Norma Editorial publica una magistral recreación del último intento de resistencia de una civilización en peligro en Golden West
Golden West es el último western publicado por Norma Editorial que continúa con la línea de publicaciones europeas de calidad que estamos viendo por parte de esta editorial en los últimos años. Un poco de historia, uno poco de aventura y un poco de amor por el noveno arte son los ingredientes de este cómic que encandilará sin duda a los amantes del género, tal vez arrastrando a nuevos incondicionales a él.
La visión de Christian Rossi
Hay libros que llegan en el momento exacto en que su autor tiene algo verdadero que decir, y Golden West es uno de ellos. Christian Rossi nació en 1954, se formó junto a Joseph Gillain (Jijé) durante sus estudios en la Escuela Estienne y creció admirando Blueberry, la gran epopeya del oeste de Jean-Michel Charlier y Jean Giraud, con quien acabaría colaborando directamente en la serie Jim Cutlass a partir de los años noventa. Décadas de westerns (Le chariot de Thespis, W.E.S.T., La balada del soldado Odawaa) desembocan en esta obra que su propio editor califica como la más personal e inspirada de su carrera. Y es difícil llevar la contraria a esta gente.
Lo singular de este cómic en la bibliografía de Rossi es que aquí firma también el guion, algo que no hacía desde hacía mucho tiempo, y que lo hace con una figura que lleva décadas fascinándole: Gerónimo. Pero lo interesante del álbum consiste precisamente en no hacer de Gerónimo el protagonista. Rossi elige en cambio a Woan, un joven apache ficticio expulsado de su clan después de haber provocado accidentalmente la muerte de un oso, animal sagrado para su pueblo. La maldición recae sobre él, y para conjurarla, los suyos lo destierran. Solo, en la frontera noroeste de México, Woan tendrá que sobrevivir a los elementos, a los mexicanos, al ejército norteamericano y a sus propias limitaciones. Su camino acabará cruzándose con el de Gerónimo, quien, conocedor de la maldición, le permitirá aún así acompañarle en sus campañas de resistencia.
Esta estructura de viaje iniciático le permite a Rossi hacer algo que los grandes westerns del cómic europeo rara vez consiguen: construir un retrato etnológico creíble del mundo apache sin que parezca un documental. El álbum se mueve con naturalidad entre la acción y los pasajes contemplativos, entre el misticismo chiricahua (las referencias a Usen como deidad suprema, el poder de los gaan o espíritus de la montaña, el tabú del oso) y la cruda brutalidad de la guerra de guerrillas. Woan es el eje conductor, pero la obra pertenece a un pueblo entero, al canto del cisne de una civilización atrapada entre dos ejércitos que la desprecian por igual.
Visualmente, Rossi trabaja con acrílico y colores directos, lo que da al álbum una textura que recuerda a la pintura más que al cómic convencional. Tonos ocres, arenosos, polvorientos, con azules intensos en los cielos de Monument Valley que le dan un aura de autenticidad de valor incalculable. La luz cambia según la temperatura emocional de cada escena, con la dureza del sol en los enfrentamientos y con la penumbra cálida en los momentos espirituales.
La historia real al fondo
La veracidad del trasfondo histórico es uno de los pilares del álbum. Gerónimo (cuyo nombre apache era Goyaalé, “el que bosteza”) nació hacia 1829 en el territorio que hoy ocupa Nuevo México, de la banda bedonkohe de los apaches chiricahuas. Su odio hacia los mexicanos tiene una fecha precisa, ya que el 5 de marzo de 1851 fue cuando soldados de Sonora atacaron un campamento apache cerca de Janos (Chihuahua) y mataron a su madre, su esposa y sus tres hijos. Desde ese día, la venganza contra México se convirtió en el motor de su vida.
Durante las décadas siguientes Gerónimo protagonizó una de las resistencias armadas más tenaces de la historia del Oeste. Entre 1876 y 1886 escapó hasta tres veces de la reserva de San Carlos, en Arizona, donde el gobierno estadounidense había confinado por la fuerza a unos 4.000 apaches en 1874. Las condiciones en San Carlos eran infrahumanas. Era una tierra árida, las raciones eran escasas y frecuentemente en mal estado y la abolición de cualquier práctica cultural tradicional era desoladora. Gerónimo lideró la última gran fuga en mayo de 1885, con 35 guerreros, 8 muchachos y 101 mujeres, adentrándose en México.
El ejército norteamericano destinó hasta 5.000 soldados (una cuarta parte del Ejército de los Estados Unidos en ese momento) a la captura de un grupo que en su punto álgido no superaba los cuarenta guerreros. Es un dato que lo dice todo sobre el miedo y la admiración que despertaba. El general George Crook lo localizó en el Cañón de los Embudos, en Sonora, en marzo de 1886. Gerónimo se rindió borracho, pronunciando unas palabras que han quedado para la historia: “Una vez fui como el viento. Ahora me entrego ante ti, y eso es todo.”
Días después, alertado de que podían matarle al cruzar la frontera, huyó de nuevo. Fue el general Nelson A. Miles quien consiguió la rendición definitiva el 4 de septiembre de 1886, en Skeleton Canyon, Arizona, prometiéndole un exilio temporal en Florida y el posterior regreso a su tierra. Ninguna de esas promesas fue honrada.
Gerónimo pasó el resto de su vida como prisionero de guerra, primero en Fort Pickens (Florida), luego en Alabama y finalmente en Fort Sill (Oklahoma), donde murió el 17 de febrero de 1909, todavía bajo esa condición. Los apaches chiricahuas permanecieron prisioneros de guerra hasta 1913. Nunca pudieron volver a Arizona en conjunto.
El cómic de Rossi sitúa a Woan exactamente en ese período final, entre las Guerras Apaches y la rendición, un intervalo en que Gerónimo era simultáneamente el último símbolo de resistencia libre y un paria para buena parte de su propio pueblo, que veía en su negativa a someterse un obstáculo para la supervivencia colectiva. La propia comunidad chiricahua estaba profundamente dividida. Muchos apaches colaboraban activamente con el ejército norteamericano como exploradores, y fueron precisamente esos exploradores quienes facilitaron la captura final. El personaje de Woan, el expulsado que no encaja del todo en ningún lado, encarna esa fractura interna con precisión.
Un western de prestigio
Rossi se había interesado antes por las guerras apaches en La balada del soldado Odawaa, pero aquí da un paso más. La investigación etnológica se nota en cada detalle, desde las referencias a las distintas bandas chiricahuas (bedonkohe, chohonen, chihenne, nedni) hasta la representación de la relación ambivalente de los apaches con los mexicanos, que alternaba el comercio con la violencia dependiendo del momento y el lugar. Esa complejidad, esa negativa a la visión hollywoodiense simplificadora, es lo que hace de Golden West algo más que un buen western.
Es, en el fondo, un álbum sobre el fin del mundo. O, al menos, de un mundo. La maldición de Woan y el destino de su pueblo funcionan como espejos, ya que ambos están condenados desde el principio, pero lo que importa es cómo se recorre ese camino. Rossi no ofrece consuelo fácil ni épica victoriosa. Ofrece algo más difícil y más honesto: la dignidad de los que resistieron sabiendo que perderían. Uno de los mejores westerns europeos de los últimos años, y probablemente la cumbre de una carrera ya de por sí extraordinaria.
Esta edición presentada por Norma Editorial viene en un formato de tapa dura con un tamaño de página de 24,4 x 33,2 cm. y contiene la traducción de la edición original de esta obra de origen francés. El tomo contiene 176 páginas a color. El precio de venta recomendado es de 35 € y se puso a la venta en diciembre de 2025.
Golden West
CHRISTIAN ROSSI SE DESMARCA CON UNO DE LOS MEJORES WESTERNS DE LOS ÚLTIMOS AÑOS
Expulsado de su pueblo para evitar una maldición, el joven apache Woan debe aprender a sobrevivir. Tras enfrentarse solo, en la frontera noroeste de México, a las pruebas de los elementos naturales y las pasiones humanas, Woan se cruza en el camino de un guerrero cuyos hechos de armas y espiritualidad han dejado huella en la historia de los Estados Unidos y en la leyenda dorada del Oeste: ¡Gerónimo!
Christian Rossi (La balada del soldado Odawaa) nos ofrece en esta magistral recreación del último intento de resistencia de una civilización en peligro su obra más personal e inspirada.
Autor: Christian Rossi


