La etapa completa de Matt Fraction y Steve Lieber como guionista y dibujante de la serie de Jimmy Olsen es publicada por Panini Comics en un único tomo recopilatorio
Hay un tipo de cómic que no debería funcionar. Que sobre el papel parece una broma interna de redacción, el equivalente a apostar por un número secundario de cincuenta años de antigüedad protagonizado por el amigo tontorrón del superhéroe más poderoso del planeta. Un cómic que empieza con un tío saltando desde el espacio sin paracaídas mientras se transforma en tortuga gigante. Y que, sin embargo, termina siendo una de las obras más celebradas, más inteligentes y más divertidas que DC Comics ha publicado en la última década. Eso es El amigo de Superman: ¿Quién mató a Jimmy Olsen?, publicado ahora por Panini Comics…
¿Quién es Jimmy Olsen y por qué debería importarte?
Para entender por qué este cómic es tan notable, hay que entender de dónde viene el personaje y lo que significa dentro del Universo DC. James Bartholomew Olsen apareció por primera vez en los cómics de Superman en 1941, aunque su popularidad verdadera llegó con la serie de radio y televisión de los años cincuenta. Durante la llamada Edad de Plata del cómic, entre finales de los cincuenta y los sesenta, Jimmy Olsen protagonizó su propia serie en DC Comics, que se publicó durante más de ciento sesenta números y se caracterizó por un desfile interminable de situaciones demenciales, como Jimmy convirtiéndose en hombre gorila, Jimmy transformándose en gigante o Jimmy adoptando identidades absurdas. Era, básicamente, el laboratorio de los escritores de la época para hacer las cosas más raras posibles dentro de un cómic de superhéroes, con la excusa de que el protagonista no era el mismísimo Superman y por tanto podía sufrir cualquier humillación sin consecuencias narrativas serias.
La serie original abrió con una historia familiar sobre el papel de los Olsen en la fundación de Metropolis, en la que el tatarabuelo de Jimmy cae muerto a palazos en una disputa territorial por los terrenos que años después se convertirían en la ciudad, sentando las bases de la rivalidad generacional entre los Olsen y los antepasados de Lex Luthor que recorre toda la etapa. Esa conexión de sangre entre las dos familias que representan los dos polos morales del universo de Superman, el periodista y el millonario, es el eje central sobre el que gira toda la trama.
Alguien quiere matar a Jimmy, y Jimmy no sabe quién es
La historia arranca con una promesa inquietante. Resulta que Jimmy Olsen debe morir. No en sentido metafórico, sino literal. Alguien, en algún momento de la línea temporal de la serie, ha asesinado al mejor amigo de Superman. La miniserie de doce números funciona como un misterio no lineal que salta entre el pasado, el presente y múltiples momentos intermedios para ir revelando quién, cómo y por qué.
Lo que desencadena la huida de Jimmy es relativamente sencillo: alguien publica en el Daily Planet una noticia falsa anunciando su muerte, lo cual lo convierte en un objetivo visible para quien quiera terminar el trabajo. El redactor jefe Perry White, que ha pasado de querer estrangular a Jimmy por sus constantes meteduras de pata a defenderlo a capa y espada porque genera más clics que nadie en la web del periódico, toma una decisión ejecutiva: Jimmy es demasiado peligroso para Metrópolis pero demasiado valioso para perderlo, así que lo manda a Gotham City, donde aparentemente el nivel de violencia habitual hace que un periodista con tendencia al desastre pase completamente desapercibido. Que Jimmy acabe recalando en Gotham City como solución de seguridad dice mucho del sentido del humor de la serie.
Desde allí Jimmy intenta desenredar la madeja de quién quiere eliminarlo mientras sigue siendo, irremediablemente, el tipo más imprevisible y magnéticamente desastroso del Universo DC. La serie retrata a Olsen como una especie de influencer avant la lettre que acepta encargos de sus seguidores para hacer cosas potencialmente suicidas, todo ello aderezado con la reflexión de que el Daily Planet se enfrenta a la crisis existencial que atraviesan todos los medios de comunicación impresos en la era del clickbait. Este es un detalle aparentemente menor pero que añade una capa de sátira contemporánea muy bien integrada.
Luthor, Olsen y la historia de Metrópolis
Sin desvelar el giro final, lo que hay que saber es que la idea de vincular genéticamente a los Luthor y los Olsen estuvo presente desde el principio de la planificación de la serie, y los flashbacks históricos a la rivalidad entre sus ancestros en los inicios de Metrópolis no son decorativos sino que construyen metódicamente la revelación final. Cuando la pieza encaja, la serie no solo cierra su misterio policial sino que reformula la relación entre los dos personajes más antagónicos del universo de Superman de una forma que tiene implicaciones narrativas enormes para el futuro del universo DC.
El desenlace llegó a través de sesiones de planificación conjunta con los escritores de las otras series de Superman de la época. Matt Fraction coordinó la resolución del misterio con Brian Michael Bendis, que llevaba las series de Superman y Action Comics, y con Greg Rucka, que escribía Lois Lane, para que los hilos encajaran en el panorama general del universo de Metropolis. El resultado es uno de esos finales que funciona tanto si no has leído ningún otro cómic de Superman como si llevas años siguiendo cada detalle de la continuidad.
El hecho de que Jimmy termine convirtiéndose en editor del Daily Planet es, según sus propios creadores, el remate de un chiste que llevaba setenta años preparándose. Toda la historia del personaje suplicando a Perry White que dejara de llamarle “chico” alcanza su máxima expresión irónica cuando es el propio Jimmy quien pasa a ser el jefe. Es el tipo de recompensa narrativa que solo puede surgir de alguien que conoce el material de origen hasta la médula y lo respeta lo suficiente como para llevarlo hasta su conclusión lógica más disparatada.

Caos calculado
La serie tiene una particularidad formal que ha generado debate entre sus lectores: su estructura narrativa es deliberadamente no lineal y fragamentada, con capítulos que saltan en el tiempo, que interrumpen escenas en su punto álgido para retomarse números después, y que mezclan formatos y estilos dentro de un mismo número. Esta fragmentación puede hacer la lectura más difícil de seguir de lo que la historia requeriría, y el misterio central puede resultar ser más sencillo de lo que el montaje elaborado hace presuponer. Es una crítica legítima. La otra cara de esa moneda es que esa misma imprevisibilidad convierte cada número en un descubrimiento genuino, y la combinación de humor absurdo con momentos de sinceridad emocional inesperada funciona como un acto de equilibrismo que el equipo creativo sostiene prácticamente sin fisuras durante los doce números.
El número final rompe el molde del resto de la serie. Con él se deja atrás la anarquía festiva de los once anteriores para buscar un aterrizaje más contenido y emotivo, y consigue atar todos los cabos de manera limpia sin traicionar el tono del conjunto. Es el tipo de final que hace que uno quiera releer la serie desde el principio con la información completa, sabiendo dónde lleva cada hilo.
Este tomo encaja para el lector que quiere ver hasta dónde puede llegar DC Comics cuando decide no tomarse a sí misma demasiado en serio. Para el fan de Superman que lleva años queriendo que Jimmy Olsen sea algo más que el chico que aguanta el teléfono mientras Clark Kent se cambia de ropa. Para quien disfruta de los cómics que son, al mismo tiempo, genuinamente graciosos y genuinamente bien construidos. Y para cualquiera que alguna vez haya pensado que el Universo DC necesitaba más tortugas gigantes.
El tomo publicado por Panini Comics en tapa dura contiene 376 páginas a color con un tamaño de 17 x 26 cm. e incluye la traducción de la edición americana de los doce números que componen la serie Superman’s Pal Jimmy Olsen, además de todas las portadas de los números incluidos y una sección de jugoso material extra al final. El precio de venta recomendado es de 44 € y se puso a la venta en marzo de 2026.

El amigo de Superman: ¿Quién mató a Jimmy Olsen?
Una obra maestra en la que Matt Fraction y Steven Lieber homenajean las estrambóticas historias de la Edad de Plata de los Cómics mediante una explosiva aventura protagonizada por Jimmy Olsen. El intrépido fotógrafo del Daily Planet ha de fingir su propia muerte para desenredar una red de misterios. Jimmy Olsen ha muerto. ¡Larga vida a Jimmy Olsen!
Autores: Matt Fraction y Steve Lieber


