El coste del largometraje llegó hasta los 140 millones de dólares, a los que se suman 100 millones de marketing. Aquellos que tendrán que hacer frente a la deuda son Skydance Media, Paramount Pictures, y dos compañías chinas, Fosun y Alibaba.
Con un estreno con el que ha recaudado 20.5 millones de dólares en Estados Unidos y unos escasos 118.7 millones en todo el mundo, se esperaba una remontada de recaudaciones con el estreno en China. En cambio, solo ha conseguido recaudar 21 millones a lo largo de su primer fin de semana, justo por debajo de Maléfica, que recaudó 22.4 millones de dólares.


