
Inicialmente, cuando el proyecto vio la luz en 2015, gracia a un acuerdo entre DC, Time Warner y Mattel, se trataba de una serie de dibujos de veinte capítulos (cuyos episodios cuentan con una escasa duración, que varía entre uno y cuatro minutos), creación de Diane Nelson, Shea Fontana, Lisa Yee y Aria Moffly. En este caso, el producto que analizamos se encuentra bajo la dirección de Jennifer Coyle y Cecilia Aranovich. Así, los espectadores podemos ver a héroes y villanos de DC estudiar juntos en el instituto Super Hero High, con el fin de aprender a controlar sus poderes o habilidades especiales. En nuestro país, ha sido retransmitida por Boing, el mismo canal que nos ha ofrecido la posibilidad de visionar este curioso proyecto.
Aunque la serie se llame ‘DC Super Hero Girls‘ y las chicas lleven la voz cantante, eso no significa que no encontremos una gran cantidad de personajes masculinos de sobra conocidos, no solo entre el alumnado, sino también entre los empleados del instituto. Así, si bien el centro está dirigido por Amanda Waller, Gorila Grood ejerce como segundo al mando, Parásito se encarga de la limpieza y James Gordon forma parte del profesorado.
Mientras el instituto prepara una fiesta para elegir al héroe del año, dos siniestros villanos, conocidos como Dark Ópalo y Eclipso, pretenden construir un poderoso cetro imbatible combinando algunas de las mágicas armas del cuerpo estudiantil, las cuales deciden robar mientras todos duermen. Sin embargo, el cristal kryptoniano que Supergirl lleva consigo ofrece resistencia propia, ya que se trata de un objeto especial que solo puede ser entregado por voluntad de su dueño. Por tanto, Dark Ópalo y Eclipso deben trazar un plan, para apoderarse del cristal que porta la prima de Superman, y poder acabar así la construcción del cetro. ¿Conseguirán los villanos llevar a cabo su malvado plan? Y, ¿quién se llevará el premio al héroe del año?
Pese a la gran cantidad de personajes que pululan por el largometraje, el protagonismo se centra en Supergirl, Wonder Woman y Bumblebee, lo que tiene bastante sentido si tenemos en cuenta que las dos primeras están gozando de popularidad actualmente, gracias a la serie de televisión de la kryptoniana y al eminente estreno de la amazona en el cine. No obstante, resulta curioso que, con tanto héroe masculino haciendo acto de presencia, no haya ni rastro de pesos pesados como Batman o Superman, sobre todo si tenemos en cuenta la aparición personajes y localizaciones estrechamente relacionados con el hombre de acero, como es el caso de Lois Lane, el matrimonio Kent (cuyas voces originales corresponden, curiosamente, a Dean Cain y Helen Slater) o el edificio del Daily Planet.
También es justo mencionar la aparición los padres biológicos de Supergirl y de la isla de Themyscira, con todas sus habitantes dentro, que juegan su papel dentro de la trama. Por último, el breve y divertido cameo de Giganta, en un papel en el que no estamos acostumbrados a verla, es una simpática anécdota que también merece ser nombrada.

Por tanto, no conviene criticar demasiado un producto que tiene un claro objetivo y lo cumple con creces, ya sea en modo audiovisual o no, ya que esta versión especial de DC también se ha dado a conocer en los formato de novela y de cómic, además de una línea de muñecas llevadas a cabo por la famosa compañía juguetera Mattel. A todo esto hay que añadir que su nivel de éxito vaticina la aparición de una nueva serie animada, con episodios de una supuesta duración estándar, para el 2018.




