Magical girls: la evolución de la nostalgia

Por el poder de la nostalgia, te castigaré

Desde los 60, las magical girls (mahō shōjo) han estado salvando el mundo con sus identidades secretas, transformaciones mágicas y mascotas carismáticas. Pero las magical girl no se reducen a unos cuantos tópicos: si la popularidad del este subgénero se renueva cada pocos años es por la capacidad evolutiva de un modelo de personaje que subvierte estereotipos, alcanza a todo tipo de públicos y ya ha influenciado profundamente la animación y el cine de Occidente.

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No es de sorprender que las preadolescentes deseen un alter ego más poderoso (a menudo una versión algo más adulta de sí mismas, más fuertes, gráciles y con más poder para luchar contra las injusticias). Tampoco lo es que en vez de camuflarse opten por una versión mejorada de su estética, obviando antifaces y capas a favor de vestidos con volantes y lazos. Sus objetivos son parecerse a princesas y príncipes (‘Utena, la chica revolucionaria’), cantantes pop (‘Magical Angel Creamy Mami’, en la foto superior), bailarinas de ballet (‘Princess Tutu’) o la reencarnación de Juana de Arco (‘Kamikaze Kaitou Jeanne’). Las magical girls se convierten de ese modo en emuladoras y modelos a emular. A diferencia de la mayoría de superhéroes,  las magical girls a menudo se ven validadas socialmente y son queridas por el público. Incluso las que hacen su trabajo en secreto raramente trabajan solas: siempre hay una mascota, una amiga o un interés romántico que las acompaña.

Parte de la popularidad de la que siguen gozando las magical girls se debe al culto a la nostalgia, ya que las series de magical girls fueron el entretenimiento de los creadores de hoy día. Quizás por el apelo de la nostalgia a la demografía de mayores de 25, la noticia acerca de la fecha de estreno del remake de Sailor Moon (popular anime basado en el manga de Naoko Takeuchi) quedó la segunda de entre las 10 noticias de series más vistas en LCDE durante 2014.

Magical girls: Sailor Moon

Pero lo que muchos fans atesoramos acerca de las series de magical girls son sus mensajes positivos: atesorar lo que es diferente, luchar contra lo injusto, equilibrar deberes y diversión. En definitiva, elegir. La capacidad de elección que a menudo se niega a las niñas y adolescentes se convierte en estas series en un elemento vital para la trama, sea como líderes de un grupo que lucha por la justicia o como gobernantes capaces de los mayores sacrificios, como la princesa y reina Selene. El amor, la representación de género y la sexualidad, temas que en apariencia tienen poco que ver con salvar el mundo, se trataban en series tan aparentemente naifs como ‘Sailor Moon’ con una naturalidad que hoy día sorprende. Usagi/Bunny y Mamoru compartían escenas de cariño conyugal en ciertos artbooks que raramente se veían en el shōjo de la época y las marineras Haruka y Michiru mantenían una relación tan estrecha que alertaría a los censores americanos y convertiría a ambas guerreras en “primas”.

Utena y Madoka: las rosas tienen espinas

Todavía más adelantada en cuestión de género y sexualidad sería la serie ‘Utena, la chica revolucionaria’, emitida originalmente en 1997. El anime basado en el manga de Chiho Saito contaba con muchos elementos esenciales de las series “para chicas”: personajes estilizados, vestidos impresionantes y un uso que rayaba el abuso de los pétalos de rosa y los destellos de las pupilas.

Magical girls: Utena

Sin embargo, tras la estética delicada de la serie había una historia oscura y compleja, llena de personajes torturados por malos recuerdos recurrentes. La historia empieza con Utena de niña, que acaba de perder a sus padres, y a la que un príncipe promete ir a buscar en el futuro. Impresionada por la figura del príncipe, Utena decide emularlo y pasar a vestir como un chico. Durante la adolescencia, mientras estudia en una academia privada y es admirada por sus capacidades atléticas. Un día, para salvar el honor de una amiga, decide batirse a un duelo de espadas y, sin quererlo, “gana” a Anthy, la llamada Novia de la Rosa, una alumna de la academia por la cual el Consejo Escolar se bate en duelo constantemente bajo un castillo invertido en el que, según dice, reside el poder para cambiar el mundo. Con este argumento, esta serie que contiene las dispares influencias de ‘La princesa caballero’ de Tezuka y de ‘Demián’ de Herman Hesse, se convertía en una serie capaz desafiar las convenciones de género y sexualidad y era capaz de ir un poco más allá de lo que otras series de la época fueron. Tras un primer arco argumental con espacio para la comedia (el típico episodio de intercambio de cuerpos) se dio paso a dos arcos argumentales cada vez más oscuros, con relaciones ilícitas, secretos y traiciones.

Magical girls: Utena

Los elementos mágicos de la serie (pocos y sutiles: nunca queda claro si los cambios de vestuario y el castillo en el aire son más que espejismos) quedaban subyugados por el simbolismo exacerbado de la serie, que acaba definiendo el camino de Utena y Anthy de este modo: las chicas que no pueden ser princesas no tienen más remedio que convertirse en brujas.

Magical Girls: Puella Magi Madoka Magika

Esta idea de limitar los caminos de la heroína al dualismo de la mujer caída/la joven pura se repetiría años más tarde en una serie corta pero perturbadora que en nuestro país licenció Selecta: ‘Madoka Magica’ (Puella Magi Madoka Magica). La que empezó como una serie sobre un grupo de amigas que se encuentran con una criaturita que les ofrece convertirse en magical girls y luchar contra monstruos llamados Brujas a cambio de cualquier deseo, dio un giro oscuro e inesperado que mostraría que la serie estaba por encima de los adorables diseños de los personajes y de las Brujas creadas con imaginería surrealista que las convierten en un enemigo difícil de combatir: etéreo, casi hermoso, pero asfixiante y cargado de connotaciones y simbolismo.

Magical Girls: Puella Magi Madoka Magika

Poco puedo decir de Madoka que no revele demasiada información a los afortunados que todavía no hayan visto este anime. Me limitaré a observar que la base de las magical girls (la elección entendida como empoderamiento y como sacrificio) se mancilla y reinventa en esta serie de diversas maneras interesantes y que dan pie a una exploración profunda de la mitología de la magical girl.

Magical girls occidentales

Magical Girl: película de Carlos Vermut

Una de las películas españolas más destacadas del pasado 2014 se titulaba, precisamente, ‘Magical Girl’. La película de Carlos Vermut reunía personajes femeninos con capacidad de elección aparentemente limitada y algunos homenajes encantadores. Por ejemplo, la hipnótica Bárbara Lennie tomando una botella de contenido indudablemente alcohólico etiquetada con el nombre ‘Sailor Moon’. O, el homenaje al anime que es la espina dorsa de la trama: la serie ficticia ‘Magical Girl Yukiko’, la serie de anime ficticia de la que es fan Alicia, la niña enferma de la película.

También en el terreno de la animación se aprecia la influencia de este subgénero de anime. Por ejemplo, la popular serie ‘Hora de aventuras’ sorprendió a sus fans al incorporar gender-bending (inversión de género en los personajes) canónico y convertir a Finn en Fionna y al perro Jake en la gata Cake. No pasó desapercibido el homenaje a Sailor Moon en el vestido de Fionna (tan similar al de Selene) y Cake como una suerte de Luna, el gato de Usagi/Bunny.

Magical Girls: Fionna (Hora de aventuras)

También la serie ‘Steven Universe’ (‘Steven Universo’, emitida en Boing) se ha granjeado un rinconcito en los corazones de muchos fans por su interpretación de las magical girls: las Gemas de Cristal guerreras del espacio basadas en gemas, con armas personalizadas que extraen de sus gemas y la capacidad de fusionarse, y cuyo equipo se complementa con un niño mediohumano, hijo de una antigua Gema de Cristal. La idea de sacrificio reaparece y aquí lo vemos en Rose, la guerrera que cedió su cuerpo físico para que pudiera nacer Steven, su hijo, cediéndole así sus poderes. Nos encontramos con un chico ejerciendo de magical girl, con una piedra rosa en el ombligo, un león rosa como mascota mágica y siendo criado por tres mujeres del espacio y un padre humano.

Magical girls: Steven Universe/Steven Universo

En esta visión alternativa de la familia, Steven crece sorprendentemente libre de prejuicios y asume el papel de su madre, protector de la vida. Ni su edad (es un niño, no un adolescente) ni su género entorpecen su función y su aprendizaje y Steven es un ejemplo perfecto de los valores básicos de las magical girls, lealtad y valentía. Se puede apreciar el cariño que se ha puesto en esta serie y de dónde vienen sus influencias con los pequeños homenajes de la serie: episodios al estilo de aventuras gráficas, muñecos de Goku y Cloud en la habitación de Steven… Mención especial tienen las escenas de lucha con espada, en las que se aprecia la influencia de Utena en el diseño de la esbelta pelirrosa Pearl/Perla.

Lo que tiene que venir

Magical girls: binan koukou chikyuu bouei-bu love

La evolución de la magical girl, sola o con un grupo de amigas, es imparable. Este primer trimestre de 2015 ha traído el título ‘Cute High Earth Defense Club LOVE!’ que ha sorprendido en esta temporada invernal con una historia de magical boys que adquieren poderes tras encontrarse con un wombat rosa. Tras variar el tono, el público, los personajes, parece ser que todavía hay mucho que explorar en las series de magical girls.

Por el poder de la luna, ¿qué será lo siguiente que nos depare este subgénero?

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