Panini Comics pone el broche de oro a la etapa más influyente del Goliat Esmeralda con el séptimo tomo de Marvel Héroes – El Increíble Hulk de Peter David, una despedida tan épica como conmovedora
Un hombre camina solo entre las ruinas de un mundo que ya no existe. Dentro de él duerme un monstruo que nunca le ha dejado en paz y que tampoco piensa hacerlo ahora. Durante más de una década, un guionista se sentó a escuchar a los dos (el científico atormentado y la bestia furiosa) y les dio una voz que nadie les había dado antes. Ese guionista fue Peter David, y su paso por las páginas de Hulk cambió para siempre la forma de entender al personaje. Con él, Bruce Banner dejó de ser un hombre con mala suerte para convertirse en alguien marcado por su infancia, por sus miedos y por sus muchas personalidades. Toda historia tiene un final, y esta también. Llega cargado de acción, de humor y, sobre todo, de una tristeza que se queda contigo mucho después de cerrar el libro. Ese adiós es el que recupera Panini Comics en Marvel Héroes. El Increíble Hulk de Peter David 7 – Las arenas solitarias e iguales.
Banner frente a su propio reflejo
Este séptimo volumen es el último de la colección y se nota desde las primeras páginas. Peter David sabe que el final está cerca y aprieta las tuercas a su protagonista. Lo enfrenta a su enemigo más antiguo, el General Thaddeus “Trueno” Ross, el militar que lleva persiguiéndolo desde los tiempos de Stan Lee y Jack Kirby. Y lo hace justo cuando Banner empieza a creer que, por fin, ha encontrado algo parecido a la felicidad. Cualquier lector veterano sabe que eso nunca dura mucho en la vida de Hulk.
Tras los cambios que vivimos en Fantasmas del futuro, la relación entre el científico y el monstruo vuelve a ocupar el centro de la historia. Por el camino regresan viejos conocidos como el Maestro (la versión futura y tiránica de Hulk que David creó junto a George Pérez) o el Destructor. También hay sitio para invitados de lujo como Lobezno, Ka-Zar, la Patrulla-X o Estela Plateada. La etapa pasó además por el llamado Mes Flashback, la iniciativa con la que Marvel Comics dedicó en 1997 un número especial, numerado como menos uno, al pasado de sus héroes. David lo aprovechó para volver a la infancia de Banner y a la sombra de su padre, Brian Banner, una de las grandes claves de toda su etapa.
Un dato histórico convierte además este volumen en pieza de coleccionista. En estas páginas debutan los Thunderbolts, el grupo creado por Kurt Busiek y Mark Bagley que llegó presentándose como un nuevo equipo de héroes y que pronto daría mucho que hablar. Casi tres décadas después, el equipo dio el salto a la gran pantalla de la mano de Marvel Studios en 2025, aunque con una alineación muy diferente.
Y entonces llega el golpe. Sin destripar nada, basta con decir que un solo instante cambia para siempre la vida de Banner. El título del volumen procede del último verso de Ozymandias, el célebre soneto de Percy Bysshe Shelley sobre lo poco que duran las obras humanas frente al paso del tiempo. Es difícil encontrar una imagen mejor para describir el tono con el que David se despide del personaje.
El guionista que escuchó al monstruo
Peter David nació en Fort Meade (Maryland) en 1956 y entró en Marvel Comics por una puerta poco habitual, la del departamento de ventas. Tras varios años intentando colocar sus historias, dio el salto a los guiones con The Spectacular Spider-Man y se hizo un nombre con la saga de la muerte de Jean DeWolff. En 1987 recibió el encargo de escribir Hulk, una serie que vendía poco y que casi nadie quería tocar. Lo que parecía un castigo acabó siendo la obra de su vida.
Pronto formó pareja con un jovencísimo Todd McFarlane y, número a número, fue reinventando al personaje. Dio personalidad propia al Hulk gris y lo convirtió en Joe Fixit, un matón trajeado al servicio de los casinos de Las Vegas. Más tarde fusionó las distintas personalidades de Banner en un solo ser, el llamado Profesor Hulk, y creó al Panteón. Su gran acierto fue tratar a Hulk como un problema de la mente y no solo de fuerza bruta. En 1992 ganó el Premio Eisner al mejor equipo de guionista y dibujante, compartido con Dale Keown.
Fuera de Hulk, su firma está en X-Factor, Aquaman, Supergirl o Young Justice, y fue cocreador de Spider-Man 2099. También escribió decenas de novelas de Star Trek y guiones para series como Babylon 5. Dejó la colección del Goliat Esmeralda en 1998 tras sus desacuerdos con la editorial sobre el rumbo del personaje. Falleció en mayo de 2025 a los 68 años, lo que convierte este cierre en un homenaje involuntario a toda su carrera.
Su huella también ha llegado al cine. El Hulk inteligente que Mark Ruffalo interpretó en Vengadores: Endgame bebe directamente de su Profesor Hulk. Y el General Ross, tan presente en este tomo, ha tenido dos rostros muy conocidos, el de William Hurt en El increíble Hulk (2008) y el de Harrison Ford en Capitán América: Brave New World (2025).
Un desfile de lápices para decir adiós
El apartado gráfico es tan variado como la propia etapa. Abre el volumen Mike Deodato Jr., el dibujante brasileño de figuras musculosas y sombras marcadas que años después volvería a cruzarse con los Thunderbolts junto a Warren Ellis. Por el camino aparecen también Jeff Rebner y David Brewer, que aportan su oficio en algunos números sueltos.
El gran protagonista visual, sin embargo, es Adam Kubert. Hijo del legendario Joe Kubert (que también figura en los créditos del tomo), Adam llegaba con el prestigio de su paso por la serie de Lobezno y por la saga Onslaught. Su Hulk es enorme, rabioso y expresivo, pero también sabe mostrar la fragilidad de Banner en las escenas más íntimas. Las páginas en la Tierra Salvaje junto a Ka-Zar son un festival de dinosaurios y acción pura.
Y para cerrar el círculo vuelve Dale Keown. El dibujante canadiense, que definió al personaje a principios de los noventa antes de crear Pitt en Image Comics, regresa para imaginar el final de Hulk con un estilo detallado y casi escultórico. Ver de nuevo juntos a David y Keown es un regalo para cualquier lector que creciera con esta etapa.
Este séptimo tomo no es el más redondo de la colección. Algunas tramas se resienten de los vaivenes editoriales de la época y de la salida precipitada de su guionista. Pero contiene algunas de las páginas más emotivas que se han escrito nunca sobre el personaje y pone el broche a una etapa que cualquier aficionado a los superhéroes debería conocer. Si has seguido la colección, es imprescindible. Si no lo has hecho, es la mejor excusa para empezar desde el principio y descubrir por qué tantos lectores consideran a Peter David el autor definitivo de Hulk.
Esta edición presentada por Panini Comics viene en un formato de cartoné con un tamaño de página de 17 x 26 cm. y contiene la traducción de los números 449 a 467 y Minus One de la serie original The Incredible Hulk, además de The Incredible Hulk: Last Call, Hulk: The End y material de Marvel Comics 1000. El tomo contiene 688 páginas a color. El precio de venta recomendado es de 62 € y se puso a la venta en septiembre de 2026.

Marvel Héroes. El Increíble Hulk de Peter David 7 – Las arenas solitarias e iguales
Último volumen. La histórica etapa de Peter David al frente de El Increíble Hulk llega a su final al tiempo que profundiza aún más en la mente de Bruce Banner y lo enfrenta al más antiguo enemigo de Hulk: el General “Trueno” Ross. Mientras el Piel Verde se enfrenta al Maestro o el Destructor, Banner llega a la conclusión de que podría haber encontrado… ¿la felicidad? Todo cambiará en un instante que determinará el resto de la existencia de Hulk. Además: el debut de los Thunderbolts y Lobezno, Ka-Zar, La Patrulla-X o Estela Plateada como invitados, el “Mes Flashback” y el regreso de Dale Keown para narrar el final de Hulk.
Autores: Peter David, Mike Deodato Jr., Jeff Rebner, David Brewer, Adam Kubert, Joe Kubert, Dale Keown, Glynis Oliver y Steve Buccellato



