sábado, octubre 23, 2021

El coguionista de El quinto elemento habla sobre la secuela que no llegó a hacerse

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A pesar de sus altibajos, la carrera de Luc Besson habrá dejado para siempre una profunda huella en el cine de ciencia ficción. Posicionándose como una de las mejores cintas de acción de finales de los 90, El quinto elemento narra una historia ambientada en el siglo XXIII que, a pesar de contar con fuertes influencias tomadas de Dune, Star Trek o Battlestar Galactica, tiene la suficiente entidad propia como para haberse convertido en una película de culto.

La película original está protagonizada por Bruce Willis en el papel de un hastiado taxista y antiguo soldado de las fuerzas especiales que acaba asumiendo el papel de salvador de la Tierra después de que una joven llamada Leeloo (Milla Jovovich) entre en su vida. Más tarde se revela que Leeloo es en realidad un clon alienígena creado en un laboratorio a partir de los restos del llamado Ser Supremo. Tras ella va un diabólico empresario, interpretado por un Gary Oldman sumamente estúpido que vuelve a trabajar con Besson tras León, el profesional, y averiguamos que Leeloo es la clave para poder derrotar a una devastadora fuerza maligna que llega a nuestro universo. A pesar del tirón de sus protagonistas, en el momento de su estreno El quinto elemento fue un fracaso de taquilla en Estados Unidos porque recaudó apenas 63 millones de dólares (aunque finalmente demostró ser un éxito en todo el mundo con 263 millones de dólares a nivel global, casi el triple de su presupuesto).

A los fans de El quinto elemento les encantaría ver una secuela, y ahora el coguionista de la película, Robert Kamen (que también escribió la primera Karate Kid), ha revelado en una nueva entrevista que en un momento dado se habló de hacer El quinto elemento 2, utilizando algunas ideas que Besson añadió al guion de la primera película. Kamen habló con Uproxx sobre ese guion ampliado de El quinto elemento y sobre lo que podría haber ocurrido con las páginas adicionales que Besson escribió:

El borrador original tenía en realidad 180 páginas, y luego Luc Besson le añadió una segunda parte, lo cual tampoco tenía sentido. Íbamos a hacerla como una secuela, pero no tenía sentido, y El quinto elemento no tuvo la suficiente repercusión aquí. Fue un éxito en el resto del mundo, y es un clásico, pero aquí sólo recaudó 75 u 80 millones de dólares. Se adelantó a su tiempo. Así que nunca hicimos la secuela, y la secuela habría consistido en tomar las otras 180 páginas que tenía y convertirlas en un guion. Él y yo trabajamos durante mucho tiempo, desde entonces hemos hecho 15 o 16 películas juntos.

Él solía decir: “No lo veo. No lo veo”. Y al principio no sé de qué coño estaba hablando. No lo veía porque él es una cámara con patas. Es un visualizador. Una vez que entendí eso, fue más fácil trabajar con él. Es un genio. Y Leeloo, inventó todo un lenguaje, ¡y él y Milla solían hablar el lenguaje entre ellos! Era extraño. Y luego se casó con ella. Después de eso, fue y se casó con ella.

En 2013, Besson fue entrevistado en Indiewire y mostró su frustración sobre lo que pudo haber sido El quinto elemento si se hubiera rodado unos pocos años más tarde. “Estaba un poco frustrado porque hice la película justo antes de que llegaran todos los nuevos efectos. Así que cuando hice El quinto elemento era todo pantalla azul, seis horas, puntos en la pared, se tarda una eternidad en hacer una toma. Ahora, básicamente, te pones la cámara al hombro y sales corriendo y luego añades un par de dinosaurios y naves espaciales. Y me sentía tremendamente frustrado porque no era tan fácil en ese momento. Así que siempre pensé que algún día me vengaría y utilizaría todas las nuevas herramientas para hacer una película de ciencia ficción, seguro”. El cineasta se divorció de Milla Jovovich en 1999, lo que también pudo influir a la hora de no realizar la secuela.

Aunque Kamen no quiso compartir ningún detalle de la trama de la secuela, sí reveló que él y Besson tenían la friolera de 180 páginas de historia para la posible idea. Solo podemos imaginar hasta dónde podrían llevar esas páginas a los personajes después de su salvaje aventura espacial en el Paraíso de Fhloston. ¿Otro escenario del fin del mundo, quizás? ¿Unas muy necesarias vacaciones después de salvar el universo? ¿Una historia de origen que gira en torno a la creación del Ser Supremo? Por desgracia, es muy probable que nunca lo sepamos, al menos no de una forma que implique a la gran pantalla. ¿Tal vez podrían esas páginas acabar convirtiéndose en una película de animación, un videojuego o una serie de cómics? Ojalá una editorial se hiciera con los derechos y convenciera a Besson y Kamen para trasladar la secuela a las viñetas.

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