
En realidad, Marv Wolfman ya había tratado de llevar a cabo una historia parecida en 1970; pero, por aquel entonces, tanto en la editorial Marvel como en DC decidieron descartar su propuesta, porque pensaban que una miniserie estaría destinada al fracaso, debido a que las colecciones nuevas tardaban unos seis números en despegar y, en ese caso concreto, eso significaba la mitad de la aventura.
Por la misma época, Marvel también estaba llevando a cabo un proyecto parecido, denominado “Secret Wars”, en el que los más importantes héroes y villanos de la Casa de las Ideas eran mágicamente transportados al planeta Battleworld para luchar entre ellos, por el capricho de un ser que se daba a conocer como el Todopoderoso. Cada historia ha sido considerada siempre como uno de los más importantes puntales de referencia de su editorial. Sin embargo, en el caso de “Crisis en tierras infinitas“, nos encontramos con una aventura mucho más compleja, cuyos demoledoras consecuencias no podrían tener vuelta atrás.

De todas las bajas causadas en el transcurso de la colección, las más notorias son las de Supergirl y Flash (cuya identidad civil era la de Barry Allen que, tras su muerte, es sustituido por Wally West, que hasta entonces era conocido como Kid Flash).
Dada la importancia de la aventura, que todo fan debería leer, la historia ha sido reeditada por cualquiera de las editoriales que han adquirido los derechos de venta de DC en España. Su principal inconveniente es la obligatoria presencia de todos los héroes y villanos, que puede llegar a saturar al lector, sobre todo si no tiene demasiados conocimientos de algunos personajes. Además, la colección fue publicada inicialmente con una cadencia mensual que, al ser convertida al formato de tomo, se transforma en una lectura mucho más densa. Lo mejor es el trabajo de Marv Wolfman (que también se encargó de la novelización del cómic) y George Pérez. Ambos estudiaron cuidadosamente los aspectos físicos y psíquicos de cada personaje, con el fin de retratarlos tan detalladamente como para que ningún lector pudiera encontrar alguna carencia.
El tomo está correctamente editado: sus dimensiones son de 27×18 centímetros, se ha publicado en color, en tapa dura, tiene 368 páginas y cuesta 32 euros. Como complementos, contiene una introducción de Marv Wolfman, un artículo final de Dick Gordiano, bocetos de los personajes Paria, la Doctora Luz, Presagio y el Monitor y las biografías de George Pérez, de Jerry Ordway, de Mike DeCarlo y de los otros dos artistas citados anteriormente.
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