La Trilogía de Contrato con Dios de Will Eisner reúne sus tres novelas gráficas del Bronx en un cofre de Norma Editorial
Hay libros que existen antes de que nadie los llame libros. Cuando Will Eisner publicó Contrato con Dios en 1978, el término “novela gráfica” era todavía una apuesta personal, casi una declaración de intenciones. Lo que Eisner quería demostrar era que el cómic podía contar historias de adultos con la misma honestidad y peso emocional que la literatura. Casi medio siglo después, Norma Editorial reúne las tres obras de la trilogía del Bronx que se iniciaron con este cómic en un único cofre: La trilogía de Contrato con Dios.
Un barrio como personaje
Todo ocurre en la avenida Dropsie, un bloque de pisos de alquiler en el Bronx neoyorquino de los años treinta. Ese escenario no es un decorado. Es el verdadero protagonista de las tres obras, un organismo vivo que respira, envejece y muere junto a los vecinos que lo habitan.
Contrato con Dios y otras historias de los tenements es la primera y más conocida de las tres. Eisner articula cuatro historias breves e independientes sobre la vida cotidiana en ese bloque: un judío piadoso que rompe su pacto con Dios tras la muerte de su hija adoptiva, un superintendente que esconde sus ahorros en un calcetín, una niña que aprende demasiado pronto cómo funciona el mundo y un cantante callejero que persigue su oportunidad. Son historias pequeñas en apariencia y devastadoras en el fondo. La historia que da título al volumen nació del duelo más personal de Eisner, la muerte de su hija Alice Eisner a los dieciséis años. Ese dolor atraviesa cada página sin convertirse nunca en sentimentalismo, porque Eisner no busca la lágrima fácil sino la verdad incómoda.
Ansia de vivir regresa al mismo vecindario con la misma estructura de historias cortas, aunque con una mirada más irónica y, en ocasiones, más cruel. Eisner observa a sus personajes con la distancia del hombre que ya ha aprendido que la vida no siempre tiene moraleja, y que cuando la tiene, no siempre es justa.
Avenida Dropsie cierra la trilogía con la obra más ambiciosa de las tres. Aquí Eisner da un paso atrás y cuenta más de un siglo de historia del barrio desde su nacimiento hasta su decadencia, pasando por la llegada de sucesivas oleadas de inmigrantes. Es un fresco generacional que funciona como novela de personajes colectivos, donde ningún individuo concentra todo el peso sino que la historia la construyen decenas de vidas que se cruzan y se suceden. Es también la obra donde el dibujo de Eisner se muestra más esquemático y expresionista, más cercano a la ilustración editorial que al cómic clásico, y donde se hace evidente que Eisner no dibujaba viñetas sino que las esculpía.
El dibujo como escritura
El estilo visual de Eisner es inseparable de lo que narra. Sus líneas son gruesas, expresivas y deliberadamente imperfectas. Los rostros de sus personajes son caricaturas en el mejor sentido de la palabra, sintetizadas hasta el límite para que cada gesto sea legible a distancia. No hay splash pages de acción ni dobles páginas espectaculares. Lo que hay son composiciones pensadas para guiar la mirada con la misma intencionalidad con la que un novelista elige el orden de sus frases. La lluvia en Dropsie no es un elemento atmosférico, es una presencia que aplasta a los personajes. Los ángulos picados desde los que Eisner observa a sus vecinos desde las escaleras de incendio tienen algo de Dios mirando hacia abajo, y esa perspectiva no es casual.
Las páginas de este cofre están reproducidas en monotono, lo que lejos de ser una limitación resulta ser la elección correcta. Las viñetas de Eisner tienen una textura propia, con tramas y sombras que recuerdan más a la ilustración de prensa de los años treinta y cuarenta que al cómic de superhéroes que convivía con él en los quioscos. Leer estas tres obras en una sola sesión, o a lo largo de varios días, es comprender de dónde viene buena parte del lenguaje de la novela gráfica contemporánea.
Una edición para la biblioteca
Esta edición de Norma Editorial viene presentada en formato rústica, con un tamaño de 17 x 26 cm. y 552 páginas en monotono, e incluye un estuche de buena calidad. El precio de venta recomendado es de 65€ y se puso a la venta en abril de 2026. También se encuentra disponible en catalán.
La trilogía de Contrato con Dios
COFRE CON LA TRILOGÍA DE CONTRATO CON DIOS COMPLETA
INCLUYE:
Contrato con Dios y otras historias de los tenements
Eisner presenta cuatro historias sobre la vida en la avenida Dropsie, un barrio del Bronx, en Nueva York. La historia que da título a la obra fue la forma en la que el autor procesó la muerte de su hija Alice, de dieciséis años.
Ansia de vivir
Revisitamos el vecindario de la avenida Dropsie para conocer más historias cuotidianas de sus habitantes y, quizás, encontrarle sentido a la vida.
Avenida Dropsie
Un barrio, como una persona, crece, evoluciona, madura, e incluso muere. A través de las historias de sus habitantes, veremos los cambios que sufre la avenida Dropsie durante más de un siglo.
Autor: Will Eisner



