Crítica de “Guerra Mundial Z”

Guerra Muncial Z

Me encanta todo lo que huele a zombi. No me malinterpretéis, no penséis que disfruto metiendo la cabeza en un contenedor de orgánicos o viajando en un atestado vagón de metro un caluroso día de agosto; me refiero a que todo lo que sea de temática zombi suele ser de mi agrado: películas, cómics, libros… y dado que durante los últimos años los no muertos parecen estar más vivos que nunca, no me ha faltado buen material con el que entretenerme y llenar mi tiempo de ocio con diferentes puntos de vista y versiones sobre el tema. Dentro del campo de la literatura se podría afirmar que se ha creado un importante subgénero zombi entre las obras de terror, y entre ellos el más popular y leído es sin duda Guerra Mundial Z (World War Z), germen del actual boom zombi, del autor Max Brooks (hijo del conocido director y cómico estadounidense Mel Brooks).

World War Z’ es la magnífica continuación de ‘Zombi – Guía de supervivencia’, del cual podéis ver aquí su reseña. Mientras ese primer libro fue un original manual de supervivencia en el que se mostraban los pasos a seguir para sobrevivir en el caso de la llegada de un apocalipsis zombi, el segundo libro, en el que se basa el film que nos ocupa, dio un paso más allá en originalidad e inventiva narrativa al ofrecernos la historia de una hecatombe zombi contada de manera cronológica mediante una serie de entrevistas a más de medio centenar de supervivientes que nos hablan de su papel en tan singular conflicto y sus diferentes experiencias en él. En las más de 460 páginas de las que consta la obra conocemos de primera mano todos y cada uno de los momentos de la crisis: partiendo desde el ‘paciente cero’ hasta la erradicación final del brote trece años más tarde. Se trata así de una obra coral, dando un enfoque muy realista a tan improbable situación y que llega a emocionarnos con los testimonios de humanidad de algunos testigos y a indignarnos ante la falta de sensibilidad y oportunismo de otros.

World-War-Z-Brad-Pitt

Cuando llegó a mis oídos que el trabajo de Max Brooks sería llevado al cine no pude evitar pensar que se trataba de una adaptación imposible y que forzosamente debería estar alejada del original literario en el que se basaba. La riqueza expositiva que nos muestra Brooks en el libro, al ofrecernos todos los matices y puntos de la historia a través de tantísimos personajes, es literalmente irrealizable en un largometraje. Llegué a la conclusión de que la película que dirigiría Marc Forster (Quantum of Solace) tomaría del original literario su nombre y poco más. Y el resultado que he podido ver en pantalla ha confirmado mis sospechas pese a que se trata de un producto nada desdeñable.

‘World War Z ‘ es una buena película de acción, no así de terror, con una excelente interpretación protagonista del siempre eficiente Brad Pitt y con una impresionante factura técnica que solo flojea levemente en el trabajo de los movimientos imposibles de los infectados (recomiendo en este aspecto disfrutar de la película con una fuerte suspensión de la credibilidad) y que logra transmitir en todo momento la angustia que viviríamos cualquiera de nosotros de estar inmersos en una situación similar en la realidad. El interesante periplo por diferentes partes del planeta que el personaje principal, Gerry Lane, se ve obligado a llevar a cabo en busca de una solución para frenar la pandemia y los frenéticos enfrentamientos contra las interminables hordas de zombis a las que tiene que hacer frente, son lo suficientemente atractivos para lograr nuestra atención como espectadores durante todo el metraje sin sentir la necesidad de buscar paralelismos con el original literario.

Es de agradecer que el film nos ofrezca una buena historia dentro de la incesable acción y pirotecnia que el director ha estimado necesarias para poder llevar ‘World War Z’ al cine. Posiblemente convencido de que trabajar de una manera fiel con el enorme desarrollo de los personajes de libro era una batalla perdida, Marc Forster utiliza los recursos técnicos que le ha permitido el abultado presupuesto de la cinta (estimado en 190 millones de dólares) para dar a la historia el protagonismo real de la película, ofreciéndonos espectaculares secuencias de las marabuntas zombis y de sus devastadores efectos sobre los aún no infectados y utilizar el talento de Pitt como mano conductora para guiarnos por ese mundo y ser testigos de los progresos de Lane en la búsqueda de una solución que ponga fin a tamaño desastre.

world-war-z-zombies

Si bien vemos una historia efectiva, un protagonista de lujo, un sólido plantel de secundarios y unos espectaculares efectos especiales, también observamos un punto negro que será mucho más evidente para los espectadores familiarizados con el libro que acudan a las salas: la violencia obvia y necesariamente sangrienta que empapa la novela es tan solo intuida en el film; sin duda por el deseo de los productores de lograr una calificación de edad que les sea conveniente de cara a la taquilla. ¿Conocen ustedes algún otro film de zombis que ostente la calificación PG-13? Esa ausencia de las vísceras, cerebros y sangre que deberían acompañar cualquier obra sobre muertos que caminan, se vuelven, junto a la fuerza imposible y los acrobáticos movimientos que demuestran unos cuerpos que ya han entrado en fase de descomposición, las únicas partes negras que presenta esta sólida, en otros muchos aspectos, película.

En definitiva, no es la adaptación al cine que desearían los más entusiastas seguidores de las novelas de Max Brooks, pero es una digna oferta de acción y que, pese a no ofrecernos la parte más “gore” que se podría solicitar a una película de este tipo, sí nos ofrece momentos de tensión y pavor que sin duda harán que nos aferremos fuertemente a la butaca.

Si el espectador le da una oportunidad, disfrutará con ‘Guerra Mundial Z’ de todo lo que se puede esperar de un buen blockbuster veraniego. Y si se conoce la obra en la que se basa, es recomendable acudir al cine comprendiendo que no podemos esperar lo mismo que hemos disfrutado en sus páginas, pues con esa predisposición lograremos apreciar más el último trabajo de Brad Pitt.

Respecto a la música incidental creada para la obra por Marco Beltrami (Mimic, Hellboy II, Resident Evil), tan solo decir que está en la línea de sus anteriores trabajos por lo que los seguidores de este convencional compositor estarán de enhorabuena.

Como recomendación personal y aún considerándome un amante del doblaje que se realiza en nuestro país, sugiero fervientemente que se disfrute del largometraje en V.O si es posible, dado que la voz habitual de Pitt en nuestro país le hace flaco favor al actor, restándole calidad interpretativa y haciendo que se pierdan gran parte de los matices de sus trabajos.

                                                                                                                                                                                                                                                Por Adolfo Saro

1 Comentario

  1. Acabo de verla y me parece que ya era hora de ver una película de zombis relativamente distinta de lo habitual. Mis favoritas son “La noche de los muertos vivientes” de Romero, “27 días después” y ahora “Guerra mundial Z” ha entrado en territorio de mis preferencias. Por muchas razones.

¡No te vayas sin comentar!