Reseña de Lucky Luke de Goscinny y Morris Integral 3

Panini

De la mano de sus autores originales nos llega el tercer volumen integral de Lucky Luke con las aventuras de este pistolero en una magnífica edición publicada por Norma Editorial

Hay series que nacieron dos veces. Lucky Luke nació la primera en 1946, cuando el dibujante belga Maurice de Bévère, conocido como Morris, puso en pie a un vaquero solitario de gatillo prodigioso que deambulaba por el oeste americano resolviendo entuertos. La segunda vez fue en 1955, cuando René Goscinny se incorporó como guionista y transformó lo que era una parodia competente del género western en uno de los cómics más inteligentes, más divertidos y más leídos de la historia. Este tercer volumen integral de Norma Editorial recoge cinco álbumes publicados entre 1962 y 1964 que pertenecen al núcleo duro de esa etapa dorada.

Lucky Luke, Norma Editorial

La fórmula Goscinny

Antes de entrar en las historias, conviene entender qué aportó Goscinny que no había antes. Morris era ya un dibujante sólido y carismático, con un trazo lleno de personalidad, pero sus guiones propios tendían a la repetición y carecían de la arquitectura narrativa que convierte una buena idea en una gran historia. Goscinny llegó con una cabeza prodigiosa formada en parte en Nueva York, donde había trabajado junto a Harvey Kurtzman, el padre de la revista Mad, y trajo consigo una manera de construir el humor que no dependía solo del chiste puntual sino de la acumulación, del ritmo, de la parodia culta que funciona a varios niveles simultáneamente. Goscinny y Morris intentaron basar las aventuras de Lucky Luke en hechos históricos reales siempre que fue posible, aunque sin dejar que los hechos interfirieran con una buena historia. Esa combinación de rigor histórico y libertad creativa es la que da a los álbumes de esta etapa una textura particular, casi enciclopédica, que los distingue de la mayoría del cómic de humor de la época.

Lucky Luke, Norma Editorial

Billy el Niño: el pistolero más famoso del Oeste se da de bruces con su propio mito

En Billy el Niño, Lucky Luke llega al pueblo de Fort Weakling y descubre que sus habitantes viven aterrorizados bajo el dominio del famoso forajido, hasta el punto de que nadie se atreve siquiera a pronunciar su nombre. Luke acepta el cargo de sheriff y se propone meter al pistolero entre rejas. Lo que Goscinny hace con este material es una disección cómica de la figura del forajido legendario: Billy el Niño es en realidad un adolescente caprichoso, vanidoso e histérico cuya peligrosidad real queda permanentemente en entredicho frente a la leyenda que le precede. El humor funciona porque desmonta el mito desde dentro, desde la distancia justa entre lo que se cuenta de un personaje y lo que ese personaje es en realidad.

Lucky Luke, Norma Editorial

Las colinas negras y el western más clásico

Las colinas negras es uno de los álbumes más contenidos del volumen en términos de referente histórico explícito, y sin embargo uno de los más sólidos narrativamente. Lucky Luke se ve envuelto en un conflicto territorial en el que una familia de colonos intenta defender sus tierras frente a intereses especulativos más poderosos. Goscinny despliega aquí su dominio de los clisés del western para subvertirlos uno a uno con una eficacia que hoy sigue siendo admirable, y Morris aprovecha las localizaciones montañosas para algunas de sus páginas más vistosas del período.

Lucky Luke, Norma Editorial

Los Dalton, siempre los Dalton

Dos de los cinco álbumes del integral están protagonizados por los Hermanos Dalton, y con razón: son el mayor logro creativo de la colaboración Goscinny-Morris y el motor cómico más potente de toda la serie. Goscinny tuvo que inventárselos de la nada porque Morris había matado a los Dalton originales en un álbum anterior, y su solución fue genial, ya que creó cuatro primos casi idénticos a los originales, con los que construyó un enfrentamiento épico, absurdo e hilarante sin volver a crear un callejón sin salida. Joe, William, Jack y Averell son cuatro hermanos ordenados de menor a mayor en estatura e inteligencia, de tal forma que el más bajito y furioso es el jefe y el más alto y corpulento es un bonachón que solo piensa en comer. La dinámica entre ellos es de una riqueza cómica inagotable.

En Los Dalton en la ventisca, los cuatro forajidos logran escapar de la prisión durante una tormenta de nieve y se adentran en el gélido territorio canadiense, con Lucky Luke pisándoles los talones. El contraste entre la hostilidad del entorno y la incompetencia monumental de los Dalton genera situaciones que aún hoy arrancan carcajadas sin esfuerzo. Los Dalton siguen prófugos continúa esa línea con otra fuga y otra persecución, y aunque la estructura es similar, Goscinny sabía perfectamente que con estos personajes la repetición no es un defecto sino una virtud. El humor de los Dalton funciona precisamente porque el lector ya conoce a los personajes y anticipa sus reacciones, lo que convierte cada nueva situación en un placer diferente.

Lucky Luke, Norma Editorial

La caravana: el Oeste como proyecto colectivo

La caravana cierra el volumen con una historia de mayor escala en la que Lucky Luke acompaña a un grupo de colonos que viajan hacia el oeste en busca de una vida mejor. Goscinny aprovecha el formato para construir un mosaico de personajes secundarios, cada uno con su propia pequeña historia, su propio miedo y su propia comicidad. Es una de las aventuras más ricas del período en términos de diversidad humana, y Morris responde con un trabajo de composición de páginas especialmente elaborado, con secuencias de paisaje que hacen justicia a la épica del viaje.

La llegada de Goscinny liberó a Morris de la construcción de los guiones y le permitió concentrarse en el arte, lo que se nota en todos los álbumes de esta etapa. Sus figuras se volvieron más expresivas, el entintado más seguro, y el ritmo narrativo más variado, con escorzos más arriesgados y una mayor diversidad en los planos escogidos. Las influencias de Harvey Kurtzman, Bill Elder y Jack Davis, dibujantes que Morris conoció durante su estancia en Estados Unidos, están presentes en la exuberancia visual de estas páginas sin que eso traicione jamás la claridad de lectura que exige el cómic de humor. El resultado es un estilo que parece sencillo porque es absolutamente eficaz. Cinco álbumes que pertenecen al mejor período del mejor dúo de la historia del cómic de humor. No hace falta más argumento que ese.

Esta edición presentada por Norma Editorial viene en un formato de tapa dura sin sobrecubierta con un tamaño de página de 22,5 x 31 cm. y contiene la traducción de la edición original de los álbumes del 20 al 24 de la serie original además de un artículo escrito por el experto en la materia Jorge García. El tomo contiene 256 páginas a color. El precio de venta recomendado es de 45€ y se puso a la venta en febrero de 2026.


Lucky Luke

CONTINÚA LA COLECCIÓN INTEGRAL DEL QUE QUIZÁS SEA EL MEJOR CÓMIC DE HUMOR DE LA HISTORIA

Creado en 1946 por el genial dibujante Morris, Lucky Luke fue durante años una parodia de los cowboys justicieros y vagabundos que poblaban los viejos wésterns cinematográficos. Pero la llegada del portentoso guionista René Goscinny elevó la serie al Olimpo de los cómics insuflando en ella savia nueva y unas enormes dosis de inteligencia, creatividad e ironía.

Esta edición integral recupera en cuidados volúmenes la obra magna de Morris y Goscinny. Esta entrega reúne algunas de las aventuras más célebres de Lucky Luke, como Billy el NiñoLas Colinas NegrasLa caravana o Los Dalton en la ventisca.

Autores: René Goscinny y Morris

Comic Stores