Ácronos. Antología steampunk vol. 2

El steampunk como movimiento literario cada vez está ganando más atención en nuestro país, a pesar de que sigue sin haber una percepción uniforme de lo que el término comporta: ¿el steampunk se consideraría un subgénero de la ciencia ficción, una variante de la historia alternativa o es simplemente una ambientación que atrae por motivos estéticos? Sea como sea, en varias ciudades de nuestro país se celebran convenciones anuales y la presencia del steampunk ha llegado al mundo del cómic (por ejemplo: ‘Lady Mechanika’ o la adaptación de ‘Battlestar Galactica’) o incluso al de los juegos de mesa (con productos como ‘Timeline’ o ‘Sky Traders’).

En el apartado literario, en La Casa de EL ya os hablamos de obras como la trilogía de Félix J. Palma o ‘Boneshaker’ de Cherie Priest. Son varias las editoriales nacionales que están apostando por incluir steampunk en su catálogo y, entre ellas, destaca la línea editorial de Tyrannosaurus Books.

En febrero de 2013, Tyrannosaurus publicó el primer ‘Ácronos’, que incluía las obras de catorce autores y estaba coordinado por Josué Ramos y Paulo César Ramírez. En este segundo volumen se amplía la nómina de escritores hasta quince y repite Josué Ramos como coordinador. Tyrannosaurus quiere seguir apostando por ampliar la colección ‘Ácronos’ y a mediados del pasado septiembre los coordinadores cerraban el plazo de recepción de obras para el tercer volumen, que tendrá como temática el “steampunk multicultural”.

Ácronos. Antología steampunk vol. 2’ de Tyrannosaurus Books

‘Ácronos. Antología steampunk vol. 2’ tiene 282 páginas y está editada en rústica. Si el primer Ácronos tenía una portada más típica (engranajes y colores cobrizos), este segundo volumen muestra una portada muy sugerente obra de Joe Day. La antología incluye algunos nombres muy conocidos entre los aficionados a la literatura de género (como Rodolfo Martínez, Concepción Perea o Eduardo Vaquerizo) y a autores que también estuvieron presentes en el primer ‘Ácronos’ (José Ramón Vázquez, Josué Ramos). Estos nombres más conocidos complementan las nuevas voces con mucho que decir de autores nuevos.

De la antología, destaca principalmente su variedad. Por supuesto, las obras que componen la antología tocan alguno de los lugares comunes del subgénero (autómatas, esoterismo victoriano, naves voladoras, éter y anglofilia general), pero la obra en conjunto es disfrutable precisamente porque va más allá de eso. Hay una intención expresa por diversificar, subvertir y volver al género (algunas historias incluyen dragones, viajes temporales y elementos de space opera).

Abre la antología el prólogo de Pablo Begué en el que se menciona el origen y la evolución del término (recordemos que lo acuñó K. W. Jeter en referencia a su obra junto a la de Blaylock y Powers). A continuación, encontramos el único relato traducido de ‘Ácronos. Antología steampunk vol. 2’, titulado “La Venus de Great Neck”, obra de S. J. Chambers, cuya traducción corre a cuenta de Patrícia Berdún y Jesús Marín. Este relato, que destaca por su ambientación oscura y esotérica a lo ‘Penny Dreadful’ y su interesante final). Es un ejemplo de por qué a Selena Chambers se la considera una autora imprescindible del steampunk. Le sigue “Las hermosas Jaradalias”, un relato muy evocador escrito por Gloria T. Dauden, que mezcla circo, gabinetes de curiosidades y naves aéreas y cuyas protagonistas resultan fascinantes tan pronto aparecen.

Ácronos. Antología steampunk de Tyrannosaurus BooksA continuación encontramos varios relatos dominados por la ciencia. El primero, escrito por Eduardo Vaquerizo y titulado “De cómo perdí la cabeza de mi padre”, parece una space opera llena de acción en la que se mezclan científicos, tecnología adaptada a batalla, referencias a Japón (y a un mundo que incluye un planeta Tierra en la que las diferentes naciones siguen existiendo), con una protagonista algo más sexualizada que contrasta con la castidad y la moralidad victoriana que impregna muchos relatos steampunk. Le sigue “El silencio de Edith” de Ángeles Mora, un relato sobre científicos, armas y humanidad, de corte triste y que se sitúa en un pueblo (una vez más, se demuestra que no es necesario recurrir a ciudades para hacer un buen relato steampunk). El siguiente relato es “Bajo la linterna”, de Héctor Gómez Herrero, el cuento que me ha dejado mejor sabor de boca y que creo que permanecerá más tiempo en mi memoria. Combina varias premisas prometedoras (mutaciones, una ciudad suspendida, disidentes políticos) y deja lugar para la acción y el amor. Además, plantea la interesante idea del steampunk no como realidad alternativa, sino como punto de regresión tras el desastre. Estaré atenta por si alguna vez el autor decide volver a explorar ese universo.

Tras la ciencia, vuelve la creencia con otra historia sobrenatural titulada “¿Estás ahí?” y escrita por Cristina Puig. En este relato, que se acerca a la historia gótica (o steamgoth, como se suele denominar la vertiente oscura del steampunk), hay una interesante referencia a Edison y su máquina para hablar con los muertos. Y volviendo a las diferentes maneras de entender el steampunk, encontramos la idea de mundo paralelo en el relato “Disparos en la niebla” de Pedro Moscatel. En el mundo del relato, conviven accidentalmente armas de tecnologías diferentes y también hay cierta sensación de regresión que tiene como espejo nuestra economía actual (la crisis energética crea problemas para subsistir). Es un relato tan melancólico como los dos anteriores, lo que hace plantear el retrofuturismo como alternativa a la distopía para criticar la realidad.

Algo que me ha sorprendido muy positivamente de este ‘Ácronos. Antología steampunk vol. 2’ es el peso que varios relatos daban a la política y la guerra. Me ha gustado ver como muchos relatos se han apartado de la imagen idealizada de las correrías burguesas para identificarse a menudo con la clase obrera y los revolucionarios que lucharon por sus derechos. En esa línea se encuentra “Laya” de Josué Ramos, que demuestra que se puede hacer steampunk que trate, por ejemplo, de los anarcosindicalistas de Andalucía o que mencione el tráfico de esclavos. Tras “Un residuo de humanidad”, un relato con tintes oscuros de Luis Carbajales, de final inesperado, se vuelven a mencionar a los ejércitos y el conflicto armado en “Jinetes de fuego” de Laura López Alfranca, que muestra un Reino Unido controlado por autómatas, en los que los humanos son obligados a participar en un deporte mortal que se practica sobre dragones, bajo la sombra amenazante de Hitler. En esta historia, que me ha recordado en parte a la saga de historia alternativa de Temeraire, hay varios cambios de narradores y varios conceptos interesantes que vale la pena no destripar. La historia, eso sí, acaba con guerra, una guerra que es la total protagonista de “Elección envenenada” de Rafael González, el diario de un soldado en una guerra contra los persas que incluye (para deleite del lector) a nigromantes, tarotistas, gólems y alquimia. Rafael González hace un uso estupendo de la sugestión para crear una gran impresión en el lector. El siguiente relato es de Paulo César Ramírez, se titula “La revolución de los hermanos Serdán” y crea en pocas páginas un clima creíble y lleno de matices, con una revolución situada en un hipotético Archipiélago Mejicano formado por islas flotantes.

Los dos siguientes relatos de la antología retoman la idea de la aventura, de la era de los descubrimientos y la tecnología. Por una parte, “Quattromilla Miglia” de José Ramón Vázquez muestra una historia de amor apasionado y una carrera por Siberia en un mundo peligrosísimo en el que la radiación mata rápidamente. Por la otra, los lugares imaginados (como El Dorado o la Atlántida) y las grandes gestas de la aviación son los temas principales de “Retrópolis” de Concepción Perea, de final incierto pero atractivo, precisamente, por sus posibles interpretaciones. La antología se cierra con un relato que es prácticamente un homenaje, de tono oscuro y cínico, titulado “Te hemos seguido” y firmado por Rodolfo Martínez.

Los quince relatos que componen la antología aportan visiones diferentes, a menudo complementarias, de lo que es el steampunk y de sus límites y posibilidades. Por supuesto, las preferencias respecto a cada relato dependerán del lector y, en algún caso, se podría mejorar a nivel estilístico. Sin embargo, la calidad de los relatos es muy alta. Se puede concluir que ‘Ácronos. Antología steampunk vol. 2’ es una antología sólida, diversa y llena de buenas ideas y mejores ejecuciones.

[review]

Traductora y asidua a bibliotecas. La ficción me entra mejor con sagas familiares, cabezología, juegos de palabras y relatos de venganza. Disfruto al leer fantasía épica, ver ciencia ficción, rolear fantasía urbana y escribir realismo mágico.

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