Crítica de Artemis Fowl

Artemis Fowl

Hace varios años que leí Artemis Fowl. En su día, en medio de toda la vorágine de Harry Potter, fue un soplo de aire fresco. Era un niño superdotado y, como aquella, también el protagonista tiene 12 años y se encuentra con el mundo de las hadas, duendes trolls, etc. Y ahí terminan las similitudes, porque Artemis Fowl no solo no es un mago, sino que es un criminal y provenía de una larga estirpe de criminales. Y eso era lo más interesante de la obra, ese punto de antihéroe (o villano, directamente) que tenía el protagonista.


Desde entonces la verdad que siempre había deseado una adaptación cinematográfica. El proceso ha sido largo y lleno de problemas, dando lugar a una penitencia de casi 20 años en los que la obra de Eoin Colfer ha ido dando tumbos y parece que ha ido perdiendo la inmensa mayoría de las características definitorias del personaje y la obra originales (como intuimos por el teaser tráiler que pudimos ver en 2018), hasta que, hace unos años Disney anunció que había adquirido los derechos. Debido al Covid 19, no ha podido estrenarse en salas, así que ha llegado a directamente a su plataforma de streaming Disney+.

Todos estos problemas parece que han sido un presagio del resultado final: una película cuyo resultado ha sido bastante decepcionante, aunque muy acorde a las últimas líneas de pensamiento de Disney de los últimos años: Artemis Fowl deja de ser ese genio criminal del que hablamos para convertirse en un surfista (aptitud que, por otra parte, también sobra ya que nos lo indican al principio para olvidarse luego completamente).

El principal problema, sin duda, es que han “blanqueado” demasiado el carácter de Artemis. Si en la novela teníamos a un verdadero criminal, en la película tan solo tenemos a un chico un poco chulo que sí que es superdotado (nos explican claramente lo que fue capaz de hacer intelectualmente a los 5 años y a los 7) pero que lo han intentado transformar en una especie de héroe infantil sobrenatural (e incluso en esto han fallado). La película se queda muy corta, ya no solo con respecto a la novela sido como una película familiar al uso.

Por supuesto, no entramos en el (manido) debate de cómo debe ser una adaptación cinematográfica de un libro (o un cómic, ya que estamos). Los dos medios no poseen el mismo lenguaje, por lo que hay recursos que es imprescindible cambiar. Además, siempre hablamos de “adaptación”, no de “traslación exacta”. En esto espero que estemos todos de acuerdo. Sin embargo, éste no es el problema, sino la deformación total de lo que el autor quiso reflejar en su obra.

Artemis Fowl

Cuando hablamos de una buena adaptación, si nos fijamos, tenemos una historia similar o muy parecida, con el mismo espíritu de la obra original, y con varios cambios que no son sino meramente estéticos (forzados o no por el medio, como decimos). Artemis Fowl (y otras obras que todos tenemos en mente) no son buenas adaptaciones porque, al contrario, tan solo mantienen del original conceptos y nombres, pero no ese espíritu, esa esencia.

Pero es que, además, aunque nos olvidáramos del libro, tampoco funciona como obra original, resultando una mala película que, con toda seguridad, tampoco será interesante para los que no conozcan anteriormente a Artemis y se encuentren con él por primera vez. Nadie querrá pasar más tiempo en esta (fallida) franquicia, por lo que seguramente no haya una segunda parte, a pesar de su final abierto.

Tras un breve (y forzado) prólogo donde nos presentan a los principales personajes, entramos en la acción: Artemis Fowl se queda sin su padre y tendrá que poner todo su ingenio para rescatarlo de su captor mientras que descubre a qué se dedica su padre (un aburrido Colin Farrell que ni se molesta en actuar).

Artemis FowlEn la trama (basada en los primero dos libros), no vemos a Artemis Fowl por ningún lado, ese genio que debería ser y que nos han dicho al principio. No vemos ningún ejemplo de su astucia o de su inteligencia: sabe lo que va a ocurrir, pero más que un plan trazado, lo que tenemos es un Deus ex Machina de manual.

Aunque no es la primera vez que Kenneth Branagh realiza un trabajo de dirección meramente alimenticio, incluso en estos casos ha tenido cierta calidad. Aquí, sin embargo, ni director ni guionistas han caído en la cuenta de que una historia que tenga en su título el nombre de un personaje debería centrarse en ese personaje.

La gran batalla que se intuye en los libros aquí no aparece en absoluto. El villano es patético y nada temible debido a que no se han preocupado en contarnos más de él (o de ella). En cambio, nos arrojan a la cara efectos especiales técnicamente más que correctos (gracias a un gran presupuesto) pero que, por un lado, no aportan nada a la historia y, por otro, no son nada que ya no hayamos visto en multitud de películas.

Al final tenemos una película sin encanto, que dejará frío a cualquier espectador (excepto tal vez a los más pequeños), con infinidad de imprecisiones, agujeros de guión y errores que, seguramente, se deban a las continuas reescrituras.

Artemis Fowl

El resultado es una película previsible, que no aporta nada todo lo que hemos visto hasta ahora ni siquiera en imaginería visual. Es una película que, sinceramente, ha tenido mucha suerte de no poder tener sido estrenada en los cines porque habría tenido un gran fracaso económico en taquilla.

Artemis Fowl

Artemis Fowl de Disney, basada en el popular libro de Eoin Colfer, es una historia de fantasía que cuenta el viaje de Artemis, un genio de 12 años que emprende la búsqueda de su padre, desaparecido misteriosamente. Con ayuda de su leal protector Butler, Artemis se propone encontrarlo y acaba descubriendo una antigua civilización subterránea: el mundo increíblemente avanzado de las hadas. El astuto Artemis deduce que la desaparición de su padre está relacionada de alguna forma con el secreto y aislado mundo de las hadas. Así que elabora un plan tan peligroso, que al final se ve inmerso en una arriesgada guerra de genios con las todopoderosas hadas.
Artemis Fowl está dirigida por Kenneth Branagh y protagonizada por Ferdia Shaw, Lara McDonnell, Josh Gad, Tamara Smart, Nonzo Anozie, junto con Colin Farrell y Judi Dench. Conor McPherson y Hamish McColl han escrito el guion.

Reseña
Decepcionante
Del amanecer de los tiempos vengo, he visto cosas que muchos no recordáis y ni siquiera habéis vivido. Nadie jamás ha sabido que estaba entre vosotros… hasta ahora. Culturalmente disperso, soy un bicho raro: me gusta la literatura, el cine, la música, los cómics, la tecnología... Debo ser el único ¿verdad?