Reseña de ‘JSA: La Edad de Oro’

El volumen publicado por ECC

La Edad de Oro queda en el recuerdo como el mágico momento en el que todo empezó. Casi la prehistoria de nuestros mundos favoritos de justicieros enmascarados, cuando la chispa que encendió Superman dio lugar a una auténtica invasión de héroes que llenaron las viñetas del cómic americano. Con la esencia del pulp a las espaldas, decenas de tipos en coloridos disfraces se partían la cara con no menos pintorescos villanos, y sentaban las bases de un género que, tantos años después, se mantienen esenciales en la construcción de caracteres que ya son parte del imaginario colectivo. Los personajes de aquella época han retornado de una manera u otra a las continuidades recientes, pero James Robinson y Paul Smith se proponen en este volumen de ‘Otros Mundos’ el retorno a aquellos días de gloria. 

Aquellos héroes representan la épica envalentonada de los años de la Segunda Guerra Mundial y la inocencia del triunfalista sueño americano de los años posteriores a la contienda. James Robinson juega en su guión con este aura de optimismo imperante que, visto a través de los ojos de la historia, escondía turbios matices de gris. 

En su naturaleza de ‘Otros Mundos’, ‘JSA: La Edad de Oro’ propone una visión alternativa a la historia de la mítica JSA, el primer grupo de héroes de la primitiva DC y precedente inmediato de la legendaria Liga de la Justicia. En las páginas de esta obra, James Robinson ofrece un sobrio despiece del ocaso de los dioses, obligados a una discreta retirada después de años de frenética actividad defendiendo las calles.

Durante la guerra, los grandes héroes tuvieron que quedarse en la retaguardia, puesto que Hitler contaba entre sus filas con un arma que anulaba los poderes de estos guardianes de la ley. Uno de ellos, Mr. América, si consiguió cruzar las líneas enemigas y dar el golpe definitivo a los nazis. Ahora vuelve a casa, como el resto de soldados, aunque sus ambiciones van más allá que las del americano medio. Retorna al país, con un discurso lleno de paranoia, miedo y populismo, dispuesto a casi todo por acceder al poder.

Robinson retrata en ‘JSA: La Edad de Oro’ los primeros compases de la Guerra Fría. En aquel momento, el mundo de fracturaba en dos bandos dirigidos por superpotencias con enorme capacidad destructiva. La desconfianza y el miedo se mezclaban en la sociedad americana con la sensación de guía de la civilización occidental que se hacía fuerte en el imaginario de los estadounidenses. Tan preocupados estaban por las amenazas ligadas al fantasma del comunismo que no se dieron cuenta de la deriva que protagonizaba su vida cotidiana. La caza de brujas y los discursos patrioteros que bordeaban el fascismo se adentran en la ficción de esta revisionada JSA en las manos de James Robinson.

El nuevo rostro de la justicia

Pocos guionistas hay en el mercado del cómic americano con mayor autoridad a la hora de escribir un relato de estos héroes de antaño. Robinson ha mostrado la mezcla perfecta entre conocimientos enciclopédicos sobre la época con la sensibilidad para dotar de identidad a estas leyendas en el contexto del siglo XXI. Dejó para el recuerdo ‘Starman’, puesta al día del héroe cósmico clásico de la JSA que pasa por ser una de las mejores colecciones de cómic publicadas en los 90. También dejó su impronta en los primeros números del enésimo intento de dar a la JSA una colección propia, colaborando con David Goyer en las primeras entregas de la serie (hemos hablado largo y tendido de esta etapa, y puedes leer algo al respecto, por ejemplo, aquí).

En esta ocasión, Robinson se centra en el relato de personajes que luchan por dejar el pasado atrás. Las injusticias a las que se enfrentan son muy distintas a aquellas peripecias callejeras que construyeron su fama. La vida real es, en ocasiones, mucho más aterradora. Se acostumbran a un mundo sin máscaras ni identidades secretas. Adiós a las gestas caballerescas, hola al futuro incierto.

En las sombras, alguien mueve los hilos en una conspiración que encuentra el camuflaje perfecto en el clima de desconfianza que se aferra al alma de la nación. Aparece un nuevo héroe, Dynaman, armado con un espíritu muy distinto al que sustentó a aquellos pioneros en la lucha por la justicia. Un héroe que alimenta el discurso del miedo, que esconde no pocos secretos, y que obliga a los miembros de la JSA a abandonar su retiro para hacer frente a la amenaza más increíble a la que han hecho frente.

Robinson en un escritor muy elegante, de prosa directa, que marca con especial cuidado el peso de los personajes en sus narraciones. ‘JSA: La Edad de Oro’ es un magnífico homenaje realizado con cariño por un tipo que adora a los protagonistas elegidos para la acción. El relato está plagado de giros de guión imposibles, planteados como un meditado camino hacia la cumbre, que cobra sentido en el imposible climax de la historia. Los elementos pulp son los protagonistas, mezclados con el aire decadente de aquella américa contradictoria, entre el delirio de la victoria y el peso de sus fantasmas internos. Aún así, algunos diálogos son muy forzados, aunque se puedan justificar dentro de la clave pulp que marca el tono de ‘La Edad de Oro’.

Héroes de antaño

Si por algo destaca este ‘Otros Mundos’ es por el apartado artístico, en las magistrales manos de Paul Smith. Los que ya peinamos alguna cana tenemos a este tipo como referencial gracias a su impresionante trabajo en X-Men en los años 80. El puñado de números que contó con su arte han pasado a la historia del género por el toque elegante y lleno de movimiento de Smith, que dotaba de gracilidad y dinamismo cada viñeta.

En ‘JSA: La Edad de Oro’ contamos con el trabajo de un narrador maduro, que ha domesticado completamente el arte de dibujar cómics. El diseño de personajes es delicioso, con protagonistas que se hacen dueños de los espacios y comunican con sus movimientos, expresiones, con la fuerza visual de un dibujante que rinde homenaje a los clásicos con la misma intensidad con la que plasma en la página la sensibilidad de un artista total. La personalidad única de un dibujante que dota al cómic de la importancia que el medio merece.

Es genial volver la vista atrás y dar vida a personajes que conformaron el cosmos de los superhéroes que adoramos como lectores. El espectáculo visual está asegurado, a pesar de que Robinson apuesta por la enésima reconstrucción del héroe en aras de su humanización, que otros han afrontado con mayor pericia (Y es que, al final, todo el mundo seguía la estela de cierto barbudo de Northampton). En todo caso, la lisérgica solución escogida por Robinson como desencadenante de la ensalada de nudillos final te dejará con una ceja arqueada, mínimo. Diversión nostálgica con la vista puesta en una época donde al gris era el espectro de color dominante en el mundo de los superhéroes. Benditos 90.

‘JSA: La Eda de Oro’ regresa a las librerías gracias a esta reedición perpetrada por ECC. Recoge los cuatro números que compusieron la edición USA original en un volumen único, encuadernado en rústica y que cuenta con 200 páginas a todo color. Cuenta como extra con un epílogo del gran dibujante y guionista Howard Chaykin. Lo podrás encontrar en tu librería favorita al precio de 18,95 euros.

James Robinson

De nacionalidad inglesa pero residente en California, James Robinson entró por la puerta grande en el mundo del cómic con la novela gráfica ‘London´s Dark’, publicada en 1988. El éxito de este trabajo propició que empezase su colaboración con algunas editoriales de importancia, como Dark Horse (donde escribiría algunos arcos argumentales de la franquicia Terminator) o DC. El momento álgido de su carrera llegó con la publicación de ‘Starman’, colección que valdría un Eisner a la mejor serie regular para sus autores.

Robinson ha seguido ligado al mundo del cómic, donde compagina el trabajo para grandes editoriales como Marvel y DC, con cómics de creación propia, como Airboy.

Paul Smith

Curtido en el campo de la animación, Smith colaboró con gigantes en ese campo como Ralph Bakshi o estudios tan míticos como Hanna-Barbera. Al Milgrom, editor de Marvel, fue su valedor para la entrada en el mercado del cómic, donde ganó enorme popularidad tras su paso por ‘The Uncanny X-Men’. Con posterioridad se hizo cargo de colecciones como ‘Doctor Extraño’ o ‘Nexus’, con Steve Rude a los guiones.

En la Edad de Oro de la década de 1940 surgieron extraordinarios hombres y mujeres con unas habilidades excepcionales, dispuestos a defender la retaguardia, y sus máscaras y trajes fueron un faro de esperanza para una nación atribulada. Flash, Green Lantern, Hawkman, Starman, el Átomo, Liberty Belle y muchos otros… esos superhéroes contestaron a la llamada a las armas de América, formando la Sociedad de la Justicia de América.

Pero la guerra terminó, y la necesidad de héroes terminó con ella. A medida que menguaba su importancia, estos campeones intentaron regresar a sus vidas, pero se encontraron con que eran vistos con sospecha y miedo, incluso por su propio Gobierno. Un nuevo héroe llamado Dynaman ha capturado la atención del público, apoyado por políticos que quieren promover los ideales fascistas del gobierno de la era McCarthy. Pero cuando queda claro que la agenda y los orígenes de Dynaman son más oscuros de lo que nadie podía haber imaginado, solo los justicieros de la Edad de Oro podrán detenerle.

Los aclamados creadores James Robinson (Starman) y Paul Smith (The Uncanny X-Men, Nexus) hacen historia y redefinen una era en esta historia clásica de Otros Mundos.

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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