Planeta Cómic recupera en viñetas Star Wars Heredero del Imperio, la chispa que devolvió la vida a la galaxia más querida del cine
Hubo una época en la que la galaxia muy, muy lejana pareció apagarse del todo. Tras la euforia de los fuegos artificiales sobre Endor y el plano final de El retorno del jedi, la saga Star Wars se internó en una larga travesía del desierto que se prolongó durante casi una década. No había nuevas películas en el horizonte, las estanterías de las jugueterías arrinconaban poco a poco las naves y los fans aprendieron a alimentar su devoción a base de cintas de vídeo desgastadas, de viejos cromos y de pura memoria. El cine parecía haber cerrado el libro y la sensación de vacío era casi total, hasta el punto de que muchos llaman todavía a este relato el que salvó a la franquicia. En ese silencio sideral, cuando muy pocos apostaban ya por el futuro de la creación de George Lucas, una novela reavivó la llama y demostró que aquel universo guardaba relatos colosales por contar. Esa chispa, transformada años más tarde en viñetas, es la que rescata en castellano Planeta Cómic en su tomo Star Wars Heredero del Imperio.
El último señor de la guerra
Cinco años después de la caída del Emperador, la galaxia respira un orden todavía frágil. Luke Skywalker se ha erigido en el primero de una nueva estirpe de caballeros jedi, Leia Organa y Han Solo se han casado y esperan gemelos, y la Nueva República trata de levantar un gobierno estable sobre las cenizas humeantes del viejo Imperio. Pero la calma es un espejismo. En los confines del espacio, el último de los grandes estrategas imperiales reorganiza una flota maltrecha y la apunta directamente al corazón de la joven república.
Ese antagonista es el gran almirante Thrawn, un genio militar de piel azulada y ojos escarlata que no recurre a la furia de la Fuerza, sino a algo mucho más temible, una inteligencia gélida capaz de anticipar a sus enemigos estudiando su arte y su cultura. A su amenaza se suma la sombra de un viejo y perturbado maestro jedi, Joruus C’baoth, mientras el escurridizo contrabandista Talon Karrde se ve arrastrado a un conflicto que preferiría evitar. La premisa abandona buena parte del maniqueísmo luminoso de las películas para abrazar la intriga política, el espionaje y la guerra a gran escala, sin renunciar jamás al pulso aventurero y al sentido de la maravilla del space opera más clásico.
De los Hugo a Thrawn, una leyenda escrita
El alma de esta historia pertenece a Timothy Zahn, un autor de ciencia ficción curtido y ganador de un premio Hugo mucho antes de pisar la galaxia lejana. Cuando a comienzos de los noventa aceptó el encargo de continuar la historia más allá de la trilogía cinematográfica, entregó la celebrada trilogía Thrawn, un auténtico fenómeno editorial que encabezó las listas de superventas y que, de facto, fundó el moderno Universo Expandido (hoy reetiquetado como Legends). Su impacto fue enorme precisamente por el momento, porque llegó cuando no quedaba prácticamente nada nuevo de Star Wars en el mercado y reabrió un grifo que llevaba años cerrado. Personajes que hoy parecen eternos, como la contrabandista Mara Jade o el propio Thrawn, nacieron de su pluma y probaron que se podía expandir el mito sin traicionarlo.
Aquel gesto resultó tan fértil que abrió la veda a cientos de novelas, videojuegos y cómics que mantuvieron encendida la antorcha hasta el regreso de la saga al cine, y el conjunto ha vendido varios millones de ejemplares en todo el mundo. El estratega imperial ha demostrado además una vitalidad asombrosa, saltando del papel a la animación y, más tarde, a la imagen real en la serie Ahsoka, una resurrección que confirma hasta qué punto la criatura de Zahn forma ya parte del canon mayor. La adaptación al cómic recayó en el veterano guionista Mike Baron, creador de títulos de culto como Nexus y The Badger, que afrontó el complicado reto de comprimir tres densas novelas en secuencias de viñetas sin perder los hilos de una trama tan coral como ambiciosa.
Tres pinceles para una misma odisea
El apartado gráfico es quizá la mayor sorpresa de esta recopilación, porque cada tramo de la odisea pasó por manos distintas y eso convierte el conjunto en una pequeña antología de estilos. La editorial estadounidense Dark Horse Comics publicó estas adaptaciones a lo largo de los años noventa y repartió el trabajo entre tres equipos artísticos de sensibilidades muy diferentes. El primer tramo llevó la firma de los franceses Olivier Vatine y Fred Blanchard, que aportaron un trazo estilizado de raíz europea y un color acuarelado, muy cercano a la estética de la bande dessinée, con la colorista Isabelle Rabarot tiñendo de atmósfera cada plancha. El relevo lo tomaron el dibujante Terry Dodson y el entintador Kevin Nowlan, con un enfoque más anguloso y clásicamente norteamericano. Y el cierre quedó en manos del malogrado Edvin Biuković, un talento croata premiado y fallecido demasiado joven, cuyo lápiz nervioso y rebosante de energía cinética, secundado por Eric Shanower, firma para muchos lectores las páginas más memorables del volumen.
Las portadas, obra del francés Mathieu Lauffray, redondean un paquete visual de notable personalidad. De hecho, la aportación más perdurable de estos cómics fue precisamente visual, ya que varios de sus diseños terminaron fijando durante años la imagen oficial de Thrawn y compañía. No todo es redondo, conviene decirlo, porque trasladar la prosa minuciosa de Zahn a la viñeta obliga a apretar los diálogos y a sacrificar matices, y por momentos se nota el corsé del texto original asomando entre los bocadillos. Aun así, como documento histórico y como puerta de entrada al periodo más fértil del universo en papel, esta edición resulta casi imprescindible. Más que un simple cómic de aventuras galácticas, es una cápsula del tiempo, el testimonio de cuando un puñado de creadores devolvió la esperanza a toda una galaxia y a sus seguidores huérfanos de novedades. Recomendable sin reservas para el aficionado que quiera comprender de dónde viene buena parte de lo que hoy ama.
Esta edición presentada por Planeta Cómic viene en un formato de cartoné con un tamaño de página de 15 x 23 cm. y contiene la traducción de las tres miniseries que Dark Horse Comics dedicó a la trilogía, publicadas bajo el título original Heir to the Empire. Thrawn trilogy (los seis números de Heir to the Empire, los seis de Dark Force Rising y los seis de The Last Command). El tomo contiene 440 páginas a color. El precio de venta recomendado es de 40 € y se puso a la venta en abril de 2016.

Star Wars Heredero del Imperio
¡Nueva edición de la adaptación de la trilogía de novelas de Timothy Zahn!
Cinco años después de los sucesos de El retorno del jedi, Luke Skywalker se ha convertido en el primero de una línea largamente esperada de caballeros jedi, mientras que la princesa Leia y Han Solo se han casado y esperan gemelos. Pero la galaxia aún no está a salvo. La derrotada Flota Imperial ha encontrado a un nuevo comandante en el último de los señores de la guerra del Emperador, el gran almirante Thrawn, que ha realizado dos descubrimientos vitales que podrían destruir la Nueva República de Luke y su Alianza Galáctica.
Autores: Timothy Zahn, Mike Baron, Olivier Vatine, Fred Blanchard, Terry Dodson, Kevin Nowlan, Edvin Biuković, Eric Shanower, Isabelle Rabarot y Pamela Rambo



