‘El Rey de Amarillo’, relatos macabros y terroríficos

el rey de amarillo valdemar robert w chambers 2El Rey de Amarillo‘ (1985) de Robert W. Chambers quedó desenterrado del olvido gracias al éxito multitudinario de la serie policíaca ‘True Detective‘, que usaba elementos como Carcosa o el mismo Rey de Amarillo como parte de un trasfondo macabro muy apropiado para el estilo ‘Southern Gothic’ de la serie. No solo la obra de Chambers se vio beneficiada por el éxito de la serie, los cuentos de Ambrose Bierce, entre los que destaca “Un habitante de Carcosa”, también han recibido cierto impulso editorial. Y a esto hay que sumarle, claro está, las varias obras derivadas directamente de la serie, como las que os mencionábamos en este artículo.

Pero no hemos venido a hablar de una serie, sino del libro que Valdemar editó en 2011 y recientemente ha reeditado en formato de bolsillo con el nombre de ‘El Rey de Amarillo‘, en el que encontraremos diez relatos de terror seleccionados de Robert W. Chambers, cinco de los cuales hacen mención directa al Rey de Amarillo, (o a Hastur o a Carcosa, elementos que tomó prestados de Bierce y que servirían de inspiración a H.P. Lovecraft, por ejemplo) y que están relacionados entre sí.

El primer relato, titulado “El Reparador de Reputaciones“, es un magistral descenso a la locura por parte de Castaigne, el protagonista, que nos narra cómo descubrió las terribles verdades que esconde la obra de teatro titulada ‘El Rey de Amarillo’, una obra prohibida y odiada que revela secretos enloquecedores. Un clásico relato de narrador en el que no se puede confiar, en el que Chambers nos introduce por vez primera este concepto del mal que no tiene un origen claro. Especialmente inquietante resulta la figura del propio reparador de reputaciones, el señor Wilde, con sus extrañas orejas de cera y sus muñones, que tiene una gata que le ataca de de forma violenta a menudo. Me ha recordado a esa relación viciada que tenía con su gato negro el protagonista del famoso relato de Poe.

La Máscara“, el cuento que le sigue, tiene un tono mucho menos oscuro que el resto, con una premisa más de primera ciencia ficción que de terror. Un grupo de tres amigos (el clásico triángulo amoroso), una modelo y dos escultores, comparte un secreto. Boris, uno de ellos, ha descubierto una substancia que convierte en piedra todo lo que toca, incluso los seres vivos. Por supuesto, esto conllevará trágicos acontecimientos.

Robert_William_Chambers“El pasaje del Dragón” y “El Signo de Amarillo” son los dos cuentos más relevantes para el mito del Rey de Amarillo. Ambos son relatos que suenan a clásicos del género de terror, con el trasfondo de la maldición de ‘El Rey de Amarillo’. Comparten además elementos como la locura, la obsesión o la inevitable fatalidad, que hace que recuerden mucho a los relatos de Bierce o Poe.

El último de los relatos directamente relacionados con la antigua ciudad de Carcosa y El Rey de Amarillo (por la aparición de Hastur) se titula “La demoiselle d’Ys“. Para poneros en contexto fácilmente, es como ‘Outlander’ con un toque tétrico. Un hombre se pierde en los páramos de la bretaña francesa (lugar que fascinaba al autor) y viaja de algún modo al pasado, donde conoce a, Jeanne, una bella dama halconera del medievo de la que se enamora.

El relato más largo de la antología es también el más diferente al resto. En “El Creador de Lunas” ya no estamos en Francia, sino en el norte de Estados Unidos. Una secta de chinos que son capaces de fabricar oro se ha escondido en las montañas al límite con Canadá y un grupo de aventureros les va a dar caza, pero pronto se verán envueltos en una historia fascinante de criaturas ancestrales, mitos perdidos y, cómo no, una historia de amor que traspasa las barreras de la realidad.

En “Una velada placentera” volveremos a disfrutar de un relato clásico de terror. Un ilustrador del periódico tiene que encargarse de dibujar un anillo en el dedo de un cadáver y al mismo tiempo recibe un extraño encargo por parte de una misteriosa mujer de entregar unas viejas cartas húmedas a alguien.

“El Emperador Púrpura” y “El mensajero” son dos relatos unidos entre sí por un mismo protagonista. También tienen como nexo común una extraña pasión por la entomología. En el primero, una rencilla entre dos aficionados a coleccionar insectos termina en un macabro asesinato. En el segundo, una venganza centenaria por parte de un monje traidor se vuelve realidad cuando encuentran su calavera en una fosa común. Es la Esfinge Calavera que aparece en este cuento la que inspira la portada de esta edición de Valdemar.

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El último de los relatos, “La Llave del Dolor“, es un relato con un fuerte componente fantástico, en el que un fugitivo escapado de la horca llega a una extraña isla fabulosa en la que encuentra a un grupo de extraños dioses.

La sensación general que emana de esta selección de relatos es que Chambers tenía una imaginación desbordante e ideas muy buenas e innovadoras para su época. Por otro lado, la ejecución de algunos de estos cuentos es demasiado lenta o insatisfactoria. A veces da la sensación de que no acaba de transmitir todo lo que tenía previsto transmitir. Ambrose Bierce, como precedente, tenía un humor retorcido y sus cuentos transmiten un nihilismo terrible, ideal para el terror. Chambers, por contra, prefiere incluir historias de amor, a veces incluso finales felices, a unos cuentos que no tienen tanta garra como los de muchos de sus antecedentes y sucesores. Con eso no quiero decir que sean malos, porque “El Signo de Amarillo” sin ir más lejos es francamente bueno, pero no todos los relatos llegan al mismo nivel.

La más reciente edición de Valdemar, publicada a principios de 2015, es una edición de bolsillo en rústica sin solapas, con 448 páginas por 11,80 €. Incluye, igual que su edición en tapa dura original (24 €), la introducción titulada “El color de la locura” de Jesús Palacios, que sirve de interesante puesta en escena para los relatos. La traducción, de Marta Lila Murillo, es de nuevo perfecta a nivel de corrección, aunque a veces peca de demasiado literal.

En resumen, Valdemar nos ofrece dos ediciones muy cuidadas de la misma obra, con la que podremos conocer una pequeña parte de la extensa obra de Chambers en inglés. Para aquellos interesados en conocer los orígenes de ‘El Rey de Amarillo’, esta obra es lectura obligada. Si bien considero que estos relatos de Chambers no están al nivel del mejor terror del S. XIX, hay que reconocer que son enormemente imaginativos y sorprendentes.

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