Análisis de ‘Dick Wilde’ (PlayStation VR)

Análisis de 'Dick Wilde' (PlayStation VR)

Playstation VR lleva entre nosotros algunos meses y su catálogo no hace más que crecer conforme pasa el tiempo. La oferta va desde los juegos más largos y absorbentes, como pueden ser el “Resident Evil VII” o el Nuevo “Farpoint”, hasta las experiencias de realidad virtual o los juegos más enfocados a la diversión en grupo como “VR Worlds” o “The Playroom VR”. No hay duda de que el gamer de a pie tiene donde elegir a la hora de sumergirse en la “otra realidad”.

En este segundo grupo encajaría el título del que hoy queremos hablaros, “Dick Wilde”, un shooter desarrollado por el estudio danés Bolverk Games. El ultimo juego de este equipo, “Kittypocalypse”, ya contaba con una temática similar a este último, ya que debíamos defender una torre del asedio de un montón de gatos adorables que atacaban en oleadas. Aquí no tenemos gatos adorables, pero sí un montón de bichos a cual más desesperado por hincarnos el diente.

La naturaleza se ha vuelto loca

En Dick Wilde encarnaremos a Dick, miembro del equipo de control de plagas de un pequeño pueblo americano y verdadero entusiasta de su trabajo. Como valiente e incansable defensor del pueblo, Dick acude a la llamada de unos vecinos que informan aterrorizados de una enorme infestación de cocodrilos, pirañas, bichos gigantes y otras bestias que están atacando a todo aquel que encuentran a su paso. Armado con un arsenal de lo más variopinto, Dick deberá hacer frente a las oleadas de animales que intentarán hacerle hincar la rodilla.

Análisis de 'Dick Wilde' (PlayStation VR)

El juego se divide en un total de 9 fases, cada una más difícil que la anterior. En cada fase deberemos sobrevivir a diez oleadas y a un jefe final. Superados los obstáculos, desbloquearemos una nueva zona y un nuevo nivel de dificultad. Entre oleada y oleada tendremos la oportunidad de elegir recuperar salud para comenzar la lucha en las condiciones más óptimas o bien recurrir a un arma secundaria que nos haga la vida más fácil. Eso sí, preparaos para sudar tinta china en algunas fases del juego, con vida rellena o sin ella.

Cada localización es muy similar a la anterior. Estaremos de pie en una balsa de madera en medio de un pantano donde esperaremos a que los animales nos ataquen, ya sea por mar o por aire. Es entonces cuando deberemos combinar el ataque más preciso con la defensa más solida posible. A medida que avancemos en la zona que hayamos seleccionado se antojará muy importante el elegir bien entre vida y armas entre las fases, ya que una mala decisión puede hacer que terminemos siendo devorados antes de lo previsto.

Análisis de 'Dick Wilde' (PlayStation VR)

El arsenal está compuesto de armas que van desde el revolver tradicional al arco eléctrico. Hay que decir que el disparo es bastante preciso, aunque en última instancia varía dependiendo de la gama y de las armas que hayamos equipado al empezar la ronda. Obviamente, la escopeta es demoledora cuando atacamos de cerca, y el revólver o el rifle son la mejor opción cuando nos enfrentamos a las criaturas voladoras.

Tendremos dos opciones a elegir cuando juguemos a Dick Wilde en PSVR. Los cazadores podrán optar por los mandos PlayStation Move (los cuales van bastante bien con las armas de fuego pero presentan algún problema con el arco) o bien por el nuevo Aim Controller (olvidaos aquí del DualShock 4). Al igual que en Farpoint, la sensación que nos transmite el nuevo periférico de Sony es la de estar en manos de un arma real, y os decimos desde ya que es de lejos la forma más interesante y divertida de jugar a Dick Wilde.

Análisis de 'Dick Wilde' (PlayStation VR)

Sin embargo, hay ciertas ventajas al usar los Move, ya que al duplicar las posibilidades de ataque seremos capaces de abarcar más terreno a la hora de defendernos de los animales. Y eso en un juego como este es decir mucho. Aquellos que quieran usar el arco se encontrarán también con que esta opción no se encuentra disponible cuando utilizamos el Aim Controller de Sony. No obstante contamos con un arsenal muy variado, por lo que es ideal el ir combinando todas las posibilidades para hacer aun más entretenido este juego.

Hasta aquí tenemos un juego divertido, consciente de lo que ofrece y que engancha desde el momento en que elegimos arma y lugar a defender. No obstante hay una cosa que se debería haber calibrado mejor, y es la dificultad de las oleadas. Es cierto que las primeras suelen ser de calentamiento, nos sirven para familiarizarnos con los enemigos, sus ataques y a saber como defender bien la posición. Sin embargo, no tardaremos mucho en descubrir que la dificultad sube varios escalones de forma poco equilibrada. Al poco de empezar ya tendremos que actuar con rapidez y precisión mortal (cuando aun no estamos apenas situados en el juego) cosa que es bastante abrumadora porque incluso en los niveles más fáciles es realmente complicado pasar de la novena ronda y llegar al jefe final. Sin duda el juego ganaría muchísimo si se hubiese tenido en cuenta este detalle.

Salvo por este detalle, ‘Dick Wilde’ nos ofrece una buena ración de diversión (solo o con amigos en modo party) y entretenimiento. No ganará el premio Game of the Year, pero sin duda vais a disfrutar de él gracias a su variado arsenal, sus letales enemigos y, por qué no, a su dificultad desmesurada.

Reseña
Jugabilidad
Gráficos
Sonido
Argumento

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