El Videoclub: Robots: La invasión

Es un hecho de sobra conocido por todos los amantes de los relatos de ciencia ficción que, en 1938, Orson Wells atemorizó a gran parte de los radioyentes norteamericanos con la emisión del programa La guerra de los mundos, basado en la novela homónima de H. G. Wells. El realismo con que fue narrada la supuesta invasión de nuestro planeta por parte de los marcianos, logró que el público la considerase como una historia verídica que estaba sucediendo en tiempo real. Se trataba, sin duda, de algo novedoso. Sin embargo, en la actualidad, el argumento de los alienígenas que vienen a la Tierra con la intención de diezmarnos ha sido utilizado en tantas ocasiones (incluso mucho antes de que existiera la televisión) que la trama puede acabar por resultar cargante, a menos que la historia esté contada de un modo original. No obstante, mientras siga teniendo fieles seguidores, el género estará lejos de desaparecer, tal y como muestra la película Robot Overlords (cuya traducción literal al español sería Señores Robot, por lo que no es de extrañar que el filme haya sido rebautizado en nuestro país bajo el título de Robots: La invasión), que es el largometraje que analiza este artículo, como puedes comprobar si continuas leyendo los siguientes párrafos:

Hace tres años… los robots invadieron la Tierra a muerte. La guerra duró solo once días.

Esta introducción da paso al largometraje, de 90 minutos de duración, que vio la luz en 2014, bajo la dirección de John Wright. El reparto esta compuesto por Callan McAuliffe (como Sean Flynn), Ben Kingsley (en el papel de Robin Smythe), Gillian Anderson (que interpreta a Kate Flynn), James Tarpey (que encarna a Nathan), Milo Parker (que se mete en la piel de Connor), Ella Hunt (que hace de Alexandra), Craig Garner (que se convierte en el Mediador 452), Tamer Hassan (como Wayne) y Steven Mackintosh (en el papel de Danny Flynn).

Ciudadanos del Imperio Robótico. Hoy es el día 1264 de ocupación de su planeta. Al completar nuestro estudio sobre la humanidad, dejaremos su planeta y no regresaremos. No queremos hacerles daño. Sin embargo, tenemos una regla que deben de acatar: no salgan de sus casas.

Esta declaración, que el Mediador 452 (único robot con aspecto humano que podemos ver, el cual cuenta con la apariencia de un niño siniestro, como se muestra en la imagen superior) hace al inicio del filme, parece dejar claras las intenciones pacifistas de los invasores. Sin embargo, tal y como señala la advertencia de dicho Mediador, la humanidad se ve obligada a vivir recluida en sus casas, ya que todos llevan implantados un sensor que los delata si salen a la calle, a menos que seas un traidor que haya accedido a trabajar para ellos, en cuyo caso se te concede un estatus especial y eres conocido, por el resto de los humanos, como un colaboracionista. Un grupo de jóvenes, formado por Sean, Nathan, Alexandra y el pequeño Connor, ha descubierto una forma de neutralizar los implantes durante un máximo de trece horas. En el trancurso de este tiempo, pueden gozar de una relativa libertad hasta que tengan que volver a desactivarlos. Los cuatro jóvenes aprovechan este tiempo para buscar pistas sobre el paradero Danny, el padre de Sean.

Aunque la película acabe avanzando por derroteros muy distintos, no cabe la menor duda de que algunos de sus aspectos hacen que el espectador evoque la franquicia cinematográfica de Terminator (vigente desde 1984), ya que los invasores, pese a venir del espacio, no dejan de ser máquinas que se han establecido en nuestro planeta con asesinas intenciones. Por si esto fuera poco, también debemos recordar que uno de los protagonistas del filme que analiza este artículo se llama Connor, que es el apellido del líder de la resistencia en la mencionada saga de Terminator.

Otra franquicia cinematográfica cuya trama puede sonarnos similar a la de Robots: La invasión es, sin lugar a dudas, la de los Transformers, ya que, en dicha saga, los Autobots y los Decepticons también viene del espacio exterior, aunque separados en dos bandos, siendo los primeros las fuerzas del bien y los segundos el grupo de villanos. Si tenemos en cuenta que la primera entrega de dicha franquicia, que aún está vigente, vio la luz en 2007, no suena nada descabellado pensar en que haya habido una evidente influencia. De hecho, el eslogan publicitario de la película lo deja aún más claro:

Los Transformers conocen al doctor Who. Debe verlo toda la familia.

En resumidas cuentas, como el producto de serie B que es, Robots: La invasión cuenta con muchos detractores y no puede presumir de ser un largometraje digno de ser reconocido como una gran superproducción, sino más bien como un producto para ver y, con el paso del tiempo, olvidar, pero al menos consigue entretener. No obstante, si después de verla te quedas con ganas de más robots asesinos, Terminator: Destino oscuro, la nueva entrega de la icónica saga cinematográfica mencionada anteriormente acaba de estrenarse.

Reseña
Nota genérica
Fan del mundo de los cómics, sobre todo de Marvel. Me gusta tanto escribir como actuar y sueño con hacer de esto mi modo de vida.

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