La película definitiva que mezclaba las muertes sobrenaturales de ‘Destino Final’ con ‘The ring’ y su ‘Sadako’ existe, y forma parte de la tercera entrega de una uniforme trilogía cinematográfica de terror.
Cuando el terror de los 2000 estaba en plena ‘edad de oro’, a raíz del éxito en los 90’s de ‘Scream’, una oleada de películas slasher empezaron a surgir una tras otra; tal fue así que películas como ‘Sé lo que hicísteis el último verano’ (1997) o ‘Leyenda urbana’ (1998) entre muchas otras, contarían más adelante incluso con sus propias secuelas, creando así una especie de “segunda hornada” de slashers tras la añeja época dorada de los años 80.
El cine de terror evolucionó a tal punto de que ya no solo las producciones se conformarían con mostrarnos a un asesino o asesina enmascarado masacrando uno a uno a un grupo de personas, si no que se empezaron a alzar propuestas originales que dejaban claro que el cine de terror estaba evolucionando y que el cambio de siglo (en 2001) era un atractivo punto a favor para este género.
Entre los slasher más destacados de principios de los 2000 se encontraba ‘Leyenda urbana 2’, ‘Cherry falls’ y ‘Scream 3’. Lo que no contaban los espectadores de aquel entonces era con el estreno de ‘Destino Final’ y su atractivo modus operandi, que consistía esta vez, en que ahora era la presencia de la propia muerte quien asesinaba uno a uno a un grupo de personas, las cuales deberían haber muerto en un accidente de avión y que, tras la visión de uno de ellos sobre lo que iba a ocurrir finalmente no subieron a bordo. Tras este hecho todos aquellos que evitaron aquel fatídico accidente empezaron a morir uno tras uno de forma sobrenatural.
La película fue un éxito rotundo a nivel mundial, generando cerca de 120 millones de dólares en taquilla, por lo que los creadores de este nuevo concepto de cine de terror slasher rompieron completamente las reglas sembradas en películas anteriores del género como ‘Scream’ o ‘Sé lo que hicísteis el último verano’, y ahora la propia muerte era la causante del ‘Body Count’, algo innovador y tremendamente rentable y exitoso.
La industria del cine de terror al cambio de siglo estaba en pleno aúge, así pues durante los años 2000, predominó el fenómeno de las adaptaciones cinematográficas como estrategia comercial predominante, llamadas coloquialmente como ‘Remakes’.
Películas como ‘La matanza de Texas’ (2003), ‘La masacre de Toolbox’ (2004), o ‘La casa de cera’ (2005) fueron remakes verdaderamente exitosos para el público, aunque en algunos casos nefastos para la crítica profesional.
Pero sin duda, una película que marcó a toda una generación fue ‘The ring’ (2002), que fue un remake de su homónima nipona ‘The ring’ (1998). El film sugestionó a muchos espectadores, y a muchas personas les provocó terror psicológico real, miedo a las pantallas y escalofríos al recibir una llamada.
La idea de que una mujer vestida de blanco, con el pelo negro y largo saliera de un pozo en medio del campo a través de una pantalla resultaba aterrador, y aunque la película original ya mostraba este concepto, este remake estadounidense elevaba el terror a un nivel conceptualmente más sofisticado.
En 2005 y habiéndose estrenado ya ‘The Ring 2’ y ‘Destino Final 2’ una nueva película con una clara referencia e inspiración en las dos nombradas sagas salió a la luz con el nombre de ‘La maldición de Mary’. Dicho título formaba parte de la última entrega oficial de la trilogía ‘Leyenda Urbana’, cuya segunda parte ya resultó bastante mediocre.
Así pues, ‘Leyenda urbana 3: la maldición de Mary’ recibió críticas desastrosas por parte de crítica y público, catalogándose al instante como la peor de la trilogía, ya que su tosca dirección, mal reparto, mal guión, y su efecto no canónico con respecto a las anteriores la “enterró para siempre” y solo fue lanzada a dvd y distribuida en los videoclubs como una película de terror más de serie B.
A contrapuesto de todo lo mencionado anteriormente, no creo que ‘Leyenda urbana 3’ sea una mala película, de hecho, incluso la considero superior a ‘Leyenda urbana 2’, ya que aquella secuela se sentía mucho más insípida y repetitiva. Aún a riesgo de resultar ilógico, destaco personalmente que me parece incluso más entretenida y dinámica que la entrega original, salvando las distancias con el resto de adjetivos calificativos.
La trama de ‘Leyenda urbana 3: la maldición de Mary’ se centra en la leyenda urbana de una joven adolescente, que hace más de 30 años fue abusada sexualmente por el capitán del equipo de fútbol de su universidad, para posteriormente ser asesinada y su cuerpo ser introducido en baúl que nadie nunca ha descubierto, desatando así una maldición.Muchos años después una joven junto a sus tres amigas recuerdan esta vieja historia, y tras revelarse la leyenda deciden realizar el truco de “La maldición de Mary”, que consiste en decir frente al espejo tres veces “Bloody Mary”. Tras este hecho reviven el alma de ‘Mary la muerta’ y empiezan a sucederse muertes y desapariciones en extrañas circunstancias.
Salvo por el título, nada tiene que ver esta ‘Leyenda urbana 3’ con las dos anteriores, salvo una mención a modo de guiño a ‘Leyenda urbana 2’, aunque aporta frescura y consigue ser verdaderamente entretenida.
La “conexión espiritual” con el universo ‘The ring’ y ‘Destino final’ es evidente, ya que el concepto de maldición, de mujer vestida de blanco con el pelo largo, muertes sobrenaturales, y efecto Rube Goldberg (muertes desencadenadas a raíz de movimientos sobrenaturales de objetos) hacen sospechar que el guionista ‘Michael Dougherty’ se inspiró en los universos de Samara (o Sadako) y de ‘Destino Final’. Sea como sea, la directora ‘Mary Lambert’ hizo de esta ‘Leyenda urbana 3’ una película interesante, terrorífica, y con unas muertes bastante duras de ver.


