Celsius 2014: viernes y sábado

Tras dos primeros días de Celsius 232 en Avilés (crónica aquí), no podíamos sentirnos más eufóricos: los autores, la organización, el fandom, la comida, todo contribuía a que estuviéramos pletóricos de felicidad. Poco nos imaginábamos que podía ser incluso mejor.

Logo Celsius 232

La mañana del viernes empezó con una cola, para nada menos que las firmas de Brandon Sanderson y Patrick Rothfuss. Las firmas no empezaban hasta las 10, y antes de las 9 ya había una cola que superaba la del día anterior. Tampoco es de extrañar, visto el poder de convocatoria que ha tenido el autor de ‘El Nombre del Viento’ en sus recientes visitas a Barcelona y Madrid. Pero Rothfuss no solo escribe bien, también es un tío muy majo. Se pasó en persona a entregarnos post-its para las dedicatorias y a explicarnos cómo colocarlos en el libro. Y no solo eso: decidió unilateralmente empezar 40 minutos antes a firmar para aligerar la cola, un favor tanto para nosotros como para él, que tenía esperanzas de irse a comer a una hora decente.

Patrick Rothfuss firmas celsius 232

Gracias a eso, la cola avanzó deprisa y nos dio tiempo a asistir a la charla presentación de ‘Mañana Todavía’, de Fantascy. Presentes en la mesa estaban Ricard Ruiz Garzón, Susana Vallejo, Rodolfo Martínez y Emilio Bueso. Para nosotros no era la primera charla sobre la antología de relatos distópicos, pero siempre estamos encantados de oír a sus autores reflexionar sobre su obra. Rodolfo Martínez comentó que le cuesta escribir relatos cortos, ya que pronto tiende a elaborar más y a convertirlo en, como mínimo una novela. No es de extrañar, pues, que “En el ático” vaya a servir de embrión para una novela futura del autor. Bueso, en su línea pesimista, comentó que no cree en el futuro, que cada vez queda más cerca el derrumbe de la civilización como la conocemos. Tampoco es de extrañar, pues, que lo distópico sea tan común en su obra. Comentó que le había sorprendido “WeKids” de Laura Gallego y que le había encantado “Los Centinelas del Tiempo”, de Javier Negrete. Susana Vallejo mencionó que había usado algunos elementos de ‘Switch in the red’, su última novela y que le pareció curioso que poco después de escribir su relato ocurrieran los disturbios de Sants por lo de Can Vies.  Al fin y al cabo, la distopía bebe de la realidad.

Susana Vallejo Emilio Bueso Ricard Ruiz Garzon Rodolfo Martinez

Antes de terminar, Ricard aprovechó para anunciar algunos lanzamientos futuros. Habrá más Pratchett y novelas de Saladin Ahmed, Robin Hobb o Joe Abercrombie, a nivel internacional. A nivel nacional se anunció el retorno de César Mallorquí al género.

Volvimos a la carpa de actividades un poco más tarde, para escuchar a Emilio Bueso, acompañado por Jesús Palacios, de la editorial Valdemar. Nos hablaron de la última obra de Bueso: ‘Extraños Eones’. Ambos destacaron que la obra es una aproximación mucho más realista, descarnada y canalla a los mitos de Lovecraft. Al fin y al cabo, el autor de Providence era un caballero venido a menos, incapaz por principios de hablar de las clases bajas y de las miserias humanas. El estilo directo y duro de Bueso contrasta con la narrativa Lovecraftiana original, creando un “pastiche Lovecraftiano” muy interesante. Una apuesta de Valdemar que merece mi aplauso.

Por la tarde se esperaba la aparición estelar de Joe Abercrombie, que vendría a hablarnos de ‘Tierras Rojas’, su última obra publicada en España. Desafortunadamente, no pudo ser así. Para llegar a Avilés, el autor británico había tenido que coger varias combinaciones de vuelos desde Estados Unidos y el retraso de un par de ellos le impidió llegar a tiempo para la charla. Por suerte, Patrick Rothfuss tomó su lugar. Durante un buen rato se estuvo haciendo pasar por Joe, haciendo que el público se partiera de risa. Mencionó, entre otras cosas “que Patrick Rothfuss huele muy bien, como a canela y Xbox”. Durante la charla, Joe llamó a Pat y fue de nuevo un placer humorístico. Seguro que más de uno de los asistentes lo tiene grabado, echadle un vistazo, que no tiene pérdida. Luego, un poco más serio, mencionó que le gustaba especialmente el realismo oscuro de Abercrombie. Considera que tanto él como George RR Martin están a la vanguardia de la nueva fantasía, en la que no hay ni bien ni mal, sino una enorme escala de grises morales. Destacó también que temas que clásicamente no se habían tocado en fantasía, como la economía o la política, en Abercrombie se vuelven predominantes y contribuyen a dar realismo al mundo.

Después de un breve descanso, Patrick Rothfuss volvió al escenario, esta vez para hablar de su obra, como estaba previsto. Empezó hablando de sus inicios en la lectura. Su madre solía leerle historias de la biblia cuando era pequeño y poco a poco le hizo leer a él. Pronto se pasó a los libros ilustrados, los sacaba de la biblioteca de cinco en cinco. Más adelante, su madre le convenció también para leer Narnia, una de sus primeras lecturas “para mayores”. Se le preguntó repetidamente por su formación musical, a lo que respondió que, aunque no tenía formación musical, siempre le había gustado. Empezó a escuchar música de verdad siendo adolescente, con los viejos álbumes de su madre en vinilo. Destaca que conoció ‘El Quijote’ con la BSO del musical ‘Man of la Mancha’, cuya canción principal aún le canta a su hijo. Reconoció que no es un erudito de la música, pero que es más fácil “amar algo de lo que no se sabe todo”. Se le preguntó también por su interés en la economía en sus obras. Dijo que se trataba de darle retos realistas a sus protagonistas. Lo que no es normal para un niño que va a la escuela es que venza al mal al final del curso (Harry Potter). Rothfuss defiende que primero hay que establecer retos factibles, realistas. De ahí la economía, y otros elementos de “baja dificultad”. Decía, además, que “un capullo te puede arruinar la vida igual que un dragón”. Intenta que el lector pueda disfrutar de la lectura con retos que van creciendo paulatinamente en dificultad. Se le preguntó además por la creación de personajes y sobre su “libre albedrío” en contraposición al control del autor. Su respuesta fue tajante: el control de los personajes lo tiene él. Si se llega a un punto en el que los personajes van a hacer algo que rompe tus planes para ellos, es porque algo has hecho mal, y te toca reescribir desde el punto en el cual se originó ese error. Elogió también al público español, que le dedica una atención mediática enorme: “esta es la semana en la que finjo ser Neil Gaiman”, llegó a decir.

Tras la charla, foto de la organización
Tras la charla, foto de la organización

La tarde aún no había terminado. Faltaba la guinda final con la charla de Brandon Sanderson, presentada por Laura Fernández. La charla fue especialmente fructífera por las preguntas de Laura. Brandon es un escritor a tiempo completo, que considera que escribe mejor si tiene varios proyectos abiertos a la vez. Con veinte novelas escritas en los últimos nueve años, no es de extrañar que escribiera ‘Legión’ en un vuelo transatlántico y un par de días más. Considera que escribir varias cosas a la vez le ayuda a tener ideas frescas y que de este modo puede ofrecer historias pequeñas a los nuevos lectores para que se introduzcan en su obra y grandes sagas épicas para los que quieran profundizar más. Habló también de sus sistemas de magia, muy lógicos, basados en las leyes de Sanderson, una serie de ensayos sobre la magia que están disponibles en su web. Anunció además que escribiría una ley 0 que ya está preparando. La obra que más le costó fue terminar ‘La rueda del tiempo’, sobre todo por ser un mundo que no había creado él y al que tenía mucha reverencia y respeto. Habló también de sus personajes, que son el motivo por el cual leemos sus historias. Es primordial que sus motivaciones estén claras. La renovación del género se basa según él en renovar la ambientación, que los lectores leemos fantasía por el sentido de la maravilla que nos provoca, y eso requiere de nuevas ideas constantes. Comentó también que se le había ocurrido una idea para una obra de ciencia ficción durante su estancia en España, que quizás tendrá algo que ver con el ‘Cosmere’, el universo literario que unirá varias de las novelas de Sanderson. Estamos ansiosos por ver en qué quedará la cosa, tras verlo escribir con dedicación en el hotel donde se alojaba durante el evento.

Al día siguiente, el último del festival, se formaron las colas más largas para las firmas de Rothfuss, Sanderson y Powers.

Brandon Sanderson y Patrick Rothfuss firmando en Celsius 232
Brandon Sanderson y Patrick Rothfuss firmando en Celsius 232

Después de disfrutar de la excelente gastronomía local, volvimos al Audiorio de la Casa de la Cultura para ver la Mesa redonda sobre literatura juvenil con Pedro Riera, David Lozano, Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina, presentado por Javier Ruescas. En un ambiente muy distendido, los cuatro presentaron sus novedades: ‘La tumba de Aurora K.’, ‘Hyde’ y ‘El fin de los sueños’. Hablaron de sus rituales de escritura y de cómo llegaban a sus ideas. Dieron consejos para futuros escritores como trabajar sin tener prisa por publicar, adaptarse al estilo de cada editorial o simplemente olvidarse de la idea de vivir de lo que uno escribe.

Después el mismo Javier Ruescas presentó a Lauren Oliver, editora y autora de ‘Delirium’. Entre otras cosas, habló de su pasión por la creación de personajes y mencionó que su tarea de creación tiene tres vertientes, la antropológica (social), la psicológica y la narcisista (introspección).

Patrick Rothfuss, Joe Abercrombie y Brandon Sanderson en Celsius 232
Patrick Rothfuss, Joe Abercrombie y Brandon Sanderson en Celsius 232

El punto final y plato fuerte del festival llegó con la mesa redonda llamada ‘Tres acercamientos diferentes a la literatura fantástica’, con Brandon Sanderson, Patrick Rothfuss y Joe Abercrombie, presentados por Jorge Iván Argiz y Cristina Macía. Si bien a todos se nos hizo corto, sus perlas de sabiduría valieron la pena. Empezaron hablando sobre el realismo y la consistencia en la ficción. Comentaron que la verosimilitud dentro de la realidad interna es lo más importante, ya que un autor pretende que los lectores nos involucremos en historias ficticias mediante una trama y unos personajes que tienen que resultarnos creíbles y reales. Sanderson mencionó además que lo mejor es crear héroes con conflictos internos, con debilidades que compensen su poder. Por eso existen los villanos, para crear ese conflicto de forma externa, aunque de ese modo el protagonista suele resultarnos mucho más aburrido que su antagonista. En ESDLA tenemos como a ejemplo a Aragorn, que es tan bueno y perfecto que resulta aburrido. Por el contrario, Samsagaz Gamyi es un personaje con muchos defectos, pero mucho más creíble e interesante. Rothfuss mencionó a Gandalf como su personaje favorito de la obra de Tolkien, justamente porque tiene dudas sobre su heroicidad. Joe Abercrombie, en su línea, prefiere a Saruman, ya que pretende un mundo mejor… para los orcos. Ante la pregunta sobre de dónde surge la inspiración, Abercrombie hace referencia a China Miéville con su “sopa mental”, el conjunto de todas las experiencias e inspiraciones de un autor mezcladas, de las que surgen las obras. Sanderson confiesa que primero establece la trama, luego la ambientación y finalmente los personajes. Rothfuss lo resumió en “¿cómo sabes cuánta sal necesita la comida? Así lo sé yo”. Sobre la nueva voz de la fantasía de la que ellos son parte, Rothfuss empezó explicando que hay que alejarse de lo que hizo Tolkien, de una narrativa basada en las Eddas nórdicas, épicas de héroes masculinos. En su primera novela, por ejemplo, se olvidó de incluir una sola mujer, y eso es por culpa, decía, de la influencia de la fantasía dominada por Tolkien y sus imitadores. Abercrombie aprovechó para recordar que antes de Tolkien había habido obras de fantasía maravillosas como las de Jack Vance o Fritz Lieber, y que se puede aprender incluso de otros tipos de literatura para crear una voz propia. Sanderson recordó que, del mismo modo que el número de posibilidades del orden de una baraja de naipes es infinita, el número de historias que se pueden crear también lo es, que sigue habiendo espacio para innovar.

Y hasta aquí lo que fueron las charlas y presentaciones del Celsius 232, pronto subiremos también algunas entrevistas a autores que hicimos durante el festival. Si alguno de vosotros tiene alguna duda sobre si asistir o no el próximo año, recordad que no solo son firmas y charlas, es un ambiente cultural enriquecedor, conversaciones alrededor de una mesa sobre nuestras obras favoritas y conocer a un montón de gente interesante. Mi opinión es firme, salvo caso de fuerza mayor, volveremos.

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