La cancelación de dicha cabecera, que contaba con gran aceptación entre los seguidores de Marvel pero conllevaba la difícil tarea de conseguir equipos artísticos de primer nivel para cada uno de los números, provocó que se quedaran en el tintero propuestas tan interesantes como la que se preparaba para el número 50, en la que se nos contaría lo que hubiera sucedido si el Doctor Muerte no hubiera perdido los poderes que le robó a Estela Plateada, con guiones de Tom DeFalco, diálogos de Stan Lee y dibujos de Jackson Guice. Más suerte tuvo una historia de Iron Man trabajando para los comunistas, escrita por Peter Gillis e ilustrada por Steve Ditko, que acabó viendo la luz en un one-shot independiente de 1988. Aunque ese mismo escritor no llegó a ningún lado con su idea de escribir una historia alternativa en la que Matt Murdock hubiera quedado lisiado, además de ciego. Esa es, exactamente, la misma suerte que corrió con la ya comentada aventura de Cíclope, cuyo inédito argumento merece ser detallado con mayor detenimiento.
¿Y si La Patrulla – X fueran los Vengadores? Ese iba a ser el título de la historia, que estaba prevista para ser desarrollada en dos entregas, cuya divergencia tendría lugar en el momento en que Charles Xavier no se hubiera quedado paralítico tras su enfrentamiento con Lucifer y se hubiese convertido en el primer superhéroe de la moderna Era Marvel. Esta condición lo llevaría a refundar el grupo de Los Invasores, con la ayuda de Namor y Toro, ya que no podría acudir a un Capitan América que, en aquellos momentos, aún se hallaba congelado en el hielo. Con el tiempo, Thor, Iron Man y Hulk se le unirían y el grupo terminaría por ser rebautizado como Legión de la Libertad.
Mientras estuvieran sucediendo dichos acontecimientos, Scott Summers se habría dedicado a fundar su propio grupo, que sería conocido como Los Vengadores, nombre elegido después de que se supiera que Bobby Drake había sido asesinado por una turba furiosa de pueblerinos (algo que no pasó en la continuidad oficial gracias a la oportuna intervención de Charles Xavier). Llevando unos uniformes algo diferentes, puesto que se supone que ya no lucirían la letra “X“, y, con la determinación de vengar a todos los mutantes perseguidos por la sociedad, Cíclope recurriría a Hank McCoy, que no aceptaría formar parte del equipo, a Jean Grey y a Warren Worthington III. Con el tiempo, se les unirían La Bruja Escarlata, Mercurio, La Mole y Unus, el Intocable.
El punto culminante de la trama llegaría a raíz de un enfrentamiento entre la Legión de la Libertad y Los Vengadores, en el cual, Charles Xavier y Jean Grey acabarían por enfrentarse en un singular duelo psiónico. Sin embargo, no podríamos disfrutar de la encarnación de la telépata como Fénix Oscura, ya que eso habría hecho que los lectores dieran por hecho que la victoria de este grupo de Vengadores era algo demasiado evidente.
Al tratarse de dos números especiales, la duración de esta aventura, que estaba previsto que fuera dibujada por Jerry Ordway, se habría equiparado a la de una serie limitada. Además, se estimaba que se contaría con aproximadamente cuarenta personajes, lo que ayudaría a demostrar que se trataba de una trama muy elaborada. Por si esto fuera poco, asistiríamos a un encuentro entre Johnny Storm y Toro, además de una devastadora pelea por parte de Thor y Juggernaut. Desgraciadamente, tendremos que quedarnos con las ganas de leer esta historia, que prometía ser una inolvidable aventura.
Por tanto, queda demostrado que, aunque estemos acostumbrados a que los superhéroes pertenezcan a sus grupos habituales, hay ocasiones en las que apartarlos de su equipo da pie al desarrollo de tramas emocionantes.


