Una película colega, veamos un “Buddy Film”

El cine ha tratado tantas veces la amistad como el amor. Tanto que hasta ha dado lugar a un género propio: buddy movie, buddy film o película de colegas. Las buddy movies o películas de compañeros son un género no reconocido o considerado menor, quizás porque se trata de un género que vive dentro de otro, en una constante hibridación, esto quiere decir que las buddy movies tienen reglas, personajes característicos y temáticas que se encuentran normalmente dentro de los géneros de acción, aventuras, y comedias.

Una buddy film es aquella película que muestra la amistad entre dos varones como la principal relación en la trama; un género que se puede definir como “aquel que enaltece las virtudes de la camaradería masculina y relega la relación hombre-mujer a una posición secundaria”. Las relaciones entre varones han sido siempre un elemento significativo en nuestra cultura popular. Es por tanto un género cinematográfico en el que dos personas del mismo sexo (históricamente los hombres) están emparejados, y donde se hace patente un contraste de personalidad. El contraste es a veces acentuado por una diferencia étnica entre los dos y conforme a su evolución también con la inclusión de mujeres en el género.

El buddy film es común en el cine estadounidense. A diferencia de algunos otros géneros cinematográficos, se extendió a lo largo del siglo XX con parejas y temáticas diferentes. Los dos personajes principales, condenados a entenderse a pesar de sus contrapuestas personalidades, pero ensalzan la amistad más profunda.

Los antecedentes de estos films provienen incluso de la literatura, con un claro ejemplo en el hidalgo Don Quijote de la Mancha y Sancho Panza. Posteriormente este género saltó a la historieta y la televisión. Una de las primeras parejas de compañeros aventureros que encontramos son Batman y Robin y, a partir de los cuales, la mayoría de los grandes héroes de aventuras de los cómics, se les puso un compañero. Así, toda la trama gira en torno a dos personas con personalidades opuestas que deben trabajar juntos para subsistir o cumplir una misión; a veces, son puestos a trabajar juntos a la fuerza y luego se dan cuenta que, a pesar de sus diferencias, forman un buen equipo.

A partir de los años ’30 hasta los años ’60, dentro del buddy film destacan los dúos cómicos. En los años ’30 y ’40 eran populares la pareja Laurel y Hardy conocida en España como “El gordo y el Flaco” o la de Abbott y Costello que protagonizaron películas como Buck Privates (1941).

 

Buck Privates (1941) con "el gordo y el flaco"
Buck Privates (1941) con “El gordo y el Flaco”

En los años ’60 surge en Estados Unidos la Segunda Ola Feminista y se extiende hasta finales de los años ’70. Mientras que la Primera Ola del feminismo se centraba en la búsqueda de la igualdad con el hombre en cuestiones políticas y legales, la Segunda Ola abarcaba cuestiones como la desigualdad, la familia, el lugar de trabajo, la sexualidad y los derechos en la reproducción. Esta segunda ola influyó en el buddy film.

Los buddy film influenciados por este movimiento muestran historias más dramáticas en las que los dos amigos de género masculino se vuelven individualistas, en concreto para poder liberarse de las mujeres y la sociedad. Philippa Gates apuntaba al respecto que “para castigar a la mujer de su deseo de igualdad con el hombre, los buddy films las empujan fuera del centro de la narración… siendo dos hombres los protagonistas de la película”.

Midnight Cowboy (1969) - John Schlesinger
Midnight Cowboy (1969) – John Schlesinger

Los buddy films de esta década son películas en las que se fusionan varios géneros, en particular con las road movies. Ejemplos de buddy film de esta corriente son Dos hombres y un destino (1969), Easy Rider (1969), Un botín de quinientos mil dólares (1974), Dog day afternoon (1975) o Midnight cowboy (1969).

En la década de los ’70 y ’80 aparece un buddy film protagonizado por parejas birraciales en las que se refleja el movimiento de los derechos civiles de los afroamericanos donde el avance negro es reflejado en los protagonistas. En esta categoría birracial, podemos destacar la importante fusión de géneros, por ejemplo con el policiaco o la acción. Entre algunas de las películas buddy film birraciales destacamos 48 Horas (1982) de Eddie Murphy y Nick Nolte o Arma Letal (1987) con Mel Gibson y Danny Glover, o La Jungla de cristal (1988) de Bruce Willis.

 

Arma Letal (1987) - Un excelente film de manos de Richard Donner
Arma Letal (1987) – Un excelente film de manos de Richard Donner

American Masculinities menciona cómo el personaje afroamericano es típicamente el compañero del héroe blanco y está aislado de la comunidad afroamericana que además, ofrece sus habilidades y valentía para la preservación de la corriente principal de los valores culturales de la época, correspondidas con el hombre blanco. La trama de la película se desarrolla en situaciones de malentendidos con un tono cómico, de los que debe salir la pareja normalmente relacionados con la ley y suelen ser situaciones cómicas.

Ya en la década de los 90 surgen nuevos enfoques del género, donde la figura masculina en el cine llegó a ser más sensible, y algunos buddy films “contemplan una masculinidad que requerían relaciones sensibles entre los hombres”. Algunas en esta línea son El rey pescador (1991) y The Shawshank Redemption (1994).

La década también vio nuevos enfoques para el género como con la película Thelma y Louise (1991), donde aparece la pareja femenina, algo poco usual en el género, que narra el levantamiento de la mujer contra el machismo de la sociedad. Utiliza este género estereotipado, para que contraste, cause sensación y como forma para rebelarse contra lo establecido. Es un film donde la contraposición de personajes viene dada por el carácter sumiso y pasivo a la sociedad,  mientras que la otra chica es rebelde y aventurera. Sin embargo, la timidez de la primera acabará cediendo a la rebeldía.

Más adelante, en películas como Hora punta (1998) se hace empleo de una pareja masculina no blanca formada por Jackie Chan y Chris Tucker, un asiático y un negro. Se incluye en el buddy film birracial que continuó en la década de los ’90 y los 2000 y se combinó con otros géneros, como ocurre en Pulp Fiction (1994), la saga Men In Black (1997) e incluso la reciente Intocable (2011), pero en esta última la trama no se centra en embrollos ni malentendidos, sino que tiene un trasfondo serio en que un negro ayuda y entabla una fuerte amistad con un discapacitado con un trasfondo más dramático que se distancia de las clásicas birraciales.

Dentro de esta década de los ’90 hasta la actualidad podemos mencionar un ámbito relativamente reciente del buddy film: las películas de animación. Entre las más destacadas encontramos la inconfundible saga Toy Story (1995), peculiar historia entre juguetes donde nos centramos en dos protagonistas: Woody y Buzz. Aunque en esta saga ambos empiezan distanciados y enfrentados, será un objetivo común el que los haga reflexionar a pesar de los contratiempos y los una. Woody entabla una amistad profunda con Buzz, enfocando esta además a su dueño Andy. Woody representa la realidad, mientras que Buzz es la ciencia ficción, el futuro, un mundo más infantil. Es una relación similar a la de Don Quijote y Sancho Panza: Buzz comienza siendo muy fantasioso y durante el desarrollo del film se vuelve  más realista y Woody al contrario. Existe una Sanchificación de Buzz y Quijotización de Woody.

Woody y buzz
Toy Story (1995), culmen de las CGI e imprescindible del género

 

Finalmente, podemos decir que el buddy film más que un género en sí, se trata de un subgénero o género menor que se ve hibridado en la mayoría de ocasiones con otros géneros como la comedia, la acción o las road movies, y donde se dan desde en films de carácter más infantil como Toy Story o Monster University hasta en los films clásicos del cine de acción como Jungla de Cristal. A pesar de esto, sus ya mencionadas características están siempre latentes en los films que se puedan agrupar dentro del buddy film, como son los personajes de personalidad antagónica que acabarán ayudándose y entendiéndose a la fuerza.

Un especial agradecimiento a: Julia María Martín Rodriguez, Jesus Mérida Luque, Daniel Parra Berenguel y Manuel Prieto Hinojosa; sin los que esta investigación no hubiera sido posible.

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