Los tentáculos del Doctor Octopus

brazos-octopusAunque todo el mundo sabe que la enorme popularidad de Spiderman se debe, en gran parte, a que su vida personal resulta tan interesante para los lectores como la superheróica, el personaje habría sido relegado al olvido hace años si no contase con una cantera de villanos a su altura. Aunque somos muchos los que pensamos que el Duende Verde figura en el primer puesto de enemigos mortales del trepamuros, también existe una importante facción de fans que le conceden ese lugar al doctor Otto Octavius, más conocido como el Doctor Octopus, personaje cuyo debut tuvo lugar en 1963, en el tercer número de ‘The amazing Spider-Man‘, gracias a los guiones de Stan Lee y los lápices de Steve Ditko.

La verdad es que el lanzarredes las ha pasado canutas cada vez que se ha enfrentado a este villano, que ha llegado a interferir hasta en su vida personal (como cuando estuvo a punto de casarse con May Parker por siniestros motivos). Además, no sólo estuvo involucrado en la muerte de Bennett Brant y del Capitán Stacy, sino que también llegó a usurpar el cuerpo del trepamuros. Pero, no hay que olvidar que, inicialmente, se trataba de un científico (de no más de un metro setenta de estatura) y que no se convirtió en genio criminal hasta que un accidente le dotó de cuatro brazos más. Pero, ¿qué interesantes peculiaridades tienen dichos apéndices?

Dado que fueron diseñados y construidos para permitirle al doctor manipular sustancias radiactivas a una distancia de seguridad fiable, los tentáculos constituyen un arma poderosa de doce centímetros de diámetro. Este tamaño permite que cada uno de los segmentos vaya equipado con un motor completo de alta eficacia, que facilita a su usuario una correcta movilidad para las diferentes actividades que se quiera realizar con ellos.

Las pinzas están diseñadas para describir un círculo completo y son capaces de levantar cualquier objeto haciendo uso de una fuerza de ochenta kilos por mil centímetros cuadrados. Así que, si alguna vez has fantaseado con darle la mano o echarle un pulso al Doctor Octopus, es recomendable que descartes la idea.

La potencia de los tentáculos, combinada con la fuerza de las pinzas, es muy útil para subirse por paredes, ya sean de ladrillo o de cemento. No obstante, la escalada no resulta tan elegante como pueda serlo la de Spiderman, ya que el método que utilizan los brazos metálicos es el de abrir grandes boquetes en la superficie, que le permitan anclarse a ella con seguridad. Cada tentáculo mide un metro ochenta, pero tienen la capacidad de extenderse hasta los setenta, lo que permite a su usuario moverse a una velocidad máxima de setenta y cinco kilómetros por hora. Por ello, estos brazos constituyen un eficaz y veloz método de transporte, aunque los ciudadanos que vivan en los edificios cuyas paredes escalan los tentáculos pueden no estar de acuerdo con eso.

Gracias a un pequeño generador nuclear termoeléctrico ubicado en un arnés de acero pectoral, cada uno de los brazos es capaz de levantar hasta tres toneladas de peso. No obstante, para ello, su usuario debe tener al menos uno de los tentáculos anclados en el suelo, evitando así que el arnés del pecho reciba toda la presión e incapacite a su dueño.

Doctor octopusAunque le llevó años de práctica, el Doctor Octopus llegó a adquirir una facilidad de maniobra de los brazos tan amplia que le permite llevar a cabo a la vez diferentes movimientos de gran complejidad con cada uno de ellos. Además, gracias a su inteligencia sin par, puede controlarlos mentalmente incluso cuando no están unidos a él (lo cual Spiderman ha tenido ocasión de comprobar y sufrir en persona). Según rezan algunos datos, los tentáculos deberían estar a más de mil cuatrocientos metros de distancia para no poder acatar las órdenes mentales de su amo.

Como ya hemos comentado, el Doctor Octopus, pese a su gran inteligencia, carece de todo tipo de poder. Por tanto, ¿es posible que con tantos superhéroes de gigantescos poderes pululando por el Universo Marvel no haya ninguno al que le sea sencillo derrotar a un tipo que solo cuenta a su favor con cuatro brazos metálicos. Resulta que dichos tentáculos se encuentran recubiertos de un derivado del adamántium (que, como sabe todo lector de la Casa de las Ideas que se precio de serlo, es un metal muy escaso y practicamente indestructible), lo cual les permite hacer frente a cualquier tipo de poder, ya se trate del resquebrajamiento al que pudiera someterlo en Hombre de Hielo, los rayos ópticos de Cíclope, la fuerza sobrehumana de Hulk o las garras óseas de Lobezno.

Por si esto fuera poco, los brazos metálicos tiene ubicados en su interior diferentes accesorios, como garfios, sierras radiales o armas de fuego, que se ponen en funcionamiento con una simple orden mental de su amo, lo cual resulta muy útil para pillar en desventaja al enemigo en un combate, porque, aunque el Doctor Octopus esté actualmente muerto, todos sabemos que, si le conviene en la trama en cuestión al guionista de turno, no costará nada que regrese al mundo de los vivos.

Octopus-versus-Spiderman

Series de dibujos aparte, pese a todas las adaptaciones cinematográficas que existen sobre el trepamuros, hasta ahora sólo hemos podido ver los tentáculos en acción en ‘Spider-Man 2‘ (2004), película dirigida por Sam Raimi y protagonizada por Tobey Maguire, en la que Alfred Molina interpretaba al Doctor Octopus. Como muestra la imagen que encabeza este artículo, que pertenece a ‘The amazing Spider-Man 2: El poder de Electro‘ (2014), estaba previsto realizar una película derivada, que protagonizaran los Seis Siniestros, lo cual significaría el regreso cinematográfico del Doctor Octopus, al que Alfred Molina estaba interesado en volver a interpretar. No obstante, la cancelación de la franquicia arácnida dirigida por Marc Webb y protagonizada por Andrew Garfield ha dejado dicha producción en el aire. Por supuesto, tampoco debemos olvidarnos de la nueva saga que protagonizará Tom Holland, porque es más que seguro que el Doctor Octopus querrá enfrentar sus tentáculos contra él.

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