Panini Comics reúne en un lujoso Marvel Deluxe El invencible Iron Man de Gerry Duggan y Juan Frigeri, una etapa moderna imprescindible para cualquier seguidor del Vengador Dorado
La caída de un millonario siempre hace más ruido que la de cualquier otro hombre. Cuando el que se desploma es Tony Stark, el estruendo se escucha en cada rincón del Universo Marvel. Sin empresa, sin dinero y con su fama por los suelos, el genio que se fabricó un corazón de metal descubre que todavía le queda mucho por perder. Un enemigo paciente y cruel le arrebata su legado pieza a pieza, mientras la sombra de sus viejas adicciones vuelve a rondarle. Para levantarse tendrá que buscar ayuda donde jamás lo habría imaginado, en una reina telépata con un pasado tan turbio como el suyo. Ese descenso a los infiernos, lleno de armaduras nuevas, fiestas de etiqueta y robots asesinos, es el que reúne Panini Comics en Marvel Deluxe. El invencible Iron Man de Gerry Duggan y Juan Frigeri.

Un genio arruinado en la cuerda floja
La etapa arrancó en Marvel Comics a finales de 2022, justo a tiempo para celebrar el sesenta aniversario del personaje. Gerry Duggan recogía a un Stark tocado tras la etapa de Christopher Cantwell, que lo había dejado sin su fortuna. Lejos de darle un respiro, el guionista decide apretar todavía más. Alguien empieza a atacar a la gente cercana a Tony y a dejar pistas que señalan a la armadura dorada. Detrás de todo asoma Feilong, un magnate que soñaba con colonizar Marte y que vio cómo los mutantes se le adelantaban. Ahora busca un archienemigo a su altura y cree haberlo encontrado en Iron Man.
Feilong no se conforma con los puños. Se hace con el control de la empresa de Stark, reclama como propia la tecnología de sus armaduras y la usa para fabricar una nueva hornada de Centinelas Stark. Es un villano moderno, más cercano a un tiburón de las finanzas que a un conquistador de opereta, y eso da a la serie un aire de thriller empresarial muy de nuestro tiempo. Duggan lo presenta con calma, dejando que cada golpe duela más que el anterior.
La otra gran baza de la etapa es Emma Frost. Duggan escribía al mismo tiempo la serie principal de la Patrulla-X, y aprovecha esa doble condición para cruzar los dos mundos. Tony viaja a Krakoa en busca de respuestas, recurre a la vieja membresía de su padre en el Club Fuego Infernal y termina compartiendo trincheras con la Reina Blanca. Lo que empieza como una alianza de conveniencia acaba en boda, uno de los momentos más comentados de los últimos años en La Casa de las Ideas. A partir de ahí la serie se funde con la guerra contra Orchis que sacudió a los mutantes durante Fall of X, y el crossover se siente natural y no impuesto.
Entre combate y combate, Duggan se detiene en la soledad de Stark, en su orgullo herido y en la herencia de Howard Stark, que guarda secretos capaces de cambiar el tablero. Hay sitio para viejos amigos como James Rhodes y también para alianzas que nadie veía venir. El ritmo es ágil, los diálogos tienen chispa y casi cada número termina con un giro que obliga a pasar página.

Del mercenario bocazas al hombre de hierro
Iron Man nació en 1963 en las páginas de Tales of Suspense, de la mano de Stan Lee, Larry Lieber, Don Heck y Jack Kirby. Desde entonces ha vivido etapas memorables, de El demonio en una botella a Extremis de Warren Ellis y Adi Granov. Duggan conoce bien esa tradición y la respeta sin quedarse atrapado en ella.
Antes de triunfar en el cómic, Duggan pasó años en la televisión y llegó a ser guionista y productor del programa Attack of the Show!, entre otros trabajos. Sus primeros pasos en las viñetas los dio en Image Comics con The Last Christmas, creada junto a Brian Posehn y Rick Remender, y con The Infinite Horizon, una relectura de La Odisea de Homero en un futuro distópico dibujada por Phil Noto que le valió una nominación a los Premios Eisner. El gran salto llegó en 2012, cuando empezó a escribir Deadpool a cuatro manos con Posehn. Aquella etapa, que mezclaba humor salvaje con momentos de auténtica emoción, le abrió todas las puertas.
Desde entonces ha pasado por Nova, Hulk, Uncanny Avengers, Guardianes de la Galaxia o el evento Infinity Wars, y se convirtió en una pieza clave de la era de Krakoa con Marauders y la serie X-Men. Toda esa experiencia se nota aquí. Duggan sabe que lo más interesante de Stark no es su armadura, sino lo que ocurre cuando se la quita. Su Tony es ingenioso y arrogante, pero también frágil, y la serie lo pone a prueba como persona tanto como lo pone a prueba como héroe.

Acero pulido y sabor a pantalla grande
El peso gráfico recae sobre todo en Juan Frigeri. El dibujante argentino se dio a conocer con Darth Maul: Son of Dathomir para Dark Horse Comics y después se asentó en la editorial neoyorquina con trabajos en las series de Spiderman, en Guardianes de la Galaxia junto a Al Ewing y en Capitana Marvel junto a Kelly Thompson. Tras esta etapa pasó a dibujar The Ultimates de Deniz Camp. Su trazo es limpio y preciso, con figuras elegantes y una tecnología que parece de verdad de última generación, algo imprescindible en cualquier historia de Iron Man. Los Centinelas Stark lucen amenazantes bajo su lápiz y las escenas de acción tienen una claridad envidiable.
Lo acompañan otros dibujantes de nivel. El italiano Andrea Di Vito, curtido en Annihilation y Thor, aporta un estilo más clásico en varios episodios. Ig Guara y Creees Lee echan una mano en algunos capítulos, y el veterano Patch Zircher, que ya había dibujado al personaje en Iron Man: The Iron Age, firma algunas de las páginas más vistosas de la recta final. El gran pegamento es Bryan Valenza, colorista de toda la etapa, que con una paleta brillante y metálica consigue que los cambios de dibujante apenas se noten.
Esta historia no ha llegado al cine, pero es difícil leerla sin pensar en el Universo Cinematográfico Marvel. Robert Downey Jr. convirtió a Tony Stark en un icono mundial a partir de Iron Man (2008), de Jon Favreau, y ese carisma deslenguado se nota en el tono de Duggan. Incluso la búsqueda de un misterioso metal ligado a Howard Stark recuerda a lo que vimos en Iron Man 2. Emma Frost, por su parte, tuvo rostro en la gran pantalla gracias a January Jones en X-Men: Primera generación.
El invencible Iron Man de Duggan y Frigeri es una lectura muy recomendable, tanto para los seguidores veteranos del Vengador Dorado como para quienes lo conocen por el cine. Tiene acción, intriga empresarial, romance y un villano con personalidad propia. Su única pega es que la recta final depende bastante de lo que ocurre en las series mutantes, y quien no las siga puede sentirse algo perdido en algunos tramos. Aun así, su mayor virtud pesa mucho más. Trata a Tony Stark como un hombre de carne y hueso antes que como una lata con propulsores. Con un formato de lujo que permite disfrutar la etapa de un tirón, es uno de los tomos de superhéroes más disfrutables de la temporada.
Esta edición presentada por Panini Comics viene en un formato de cartoné con sobrecubierta con un tamaño de página de 17 x 26 cm. y contiene la traducción de los números 1 a 20 de la serie original The Invincible Iron Man. El tomo contiene 480 páginas a color. El precio de venta recomendado es de 55 € y se puso a la venta en septiembre de 2026.

Marvel Deluxe. El invencible Iron Man de Gerry Duggan y Juan Frigeri
¡Todo tiene su final! Tony Stark lo ha perdido todo. Su salud, su fama, a sus amigos. Pero Stark no comprende que todavía tiene más que perder. Sucederá cuando los asesinos empiecen a perseguirlo. Es el comienzo del fin, con el Vengador Dorado luchando por su vida y descubriendo lo que significa caer. Únete a Gerry Duggan (Patrulla-X) y Juan Frigeri (Los Vengadores) en este viaje por los rincones más oscuros del Universo Marvel. Además, la increíble historia de amor y ¿matrimonio? de Tony Stark y Emma Frost, de La Patrulla-X y, ¿el regreso de Los Vengadores Costa Oeste?
Autores: Gerry Duggan, Juan Frigeri, Andrea Di Vito, Ig Guara, Creees Lee, Patch Zircher y Bryan Valenza



