La reestructuración de EA deja sin garantías la continuación de su saga de ciencia ficción, Mass Effect
El nombre de BioWare está ligado a algunos de los juegos de rol más reconocidos de las últimas décadas, desde Baldur’s Gate hasta Dragon Age y Mass Effect. Ahora, el futuro del estudio ha quedado seriamente comprometido por la reestructuración de Electronic Arts, que contempla el cierre de sus instalaciones en Edmonton y recortes de plantilla. La información publicada también apunta al abandono de la próxima entrega de Mass Effect.
El alcance de esta decisión va más allá de un solo videojuego. BioWare construyó su reputación creando universos en los que las decisiones de los jugadores, sus relaciones con los personajes y las consecuencias de sus actos formaban parte esencial de la experiencia. Su despedida recuerda una trayectoria de más de treinta años y agradece a las comunidades que acompañaron sus distintas franquicias. El estudio también ha señalado que está centrado en ayudar a los trabajadores afectados.
Para Mass Effect, la noticia supondría un golpe especialmente duro. La nueva entrega se anunció en 2020, pero durante los años siguientes el estudio apenas reveló detalles concretos sobre su contenido. El primer tráiler mostraba a Liara T’Soni encontrando una pieza de armadura N7, una imagen que disparó las especulaciones sobre el regreso a la Vía Láctea y la posible conexión con la historia del comandante Shepard.
Los materiales posteriores tampoco despejaron las incógnitas. Algunas imágenes dieron pie a teorías sobre la relación con Mass Effect: Andromeda y un posible conflicto entre los krogan, pero BioWare nunca confirmó que esas interpretaciones describieran la trama definitiva. Tampoco llegó a anunciar protagonistas jugables ni una ventana de lanzamiento.

La situación contrasta con los mensajes que el equipo había transmitido a los seguidores. En noviembre de 2025, el productor ejecutivo Mike Gamble aseguró que el estudio estaba concentrado en Mass Effect, y una actualización de abril de 2026 había mantenido viva la expectativa de que el desarrollo continuaba.
Según los informes sobre la reestructuración, EA planea eliminar unos 400 puestos de trabajo, de los cuales alrededor de 50 corresponderían a BioWare. La compañía ha justificado sus cambios por la necesidad de priorizar proyectos con potencial a largo plazo. De momento, no ha anunciado que otro estudio vaya a hacerse cargo del nuevo Mass Effect.
Si el proyecto queda definitivamente cancelado, la pérdida no será solo la de una secuela largamente esperada. También quedarán sin respuesta las preguntas que el anuncio de 2020 dejó abiertas. Y para BioWare, el cierre marcaría el posible final de un estudio cuya influencia en los juegos de rol ha abarcado varias generaciones.


