3. Matt Webb Mitovich de TV Line:
Dejando a un lado los aspectos sobrenaturales, la historia de los adolescentes es a veces bastante previsible, lo que no le confiere a Jessup nada parecido al material con el que trabajó en American Crime; en cambio, sus mejores escenas son las de Kinsey, mientras hermano y hermana atraviesan una difícil dinámica evolutiva. Al principio, Jones se ve atrapado por el rol de Triste Solitario, hasta que Kinsey sufre una transformación muy grata; es entonces cuando la joven actriz realmente brilla. Scott, haciendo una buena parte del trabajo pesado como Bode, es… ¿quizá demasiado cualificado? El más joven de los Locke se desenvuelve con gran facilidad lanzando increíbles réplicas.
Locke & Key no se corta en absoluto a la hora de revelar los increíbles secretos de Key House; simplemente se esfuerza por hacer muchas cosas con ellos, en lugar de detenerse una y otra vez en cualquier situación que se presente para regresar al drama de las citas y el club de cine de la escuela secundaria. Así, las cosas no se ponen realmente en marcha hasta el quinto episodio más o menos, llegando a un final de temporada que coloca a los chicos en el modo héroe pero, sobre todo, prepara el escenario para cualquier posible segunda temporada. Tengo mucha curiosidad por saber qué piensan los amantes de la serie de cómics (de la que no estoy al corriente) de esta esperada adaptación y su potencial para el futuro.
Fuente: TV Line.
