Imagina que eres guionista de una importante editorial de cómics y, dentro del género de los superhéroes, ya has credo personajes tan dispares como una familia nada convencional, un adolescente con grandes valores éticos, un héroe de guerra, unos mutantes que han decidido proteger a la humanidad, a la vez que son odiados y temidos, y un grupo de héroes conocido como el más poderoso de la Tierra, en el cual has introducido a toda una leyenda editorial del pasado. No sería de extrañar que supusieras que ya habías cubierto el cupo de originalidad, pero entonces está claro que no te llamarías Stan Lee. Este guionista, que nunca dejaría de sorprender a los fans de Marvel, dio un nuevo giro de tuerca en la editorial al crear a Matt Murdock, abogado ciego que, bajo el superheroico nombre de Daredevil, combatía la injusticia en las calles de Nueva York, sobre todo en el barrio conocido como la Cocina del Infierno.
Corría el año 1964 y Stan Lee quería intentar algo diferente, que marcara barreras con el resto del género desde el primer vistazo (nunca mejor dicho). No es que su personaje destacara por tratarse del primer superhéroe ciego del mundo del cómic, ya que, desde 1941, DC contaba entre sus creaciones con alguien con cualidades similares, que es el caso de Doctor Midnite, pero, a diferencia de él, la ceguera de Matt Murdock era total.
No obstante, Stan Lee afrontó el proyecto con algo de miedo (lo cual es irónico si estás trabajando con un personaje cuyo nombre, en nuestro idioma, sería traducido como Temerario), ya que sospechaba que la comunidad invidente podía cargar contra el personaje, interpretándolo como una burla hacia ellos, o criticar duramente al guionista por el hecho de que se sirviera de tal desgracia para vender más cómics. Afortunadamente, dichos miedos eran infundados.

Este primer número también presentaba el origen del personaje desde su infancia, sus logros en los estudios, siempre encaminados a la rama de la abogacía, y la mafia que se movía alrededor de la figura paterna, la cual terminaría en defunción y formalizaría la decisión de Matt Murdock de convertirse en Daredevil.
En esta ocasión, Stan Lee decidió recurrir a Bill Everett como artista gráfico, el cual había hecho un buen trabajo creando a Namor en la época en que Marvel aún era conocida como Timely. No cabía duda de que se trataba de un gran dibujante que, en aquellos momentos, se encontraba en una mala situación. Por tanto, el guionista pensó que la colección ‘Daredevil’ sería ideal para él. No obstante, hay que reconocer que el uniforme ideado por Everett, compuesto en su totalidad por los colores amarillo rojo y negro, no resultaba demasiado agraciado. Sin embargo, el personaje no tardó en evolucionar, gracias al resto de dibujantes que pasaron por la colección, ya que Bill la abandonó en su segundo número.

Esta colección podía presumir de contar con unos secundarios de lujo, como Foggy Nelson, socio de Matt Murdock en la firma de abogados ‘Nelson & Murdock’ o Karen Page, primer interés romántico del protagonista, bien definidos gracias a la verborrea característica que Stan Lee sabía implantar en todas sus creaciones.
En sus inicios, aunque Daredevil contó con sus propios villanos, como el Búho o Mister Miedo, también se vio las caras con los enemigos de otros superhéroes, como Electro, villano ligado principalmente a Spiderman, al que ya tuvo que hacer frente en su segunda entrega, con el fin de atraer a los lectores. No obstante, también tuvo la ocasión de enfrentarse a rivales tan bochornosos como Matador, un torero español (porque esa es la única imagen que tienen de nosotros en el extranjero) que provocaba más carcajadas que otra cosa, cuya apariencia se puede contemplar con solo echar un vistazo a la imagen situada a la derecha del párrafo anterior.

Una prueba de su consolidación como personaje, es que, además de contar con su aparición en series animadas y videojuegos, fue interpretado por Rex Smith en la película para televisión titulada ‘El juicio del increíble Hulk‘ (1989) y adaptado a la gran pantalla en el filme ‘Daredevil‘ (2003), protagonizado por Ben Affleck, pero en ambos casos hubo que conformarse con una recepción mucho menos entusiasta de la esperada. No obstante, tanto en la serie homónima (vigente desde el 2015) como en la de ‘The Defenders‘ (traducida en nuestro país como ‘Los Defensores‘, que vio la luz en 2017) cuentan con Charlie Cox como Daredevil, al cual han dotado de una calidad que dista mucho de la que debería tener alguien conocido como “el Spiderman de los pobres”.


