¿Quién no se acuerda del Cinexin? Aquel proyector de formato de 8 mm., que siendo niños todos queríamos tener y que nos sentíamos unos auténticos directores de cine proyectando nuestras películas de Disney favoritas y teniendo en nuestro poder el que Mickey Mouse, Popeye o Goofy fueran hacia adelante, marcha atrás, más rápido, más lento o se quedaran congelados sencillamente girando una manivela. Éramos nosotros los que decidíamos qué películas queríamos poner, con qué amigos las queríamos ver y a qué velocidad las queríamos ver. Ha habido muchos Cinexin renovados pero sin lugar a dudas el que más recordamos es el de plástico naranja que salió al mercado en 1971 y que fue el que revolucionó el mercado de los juguete. ¿Recordáis su anuncio de la “tele”?


