El ex Sith, ex señor del crimen y eterno superviviente de la galaxia regresa con su propia serie animada en Disney+. Repasamos los Capítulos 1 y 2 de ‘Star Wars: Maul – Señor de las sombras’, una propuesta que mezcla noir criminal con sables de luz y una animación que hace historia en la franquicia.
Quién es Maul (y por qué importa)
Ya era hora. Después de años apareciendo como personaje secundario en ‘The Clone Wars’, ‘Rebels’ y el fugaz cameo en ‘Solo: A Star Wars Story’, Maul por fin tiene su propio escenario. ¡Y vaya escenario!
Aunque ya te hicimos un buen resumen de su vida, déjame que te cuente lo esencial:
Para entender ‘Star Wars: Maul – Señor de las sombras’ hay que tener claro dónde está Maul cuando comienza la serie. Antiguamente conocido como Darth Maul, aprendiz Sith del Emperador Palpatine, este zabrak de Dathomir —reconocible al instante por su cara roja y negra, sus cuernos y su sable de doble hoja— cayó en desgracia después de que Obi-Wan Kenobi lo partiera literalmente por la mitad en ‘La amenaza fantasma’. Lo que parecía un final definitivo no lo fue: la popularidad del personaje forzó su regreso en ‘The Clone Wars’, donde se reconstruyó con extremidades mecánicas, fundó el Colectivo Sombra y llegó a controlar Mandalore.

Ahora, la serie lo sitúa justo después de los eventos del final de ‘The Clone Wars’ y la instauración del Imperio. Maul ha perdido el título de ‘Darth’ —ya solo se hace llamar Maul— y opera desde las sombras como líder de la incipiente Crimson Dawn, un nuevo sindicato criminal. El objetivo: reconstruir el Colectivo Sombra y vengarse de quienes lo traicionaron.
“Él comete errores. No es perfecto. Desea el poder y luego lo pierde. Eso es identificable. Todo el mundo tiene momentos bajos… él simplemente no los gestiona tan bien.”
Dave Filoni, creador de la serie
A partir de aquí habrá spoilers de los dos primeros episodios ¡Advertido quedas!

Capítulo 1: ‘La venganza oscura’ — El plan empieza a moverse
El primer episodio arranca con un atraco. El Colectivo Sombra —comandos mandalorianos y Hermanos de la Noche de Dathomir— asalta un transporte blindado en el planeta Janix, un mundo de mediana curvatura con dos lunas y una metrópolis mastodóntica construida dentro de un cráter antiguo. No es Coruscant ni se le parece: la ciudad tiene producción de diseño propia, sucia, estratificada y con una personalidad visual que recuerda más a Blade Runner que a la República (un ambiente “noir” que ya pudimos entrever en algunos episodios de The Clone Wars).
El objetivo real del robo no es el dinero, sino un droide bancario que Maul necesita para ejecutar la siguiente fase de su plan: enfrentar al capo Nico Deemis con su rival Looti Vario, de la especie Aleena (sí, la misma que el piloto de vainas Ratts Tyerell de ‘La amenaza fantasma’). Si Deemis cree que Vario orquestó el robo, irá a por él. Maul lo calcula bien, aunque el resultado no es exactamente el esperado: Vario sobrevive y Deemis acaba muerto a manos de su propio rival.
Mientras todo esto ocurre, en las calles de Janix se presentan los otros dos protagonistas de peso: la padawan Jedi Devon Izara y su maestro Eeko-Dio Daki. Supervivientes de la Orden 66, malviven en el anonimato. Devon intenta robar fruta de un puesto callejero —el hambre aprieta— y acaba detenida en comisaría. Allí también termina Vario, arrestado por la policía local liderada por el detective Brander Lawson, cuyo compañero es el droide 2B0T, apodado Two-Boots.
El clímax del episodio llega cuando Maul irrumpe directamente en la comisaría —primera vez que sale de las sombras y actúa a cara descubierta— para recuperar a Vario. En el camino se cruza con Lawson, a quien derrota pero, sorprendentemente, perdona la vida. Un momento de contención muy llamativo en un personaje tan asociado a la furia. Antes de marcharse, Maul siente algo: una presencia en la Fuerza. Abre la celda de Devon. Ella lo mira aterrada y pronuncia una sola palabra: «Maul.» Fin de episodio.
Capítulo 2: ‘Planes siniestros’ — El aprendiz que Maul quiere y el policía que no se rinde
El segundo episodio arranca donde el primero lo deja: Maul huye de la comisaría con Devon y Vario como rehenes. Lawson no piensa dejarlo escapar. Su persecución incluye un vehículo de basura que Two-Boots requisiciona sin mucho glamour —pero que sirve de sobra— y una intervención de Daki desde las sombras: usando la Fuerza: el maestro Jedi desactiva la nave de Maul y provoca un accidente en cadena. Maul responde derrumbando una pasarela sobre sus perseguidores, forzándolos a ayudar a los inocentes en peligro. Y escapa.
En su guarida, Maul separa a sus prisioneros: Vario va a una celda sin contemplaciones —es útil, pero poco más—, mientras que Devon recibe un trato completamente diferente: atención médica para sus heridas, amabilidad calculada, y la primera de las conversaciones con las que Maul empieza a trabajar su mente. Su objetivo es claro: quiere a Devon como aprendiz. Y lo hace con paciencia y con argumentos que empiezan a calar.
La siguiente fase del plan de Maul consiste en usar a Vario como carnada contra el Sindicato Pyke y su líder Marg Krim. El esquema es el mismo: hacer creer a Krim que Vario lo traicionó y esperar que ataque. Vario no tiene muchas opciones.
Entre tanto, Devon prueba a escapar. En ese intento se revela por primera vez como luchadora. Todo apunta a que Maul la deja marcharse (desde luego la invita a ello un par de veces). Sabe que volverá. Y me temo que ella también lo sabe, aunque no quiera admitirlo.
El episodio también desarrolla el lado más humano de Lawson: llega a casa después de una jornada desastrosa y se encuentra con su hijo de 15 años, Rylee, frustrado por la ausencia de ambos progenitores. Su madre trabaja para el Imperio; su padre, siempre en la calle. La irrupción de Maul en Janix va a hacer que Lawson esté aún menos en casa.
“Maul es carismático. Es increíblemente poderoso y talentoso, y además tiene un aspecto único y distintivo.”
Dave Filoni sobre por qué el personaje conecta con el público
Qué funciona (y qué no tanto) en estos dos primeros capítulos
Lo más llamativo de ‘Star Wars: Maul – Señor de las sombras’ es, sin discusión, su apartado visual. Lucasfilm Animation ha dado otro paso adelante mezclando la animación 3D habitual de la franquicia —con modelos más fluidos y expresivos que en entregas anteriores— con fondos pintados a mano que recuerdan tanto a ‘Star Wars: Visions’ como a ‘Spider-Man: Un nuevo universo’. El resultado es la serie animada visualmente más elaborada que ha producido la saga, con exteriores que en algunos planos se acercan peligrosamente a la imagen real.
El tono “noir” del que presume la producción también funciona. La idea de poner a Maul como señor del crimen en una ciudad dividida en capas sociales, con un detective cansado como contrapunto, recuerda más a ‘Andor’ que a ‘The Clone Wars’. Eso, en 2026, es un elogio.
Sin embargo, los dos primeros episodios pecan de un ritmo demasiado pausado en la exposición (un mal habitual en las series de Disney/Marvel). Hay personajes secundarios que no reciben presentación adecuada (Rook Kast, veterana de ‘The Clone Wars’, aparece sin que el relato explique quién es a los espectadores nuevos) y la identidad de Devon como padawan es evidente desde el primer minuto, aunque el guión la trate como un misterio durante demasiados minutos. La sensación es que los dos primeros capítulos sirven más de prólogo extenso que de arranque con ritmo propio.
Un reparto de nivel inhabitual para una serie animada
En la versión original, Sam Witwer lleva más de quince años siendo la voz de Maul y sigue siendo la elección perfecta: grave, amenazante y capaz de transmitir el agotamiento y la rabia contenida del personaje con matices que van más allá de lo que un actor de doblaje estándar entregaría. Para esta serie, además, fue invitado a trabajar directamente con los animadores, grabando material de referencia gestual y facial.
Wagner Moura (nominado al Oscar en 2026 por ‘The Secret Agent’) aporta una credibilidad poco habitual en la animación al personaje de Lawson. Richard Ayoade da vida con ironía al droide Two-Boots, que se convierte en uno de los personajes más simpáticos de la serie y Gideon Adlon da a Devon la impaciencia y el filo que el personaje necesita.
Dónde encaja ‘Shadow Lord’ en el universo Star Wars
La serie está situada en la misma ventana temporal que los inicios de ‘Andor’ y la primera temporada de ‘Obi-Wan Kenobi’: los años oscuros inmediatamente posteriores a la Orden 66, cuando el Imperio consolida su poder y los supervivientes de la República se esconden o se adaptan. Es un territorio narrativo que Star Wars ha explorado con resultados irregulares, pero que aquí, con Maul como protagonista, adquiere una perspectiva diferente: la del criminal que no sirve al Imperio pero tampoco a la Resistencia.
Para los aficionados a los cómics, el planeta Janix ya aparecía en la miniserie ‘Star Wars: Shadow of Maul’ de Marvel Comics, así que hay terreno conocido. Para el resto, la serie ofrece la información suficiente para seguir la trama sin perderse.
Los Capítulos 1 y 2 de ‘Star Wars: Maul – Señor de las sombras’ están disponibles en Disney+ desde el 6 de abril. Los episodios 3 y 4 llegan el 13 de abril, y los finales el 4 de mayo —Día de Star Wars— completando una temporada de diez episodios.
FICHA TÉCNICA
Título: Star Wars: Maul – Señor de las sombras
Creador: Dave Filoni
Desarrollada por: Dave Filoni y Matt Michnovetz
Director supervisior: Brad Rau
Productores ejecutivos: Dave Filoni, Athena Yvette Portillo, Matt Michnovetz, Brad Rau, Carrie Beck, Josh Rimes
Reparto principal: Sam Witwer, Gideon Adlon, Wagner Moura, Richard Ayoade, Dennis Haysbert, Chris Diamantopoulos, Charlie Bushnell, Vanessa Marshall, David W. Collins
Estreno en España: 6 de abril de 2026 (Eps. 1-2) — Cada semana dos episodios
Dónde verla: Disney+
Episodios: 10 (temporada 1)


