viernes, octubre 16, 2026

Reseña de Green Lantern: Sector 2814

Panini

Panini Comics rescata en Green Lantern: Sector 2814 una etapa vibrante y decisiva del anillo esmeralda, con el sello de Len Wein, Dave Gibbons, Steve Englehart y Joe Staton

Un año entero vigilando las estrellas, lejos de casa y de la mujer a la que ama. Ese fue el castigo que los Guardianes del Universo impusieron a Hal Jordan por dedicar demasiado tiempo a la Tierra y descuidar el sector 2814, la porción del cosmos que tenía asignada. Cuando por fin le permiten volver, el piloto descubre que la vida ha seguido sin él. Su romance con Carol Ferris se tambalea, en el trabajo le ha salido un rival y alguien desde las sombras contrata a supervillanos para quitarlo de en medio. Es el arranque de una etapa de dudas, renuncias y relevos en la que el anillo más famoso del Universo DC dejó de tener un único dueño en nuestro planeta. Todo ello a las puertas de Crisis en Tierras Infinitas, el gran terremoto editorial que lo reordenaría por completo. Ese tramo decisivo de la historia de Green Lantern, contado por dos parejas creativas de primera fila, es el que recoge Panini Comics en su línea Archivos DC con Green Lantern: Sector 2814.

En 1984 DC Comics quiso dar un nuevo impulso a la colección del héroe esmeralda. Puso al frente a Len Wein como guionista y editor, y confió el dibujo al británico Dave Gibbons. Más tarde tomarían el relevo Steve Englehart y Joe Staton, que seguirían ligados al personaje durante años.

Green Lantern

Un anillo para tres terrícolas

Las primeras historias devuelven a Hal a su ciudad y a su puesto en Ferris Aircraft. Pronto se ve acosado por enemigos de alquiler, desde un mercenario armado con jabalinas hasta el temible Shark o la Demolition Team, una cuadrilla de destrucción con pinta de obreros de la construcción. Detrás de todos ellos hay una mano misteriosa, y en segundo plano asoma el Monitor, la figura que poco después ocuparía el centro de la Crisis. Queda tiempo incluso para un reencuentro con su viejo amigo Flash.

Pero el corazón de la historia está en el dilema de Hal. No logra repartirse entre su amor por Carol y su deber con el Green Lantern Corps, y acaba tomando una decisión drástica. Los Guardianes no tardan en buscarle sustituto. El elegido es John Stewart, un arquitecto de carácter fuerte creado a comienzos de los setenta por Denny O’Neil y Neal Adams como suplente de Hal. Ahora le toca ser el titular, y lo hace a su manera. En una época en la que todo superhéroe guardaba con celo su identidad secreta, John ve cómo su nombre sale a la luz en televisión y decide no esconderse.

Su aprendizaje no será sencillo. Por delante tiene a villanos como Major Disaster, Sonar o el demoníaco Eclipso, y cuenta con la veterana Katma Tui como instructora. Mientras tanto, Hal sigue en tierra y sin anillo, cargando con su decisión y con un enemigo que ronda a Carol. Ahí resurge también el lado más oscuro de ella, Star Sapphire. Con la llegada del gran crossover regresa además Guy Gardner, el otro terrícola que pudo heredar el anillo, que despierta tras años en coma convertido en alguien muy distinto. El choque entre los tres está servido.

Reseña de Green Lantern: Sector 2814

Cuatro firmas para un relevo histórico

Len Wein ya era entonces un nombre de peso. Había cocreado La Cosa del Pantano junto a Bernie Wrightson y había participado en el nacimiento de Lobezno en Marvel Comics, editorial de la que llegó a ser editor jefe. Poco después sería uno de los editores de Watchmen, la obra maestra de Alan Moore y del propio Gibbons.

Gibbons venía de la revista 2000 AD y de las historietas de Doctor Who. Su idea era dibujar, entintar y rotular él mismo cada página, pero la distancia jugaba en contra. Él trabajaba en Inglaterra y los guiones le llegaban de tres en tres páginas, en una época sin internet. Los plazos acabaron obligando a repartir las tareas. De aquí saltó directamente a Watchmen, y años más tarde volvió a este rincón del Universo DC como guionista de la serie Green Lantern Corps.

Englehart llegaba con un currículum envidiable. En Marvel Comics había escrito Los Vengadores, Capitán América o Doctor Extraño, y había cocreado a Star-Lord. En DC Comics firmó junto a Marshall Rogers una etapa de Batman en Detective Comics que hoy es un clásico. Staton, por su parte, había creado E-Man con Nicola Cuti en Charlton Comics y había diseñado a la Cazadora. Con el tiempo se haría cargo de la tira de Dick Tracy, el personaje que calcaba de niño.

Juntos reinventaron a Guy Gardner como un tipo arrogante y bocazas. Staton se inspiró para su aspecto en el mayor Ronald Merrick de la serie británica La joya de la corona, un oficial resentido y altivo. En 2025 DC Comics reconoció por fin a ambos su papel en esta versión del personaje. Completan la nómina Paul Kupperberg, cuyo trabajo con Carmine Infantino ya recuperó Panini Comics en Las nuevas e intrépidas aventuras de Supergirl, y Bill Willingham, futuro creador de Fábulas, que se ocupan de un número de transición.

Reseña de Green Lantern: Sector 2814

Trazo limpio para tiempos revueltos

En lo gráfico, el tomo ofrece dos estilos muy diferentes. Gibbons firma páginas limpias y precisas, con una narración clarísima y un gran gusto por los diseños alienígenas. Aquí ya se intuye al dibujante que poco después asombraría a todos. Staton apuesta por un trazo más dinámico y cercano al cartoon, con guiños evidentes a Gil Kane, el dibujante que dio forma a Hal Jordan en 1959. El color de Anthony Tollin y las tintas de nombres como Mark Farmer o Bruce Patterson completan un acabado muy propio de los ochenta.

Leído hoy, algún diálogo y algún planteamiento acusan el paso del tiempo. Aun así, en estas páginas está buena parte del ADN moderno del Green Lantern Corps. La idea de varios terrícolas compartiendo el anillo y la desconfianza hacia los Guardianes son semillas que Geoff Johns recogería años después en su aclamada etapa.

Quien haya seguido la serie Lanterns en HBO Max reconocerá además a la pareja formada por Hal y John, a la que dan vida Kyle Chandler y Aaron Pierre en una historia original. Y el Guy Gardner fanfarrón al que Nathan Fillion puso cara en Superman (2025) es heredero directo del que renace aquí.

Green Lantern: Sector 2814 es una lectura muy recomendable para cualquier aficionado al personaje. Reúne en un solo volumen una etapa clave, con el aliciente de ver a Gibbons justo antes de Watchmen y a Englehart y Staton construyendo el futuro de la franquicia. Es la puerta perfecta para entender por qué hoy hablamos de Lanterns, así, en plural.

Esta edición presentada por Panini Comics viene en un formato de rústica con solapas con un tamaño de página de 17 x 26 cm. y contiene la traducción de los números 172 a 200 de la serie original Green Lantern. El tomo contiene 648 páginas a color. El precio de venta recomendado es de 49,95 € y se puso a la venta en agosto de 2026.


Reseña de Green Lantern: Sector 2814

Green Lantern: Sector 2814

En 1984, DC Comics relanzó Green Lantern por todo lo alto, con Len Wein y Dave Gibbons al mando, a los que sucedieron Steve Englehart y Joe Staton. A lo largo de estas historias, Hal Jordan se enfrenta a algunos de sus enemigos más peligrosos y entra en conflicto con los Guardianes del Universo, hasta que es sustituido como Green Lantern de la Tierra por John Stewart. Convertido en el nuevo portador del anillo, Stewart debe demostrar su valía frente a amenazas como Eclipso y Star Sapphire, además de luchar tanto con su predecesor como con el incombustible Guy Gardner.

Autores: Len Wein, Steve Englehart, Paul Kupperberg, Dave Gibbons, Joe Staton, Bill Willingham y Anthony Tollin

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