Panini Comics reúne en Marvel Omnibus. La imposible Patrulla-X 4 la etapa más callejera, valiente y emotiva de los mutantes de Chris Claremont
Nueva York huele a asfalto mojado y a humo de tubo de escape. Bajo sus calles viven mutantes que nadie quiere ver, en los despachos del gobierno se prueban armas capaces de apagar un don con un solo disparo y en sus bares un corazón roto puede acabar a puñetazos. A mediados de los años ochenta la Patrulla-X deja atrás los imperios galácticos y las batallas cósmicas para centrarse en conflictos mucho más cercanos. Tormenta luce cresta punk y chaqueta de cuero, Kitty Pryde está a punto de dejar de ser una niña y Lobezno ejerce de maestro a su manera, con pocas palabras y muchas cicatrices. Es una época de pérdidas, de amores que se rompen y de héroes que descubren lo frágiles que son cuando les falta aquello que los hace especiales. Ese periodo tan urbano como íntimo es el que recopila Panini Comics en Marvel Omnibus. La imposible Patrulla-X 4.
Cuando arranca este volumen, Chris Claremont lleva ya ocho años al frente de la serie. Por sus páginas han pasado Dave Cockrum, John Byrne y Paul Smith, y ahora le toca dar la bienvenida a John Romita Jr., un dibujante de estilo más terrenal que encaja muy bien con lo que el guionista quiere contar. La colección era ya una de las más vendidas de Marvel Comics, y Claremont aprovechó ese viento a favor para arriesgar. El resultado es una de las etapas más personales y sorprendentes de su larga estancia en la cabecera.
Una diosa con los pies en el suelo
La idea central de este tramo es fácil de contar y difícil de olvidar. Tormenta, que ya lidera el equipo, pierde sus poderes por culpa de un arma diseñada para neutralizar mutantes. Sin la capacidad de volar ni de dominar el clima, la antigua diosa tiene que aprender a vivir como una mujer corriente. En su camino se cruza Forge, un inventor mutante de origen cheyene y veterano de Vietnam que lleva en su propio cuerpo las cicatrices de la guerra. Entre los dos nace una relación hecha de heridas compartidas, y también de secretos.
Mientras tanto, el resto del grupo no descansa. Pícara se convierte en el objetivo de un gobierno estadounidense (con Henry Peter Gyrich y Valerie Cooper al frente) que no se fía de los mutantes, y Rachel Summers aparece llegada de un futuro de pesadilla. Kitty, por su parte, viaja a Japón siguiendo a su padre y termina enredada con la yakuza y con Ogun, un maestro ninja tan fascinante como peligroso. De esa aventura, en la que Lobezno la guía y la protege, saldrá una Kitty más adulta y con un nuevo nombre, Gata Sombra.
Tampoco faltan la magia y la fantasía. Los mutantes unen fuerzas con el grupo canadiense Alpha Flight frente a Loki, en una historia que pone a prueba los deseos más íntimos de cada héroe. Más tarde, Manhattan se convierte en un escenario de sword and sorcery por obra de Kulan Gath, el hechicero salido de los tebeos de Conan el Bárbaro, con Los Vengadores y Spiderman como invitados. Por el camino debuta Nimrod, un cazador de mutantes venido del futuro que dará mucha guerra en los años siguientes.
Un guionista y muchos lápices
Claremont (Londres, 1950) escribió la Patrulla-X durante dieciséis años, entre 1975 y 1991, y en ese tiempo la convirtió en una de las propiedades más exitosas de la industria. Su sello se nota en cada página, con diálogos abundantes, tramas que se cocinan durante años y un gusto especial por los personajes femeninos fuertes y llenos de dudas. Aquí se atreve con algo poco habitual en el cómic de superhéroes de la época, que es dedicar números casi enteros a conversaciones, conflictos internos y silencios.
Romita Jr. (Nueva York, 1956) es hijo de John Romita Sr., uno de los dibujantes clave de Spiderman. Antes de llegar a los mutantes ya había dejado huella en Iron Man junto a David Michelinie y Bob Layton, y en las aventuras del trepamuros, donde creó con Roger Stern al Duende Macabro. En esta primera etapa con la Patrulla-X (entre 1983 y 1986) se limitaba a hacer bocetos de página que luego terminaba su entintador, Dan Green. Después firmaría una etapa muy recordada en Daredevil junto a Ann Nocenti (la misma editora que supervisaba a los mutantes en esta época) y más tarde Daredevil: El hombre sin miedo con Frank Miller. También es conocido por Kick-Ass, la serie de autor creada con Mark Millar que llegó al cine en 2010. Curiosamente, el propio dibujante ha restado importancia a su paso por la serie mutante y ha reconocido que su relación con Claremont era bastante fría.
El otro gran nombre del tomo es Barry Windsor-Smith (Londres, 1949). El británico se hizo famoso a principios de los setenta con Conan el Bárbaro, gracias a un estilo fresco y detallista, lleno de influencias pictóricas, que le valió varios premios. Años después crearía Arma X, la historia que mostró el experimento que dio a Lobezno su esqueleto de adamantium, y en 2021 publicó Monsters, una novela gráfica en la que llevaba trabajando desde los ochenta. Aquí firma Vidamuerte, y la colaboración funcionó tan bien que poco después Claremont y él volverían a Tormenta en una segunda parte. Una tercera entrega que tenían prevista acabó transformada en otra obra, Adastra in Africa.
Completan el apartado artístico Paul Smith, que regresa para el encuentro con Alpha Flight tras una etapa breve pero muy querida en la serie, Al Milgrom, que además de dibujante fue editor de Marvel Fanfare, y Steve Leialoha, al que muchos recordarán años después como entintador de Fábulas.
Vidamuerte y el salto a la animación
En lo visual, este volumen es un pequeño muestrario de estilos. Romita Jr. apuesta por figuras sólidas, rostros duros y una narración clara que encaja con la vertiente más callejera de la etapa. Todavía no es el dibujante de trazo rotundo de años posteriores, pero ya se intuye su fuerza. Windsor-Smith, en cambio, convierte su historia en una pieza de orfebrería (con Terry Austin como entintador y el color de Glynis Wein y Christie Scheele), llena de primeros planos, gestos contenidos y una primera mitad que es casi por completo una conversación entre dos personajes heridos. Milgrom da a Japón un aire de cine de artes marciales, y Paul Smith, junto al entintador Bob Wiacek, mantiene esa línea limpia y expresiva que tanto gustó a los lectores. El color de Glynis Wein (que más tarde firmaría como Glynis Oliver) da unidad a buena parte del conjunto.
Esa historia de Tormenta y Forge es, además, la que más recorrido ha tenido fuera de las viñetas. En 2024, la primera temporada de X-Men ’97 (la continuación en Disney+ de X-Men: La serie animada) adaptó el arco en dos episodios que conservan su título original, Lifedeath. En ellos Tormenta, con la voz de Alison Sealy-Smith, pierde sus poderes y encuentra en Forge (al que pone voz Gil Birmingham) un apoyo inesperado. La adaptación condensa mucho la historia, pero respeta su esencia y ha servido para que una nueva generación descubra uno de los mejores momentos del personaje.
Marvel Omnibus. La imposible Patrulla-X 4 no es la etapa más redonda de Claremont, y quien busque la épica de la saga de Fénix Oscura quizá eche de menos algo de espectáculo. A cambio ofrece riesgo, madurez y personajes que cambian de verdad. Tormenta, Kitty o Coloso no terminan este tomo siendo los mismos que eran al empezarlo, algo poco común en el cómic de superhéroes de los ochenta. Si ya tienes los volúmenes anteriores, este es imprescindible. Y si nunca te has acercado a esta etapa, Vidamuerte por sí sola justifica el viaje.
Esta edición presentada por Panini Comics viene en un formato de cartoné con un tamaño de página de 18,3 x 27,7 cm. y contiene la traducción de los números 176 a 192 y el Annual 8 de la serie original The Uncanny X-Men, además de los números 1 a 6 de Kitty Pryde and Wolverine, los números 1 y 2 de X-Men and Alpha Flight y material de Marvel Fanfare 40 y Best of Marvel Comics. El tomo contiene 880 páginas a color. El precio de venta recomendado es de 80 € y se puso a la venta en agosto de 2026.
Marvel Omnibus. La imposible Patrulla-X 4
¡Una histórica edición de la totalmente nueva y totalmente diferente Patrulla-X como nunca habías imaginado! El tratamiento de contenidos de Biblioteca Marvel continúa en la línea Marvel Omnibus, a través de este gigantesco volumen. John Romita Jr. se une a Chris Claremont para la etapa más urbana de la historia mutante, con cambios radicales para Tormenta, Kitty Pryde, Lobezno o Coloso. Incluye la memorable “Vidamuerte”, dibujada por Barry Windsor-Smith, el crossover con Alpha Flight con Paul Smith a los lápices y mucho más.
Autores: Chris Claremont, Jo Duffy, John Romita Jr., Barry Windsor-Smith, Paul Smith, Al Milgrom, Steve Leialoha, Craig Hamilton, Marshall Rogers, Dan Green, Terry Austin, Bob Wiacek, Glynis Wein y Christie Scheele


