Miércoles, 23 abril 2014

Café Budapest

13 febrero, 2013 Autor: Categoría: Reseñas de Cómics Deja un comentario A+ / A-

Café Budapest Alfonso ZapicoUna vez más, Alfonso Zapico, nos ofrece un guion de envergadura en un cómic, Café Budapest, que narra la situación vivida en Palestina tras el holocausto nazi en donde las contiendas entre judíos y árabes eran una constante, sobre todo, tras la asamblea de la ONU en donde se aprobó el reparto del mandato británico en dos estados, uno judío y otro árabe.

Sin duda, tratar un tema tan delicado como este en un cómic merece un cuidado especial en lo que se cuenta y en cómo se cuenta y, una vez más, Alfonso Zapico, cumplió con creces en este cómic que sería el segundo que escribiría, tras “La guerra del Profesor Bertenev“, afianzándose una vez más en este género, el histórico y girando la historia de sus personajes en torno a un acontecimiento bélico.

La historia del cómic nos sitúa en un principio en Budapest, viendo como protagonista del mismo a Yechezkel, un joven violinista judío que malvive con su madre enferma tras haber sobrevivido al holocausto, y es por ello que, a pesar de las reticencias en un principio de su madre, deciden aceptar la invitación de su tío Yoseph para ir con ellos a Palestina, donde tiene un Café, el Café Budapest, que es el que da nombre al título del cómic y donde transcurren muchas y muy interesantes conversaciones y situaciones entre el variopinto grupo de clientes habituales del mismo. A partir de aquí, se darán una serie de situaciones que irán complicando el estado de calma y tranquilidad en el que se encontraban en ese momento y los personajes tendrán que lidiar con los problemas derivados de esta nueva situación, además de con sus miedos, sus desconfianzas e incluso sus ideologías y su pasado.

Café BudapestPor otra parte, estaban en un período de tiempo en donde lo común era que un judío y un árabe se odiaran hasta el punto de querer matarse, pues ambas personas, no se veían como tal, no se veían como humanos y, por tanto, no creían que pertenecían al mismo bando, sino que pensaban que formaban parte de grupos distintos en donde luchaban por su territorio mostrando su instinto animal más que el humano; por tanto, la relación que Yechezkel, el protagonista de la historia mantiene con Yaiza, la repartidora de fruta, es un desafío total al pensamiento general de la gente, mostrando de esta manera, que el amor es algo que todo lo puede, incluso derribar fronteras, odios y prejuicios.

Y la verdad es que Alfonso Zapico, si hay algo que hace bien es que apela a los sentimientos de los lectores, pues nos muestra unos personajes entre los que algunos destacarán por su inocencia, otros por su determinación, otros por su alegría, otros por su pesimismo, otros por vivir anclados y atormentados por el pasado, otros por su indecisión, otros por su deseo de libertad; y esta amalgama de sentimientos, e idiosincrasias de los personajes hacen que lleguemos a posicionarnos a favor de unos u otros y ponernos en el lugar de cada uno de estos, haciendo que vivamos la historia tal y como la viviría el personaje en cuestión.

El caso es que el lugar que nos dibuja Zapico y donde se centra la trama, el Café Budapest, será digno de mención por ser lo más parecido a la “casita” que teníamos los niños cuando de pequeños jugábamos a pillar y queríamos que el tiempo se parara a nuestro favor para que el juego no nos perjudicara y acabáramos siendo pillados. Sin duda, el Café Budapest, será un lugar de descanso, de relax, un remanso de paz o una “casita” porque aquí es donde personajes de distintas nacionalidades, ideologías y culturas, se darán cita conversando de la situación que se encontraban o de otros temas más triviales; aquí es donde el amor fluirá entre muchos personajes; aquí es donde los vínculos de amistad se estrecharán cada vez más; y, aquí es donde Shprintza, la madre de Yechezkel, revelará un gran secreto del pasado que nos mantendrá intrigados durante todo el cómic.

Para concluir, he de destacar que los dibujos de Zapico, como es habitual, dan profundidad y dinamismo a la historia, aportando mayor significado aún a las palabras y haciendo que comprendamos aún más la situación que vivían cada uno de los personajes en aquella época.

Yechezkel

Sin duda, un tema que, a pesar de ser triste por la pérdida de vidas que ocasionó, Alfonso Zapico ha sabido darle los matices adecuados, presentándonos esta historia con tacto y respeto, con la que a pesar de los resultados negativos que obtuvo el acontecimiento en sí, gracias a esta extraordinaria narración, podemos sacar muchos aspectos positivos y que nos harán reflexionar.

Café Budapest es una obra editada por Astiberri Ediciones que salió a la venta por primera vez en 2008 en formato rústica con solapas, dibujo en blanco y negro y 168 páginas por el precio de 16€. Una excelente obra que ganó el Premio Axtur de Gijón al mejor Guion y que seguramente, no nos defraudará.

 

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Fan de Rocky, Superman y, en definitiva, el buen cine, tanto moderno como clásico. Disfruto con un buen libro así como leyendo a Mark Waid o a Alan Moore y viendo dibujar a Alex Ross o los Romita entre otros. También disfruto con videojuegos tanto actuales como de antaño con las consolas de 8 y 16 bits y me entusiasman las series tipo sitcom o de ciencia ficción. @GigioPoloux
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