
Así pues, con motivo de la inminente reedición de la obra por parte de la editorial Planeta deAgostini, analizamos un manga ideal para introduciros -o introducir- a alguien en el género. A su vez, es una obra que, si sois aficionados al cómic asiático, no os podéis perder.
Tras el fallecimiento de su padre, Yoichi Yamashita acude, a regañadientes, a su velatorio y posterior funeral. Él, que nunca había tenido una relación muy estrecha con su padre, sino que más bien le guardaba cierto resentimiento, viaja a su pueblo natal después de muchos años sin ir. Una vez allí, irá rememorando el pasado y descubriendo muchas cosas que desconocía acerca de su padre.
De este modo, mediante un inteligente uso de los flashbacks, que se van sucediendo a medida que la conversación en el velatorio avanza, la obra nos cuenta la vida de Takeshi Yamashita, padre de Yoichi, y la de su hijo. De este modo, Jiro Taniguchi, autor de la obra, consigue que la historia de un barbero corriente y moliente y la de su hijo nos atrape de principio a fin.

Por otro lado, Yoichi también descubrirá más cosas relativas a su familia en general, entre ellas el motivo del divorcio entre su madre y su padre cuando él tenía sólo siete años de edad, hecho que inició la mala relación padre-hijo y que empezó a distanciarlos. O, más bien, provocó que el único hijo varón de los Yamashita se distanciara de toda su familia.
Además de los dos personajes mencionados, Yoichi y su padre, encontramos a varios miembros más de su familia que desempeñan también un papel importante en la obra. Así, el tío Daisuke, hermano mayor de su madre, o Haruko, la hermana mayor de Yoichi, son también relevantes en el manga, sobre todo el primero, quien se convertirá en el mayor apoyo para Yoichi. La caracterización de los personajes es uno de los mayores aciertos de la obra, puesto que Taniguchi logra crear personajes muy humanos debido a lo cotidianidad de sus vidas, lo que les humaniza y, al mismo tiempo, consigue, como he dicho anteriormente, que sus vidas nos resulten la mar de interesantes.
Por otro lado, otro de los aciertos de la obra es cómo nos proporciona la emotividad. Me explico: parte de las obras emotivas, tal vez para acrecentar los sentimientos del lector o para llegar más fácilmente al mismo, buscan la lágrima fácil y resultan demasiado cargantes o empalagosas. Esta, por el contrario, no busca la lágrima fácil sino que, mediante el hecho de que el lector se ponga en la piel de Yoichi, hace que la historia resulte emotiva y, quizá, soltemos alguna que otra lágrima a lo largo de la lectura del volumen.

Respecto a la edición, la editorial Planeta deAgostini nos presenta las 272 páginas del volumen en formato cartoné o de tapa dura a un precio de 11,95€, encuadernado como si de un libro se tratase. Además, el sentido de lectura del volumen, por deseo expreso del autor, es occidental, esto es, de izquierda a derecha. El único pero que le encuentro a la excelente edición, pues está muy cuidada, es la ausencia de las páginas a color que, si bien sólo se suelen incluir en ediciones de lujo o kanzenban, harían que la edición de la obra fuese perfecta.
No obstante, en la nueva edición del volumen, englobada dentro de la denominada línea Trazado de la editorial, este error queda solventada al incluirse dichas páginas y mejorar las cubiertas. Concretamente, El almanaque de mi padre será reeditado en Octubre a un precio de 16,95€. En suma, nos encontramos ante un manga idóneo para iniciarse en el mundillo y en un imprescindible del género, ya que la excelente historia costumbrista que nos presenta Taniguchi nos mantiene enganchados al volumen de principio a fin.
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