El Iron Man de Howard Chaykin.
Hay personajes que calan muy hondo en el interior de algunos autores, hasta el punto de no poder imaginarse a ellos mismos escribiendo o dibujando historias de otro que no sea su predilecto. No es de extrañar, por tanto, que uno de los miembros originales de Los Vengadores se encuentre en esa situación, sobre todo si se trata de un millonario playboy. No hay que ser demasiado inteligente para saber que estamos hablando de Iron Man.
Si bien es cierto que el alter ego de Tony Stark era uno de los favoritos de John Byrne, todo parece indicar que aún le gustaba más a Howard Chaykin, un historietista estadounidense que estaba más que dispuesto a encargarse de la aventuras de este superhéroe, ya que parecía ser el único personaje de La Casa de las Ideas que le suscitaba interés.
No obstante, lo haría desde su propio punto de vista, que constaba de en quitar todo el lastre que, según él, la cabecera del personaje había ido acumulando a lo largo de su trayectoria editorial y centrarse en lo que creía que era lo más importante: un tipo que vive dentro de una máquina y él mismo es el motor.
Sin embargo, si Howard Chaykin tardó tanto en ver hecho realidad su sueño de encargarse de Iron Man, fue, en parte, porque no se encontraba muy conforme con la línea editorial marcada por Tom DeFalco y Mark Gruenwald, de la que hablaba en los siguientes términos:
Cada vez que veo esos tebeos suyos me parecen reediciones.
También es cierto que otro de los motivos por los que tardó tanto en encargarse de las aventuras de Iron Man fue porque también tenía puesta sus miras en otros proyectos que tiraban más hacia el mundillo hollywoodienses, ya que le interesaba mucho adaptar al cine su polémica obra Black Kiss (1988 – 1989). Sin embargo, Howard Chaykin acabó por conseguir su sueño de formar parte del grupo de autores que han ayudado a construir la historia de su superhéroe favorito en un total de tres ocasiones, tal y como se puede comprobar continuando con la lectura de este artículo hasta el final.
The Indomitable Iron Man One-Shot (2010)

El primer trabajo llevado a cabo por Howard Chaykin con Iron Man como personaje principal vio la luz en la segunda aventura de las cuatro de las que se compone este ejemplar, bajo el título Multitasking, en la que se encargó tanto del guion como de los dibujos.
En esta historieta en blanco y negro, de tan solo 11 páginas de duración, Howard Chaykin nos narraba, con un estilo irónico, una aventura sucedida en un pasado en el que la identidad civil de Iron Man aún era un secreto. A lo largo de la misma, el superhéroe tenía que verse las caras con el Hombre de Titanio sin olvidarse de gestionar sus responsabilidades como miembro de Los Vengadores, lo que le obligaba a responder a las llamadas de otras grandes personajes de la editorial, como Nick Furia, el Capitán América o Mister Fantástico.
The invincible Iron Man nº 503 (2011)

La siguiente vez que Howard Chaykin trabajó dentro del entorno de Iron Man fue en la historia de complemento How I met your mother (un título claramente inspirado en la serie de televisión homónima (2005 – 2014)), de ocho páginas de duración, aunque, en esta ocasión, solo se encargó de los dibujos, mientras que el guion recayó en las manos de Matt Fraction.
No obstante, tal y como da a entender el título, no se trata de una aventura habitual de Iron Man sino de cómo se conocieron los padres de Tony Stark, con lo que la trama se limita a ser una leve referencia del personaje que quería contar Howard Chaykin. Como dato anecdótico, no deja de resultar curioso que el progenitor de este miembro dorado de Los Vengadores y el dibujante de la historia compartan el mimo nombre.
Iron Man: Season One (2013)

Y terminamos nuestro listado con este cómic de Iron Man en el que Howard Chaykin solo ejerce de guionista, de modo que los dibujos corren por cuenta de Gerald Parel.
Esta historia reimagina y actualiza la forma de contarnos cómo Tony Stark se convirtió en el superhéroe que conocemos hoy en día, lo que permitía a Howard Chaykin hacer lo que siempre había querido, ya que podía contar una historia de su personaje favorito y obviar todo lo que él consideraba un lastre, puesto que se trataba de historias que aún no habían sucedido. No obstante, conviene aclarar que este cómic pertenecía a una iniciativa de La Casa de las Ideas, que, acompañado de otros proyectos similares, trataba de captar nuevos lectores que se pudieran sentir atraídos por los personajes después de haberlos visto en las películas del Universo Cinematográfico de Marvel.


