Panini Comics revive en La Imposible Patrulla-X 13 – Shattershot una de las etapas más ruidosas y adictivas de los mutantes
Marvel Comics entró en los años noventa con una sacudida. Chris Claremont llevaba dieciséis años escribiendo a los mutantes y su marcha dejó un hueco enorme justo cuando la franquicia vendía más que nunca. El editor Bob Harras apostó entonces por los dibujantes estrella de la casa y repartió a los personajes en dos escuadrones, uno azul y otro dorado, para alimentar dos colecciones mensuales. El resultado fue una etapa desbocada, llena de armas enormes, hombreras imposibles y visitantes del futuro con muy malas noticias bajo el brazo. Ese momento exacto, el de una editorial que cambia de manos sin dejar de correr, es el que rescata Panini Comics en La Imposible Patrulla-X 13. Shattershot.
Es un tomo raro y fascinante a la vez. Aquí no hay una sola voz que lo ordene todo, sino varias tirando del carro en direcciones distintas. Se nota, y a veces se nota demasiado. También se percibe la energía de unos autores jóvenes que sabían que el público los seguía a ellos y no al sello que los publicaba.
El hombre que llegó del mañana
La pieza que sostiene el volumen es la irrupción de Bishop, un mutante armado hasta los dientes que cruza el tiempo persiguiendo a un grupo de criminales fugados y acaba varado en nuestro presente. Lo interesante no es su arsenal, sino su punto de vista. Bishop creció en un futuro devastado escuchando historias sobre La Patrulla-X como quien escucha leyendas religiosas. Conocerlos en persona lo descoloca, porque los héroes de sus cuentos son gente normal que discute, se equivoca y desayuna en pijama. Además carga con un secreto muy incómodo sobre el destino del equipo.
A su alrededor se mueven otras tramas. Por un lado, Rojo Omega, un asesino soviético con bobinas de carbonadio en los brazos que reclama una vieja deuda a Lobezno y destapa retazos del pasado militar del personaje. Por otro, la sombra de los Centinelas y el pulso de poder dentro del Club Fuego Infernal, que deja víctimas de verdad y cambia el tablero durante años. Queda hueco incluso para un viaje al lado oscuro de la familia de Coloso y para una escapada a Nueva Orleans con el Motorista Fantasma de por medio.
Ninguna de estas historias es sutil. Todas funcionan como espectáculo. Quien busque la densidad literaria de la etapa anterior se sentirá extraño, porque el foco se ha desplazado del drama coral al impacto visual y al gancho de última página. Quien busque diversión directa tiene aquí un festín.
La fuga que cambió el negocio
Detrás de estas páginas hay una historia empresarial tan jugosa como la ficción. Jim Lee y Whilce Portacio no eran simples dibujantes de encargo, sino las estrellas que sostenían las ventas. Lee venía de firmar el número uno de la nueva colección mutante, el cómic más vendido de la historia del medio. Portacio, infravalorado dibujante a día de hoy, nacido en Filipinas y curtido como entintador antes de dar el salto, cocreó a Bishop y llevaba el peso gráfico de la cabecera veterana.
En el verano de 1992 ambos se marcharon junto a otros cinco compañeros para fundar Image Comics y publicar material de su propiedad. Fue una espantada histórica que dejó a Marvel Comics sin sus autores más taquilleros de un plumazo. Este tomo se lee, en parte, como la crónica de esa despedida. Los guiones pasan de mano en mano, del regreso puntual de John Byrne a la entrada de Scott Lobdell (que acabaría escribiendo a los mutantes durante media década), con Fabian Nicieza apuntalando el conjunto. Falta un plan a largo plazo y sobra libertad creativa, en el mejor sentido posible.
Curiosamente, esta es la versión de los personajes que más gente conoce. Los uniformes diseñados por Lee saltaron a la televisión casi calcados y siguen definiendo la imagen popular del grupo, como demuestra el éxito de X-Men ’97. Bishop, sin ir más lejos, pasó del papel a la serie animada en un abrir y cerrar de ojos y años después llegó al cine.
Tinta, músculo y páginas que revientan
En lo gráfico el tomo es una fiesta de contrastes. El trazo de Lee es limpio y elegante, con un entintado fino y un sentido del glamour que envejece bien. El de Portacio resulta más áspero y anguloso, con anatomías exageradas y composiciones que rompen la retícula clásica. Juntos definieron el aspecto de toda una década. Art Thibert aporta un entintado enérgico que unifica ambos estilos y el colorista Joe Rosas apuesta por tonos saturados que hoy suenan deliciosamente retro.
El apartado más irregular llega con la saga que da título al volumen. Shattershot fue el gran crossover anual de 1992 y reunió a un ejército de dibujantes invitados, entre ellos Adam Hughes, Brian Stelfreeze o Stuart Immonen, en un tour de force por el universo televisivo de Mojo. La historia es caótica y el reparto artístico cambia cada pocas páginas, pero la galería de talento resulta irresistible.
El veredicto es claro. No estamos ante la mejor Patrulla-X de la historia, ni falta que hace. Estamos ante una etapa bisagra, imperfecta y contagiosa, que explica cómo el cómic de superhéroes pasó de la novela por entregas al blockbuster de quiosco. Si creciste con estos uniformes o quieres entender por qué los noventa marcaron a una generación entera, este tomo es una compra muy recomendable, y además ofrece una cantidad de material difícil de igualar por el precio.
Esta edición presentada por Panini Comics viene en un formato de cartoné con un tamaño de página de 17 x 26 cm. y contiene la traducción de los números 281 a 288 y el Annual 16 de la serie original The Uncanny X-Men, los números 4 a 9 y el Annual 1 de X-Men, los números 26 y 27 de Ghost Rider y material de X-Factor Annual 7 y X-Force Annual 1. El tomo contiene 624 páginas a color. El precio de venta recomendado es de 55 € y se puso a la venta en junio de 2026.

La Imposible Patrulla-X 13. Shattershot
Tras la salida de Chris Claremont, el editor Bob Harras concentró esfuerzos en los grandes dibujantes del momento, Jim Lee y Whilce Portacio, al tiempo que lograba el regreso a casa de John Byrne. ¡La Patrulla-X se interna en los años noventa, organizada en dos equipos! Mientras el Equipo Azul se enfrenta a Rojo Omega y descubre los secretos del pasado de Lobezno, el Equipo Oro negocia la paz con el Club Fuego Infernal. Los Centinelas no están invitados a la fiesta, pero todo cambiará cuando irrumpan. Desde el futuro llega el hombre llamado Bishop, nacido para idolatrar a La Patrulla-X… y que ahora se convertirá en uno de ellos. Y también: el Motorista Fantasma echa una mano ardiente ante el regreso de El Nido y te ofrecemos la primera gran saga con los dos equipos de La Patrulla-X, Factor-X y X-Force: ¡Shattershot!
Autores: Jim Lee, Whilce Portacio, John Byrne, Scott Lobdell, Fabian Nicieza, Howard Mackie, John Romita Jr., Andy Kubert, Ron Wagner, Adam Hughes, Brian Stelfreeze, Stuart Immonen, Art Thibert, Scott Williams y Joe Rosas



