lunes, septiembre 27, 2021

La polémica edición americana de la colección Marvel Masterworks

/

El accidentado viaje de la colección Marvel Masterworks hasta su número 300.

El pasado mes de marzo, en Estados Unidos, llegó a su número 300 una colección de la Casa de las Ideas que fue creada en 1987. La cabecera a la que nos estamos refiriendo responde al nombre de Marvel Masterworks. Tal y como muestra la imagen principal de este artículo, la editorial ha decidido celebrarlo con la publicación de avenutras de la colección original de Howard, the Duck, acompañada de las apariciones de dicho personaje en las cabeceras Adventure into Fear y The Man-Thing, además de textos extraídos del magazine FOOM.

No obstante, lo que más debe llamarnos la atención es el hecho de que la colección Marvel Masterworks haya tardado tanto en alcanzar dicha numeración, ya que acabamos de indicar que comenzó su andadura a finales de la década de los ochenta. En este artículo nos encargaremos de despejar dicha incógnita.

Todo empezó unos meses después de que Tom DeFalco obtuviera el control de la compañía, en sustitución de Jim Shooter. A la hora de crear Marvel Masterworks, considerada por él como el logro más importante de toda su etapa como director editorial, se pensó en dicha cabecera como una manera de rendir prestigio a la reedición de aventuras clásicas de los personajes de Marvel, las cuales eran recogidas en tomos de tapa dura de alrededor de diez historietas cada uno. Además de tener su propia numeración cronológica, la colección Marvel Masterworks también contaría con una complementaria, con la intención de facilitar la tarea a los lectores que solo quisieran coleccionar la aventuras de una cabecera concreta.

A pesar de que la colección contaba con notables defectos, como la calidad de algunos materiales de reproducción y el papel satinado que se utilizaba en su confección, los lectores la recibieron con una gran acogida. Así, el 6 de noviembre de 1987, vería la luz el primer número de Marvel Masterworks, cuya portada se encuentra reproducida bajo este párrafo, en cuyo interior se podían encontrar, además del Amazing Fantasy nº 15 (1962), las primeas aventuras de la colección The Amazing Spider-Man y un texto introductorio de Stan Lee, que recibiría a los lectores al principio de cada uno de los volúmenes de aquella época.

masterworks

La semana siguiente fue el turno de la colección Fantastic Four, mientras que en el tercer número, que salió a la venta el 20 de noviembre, le llegó el turno a The X – Men. No obstante, debido al poco tiempo disponible para preparar aquellos primeros tres números, la revista Marvel Age, que se encargaba de listar las novedades de cada mes, no hacía mención alguna a la cabecera Marvel Masterworks.

Si en un párrafo anterior hemos mencionado los defectos habituales de la colección, antes de continuar es justo que nos centremos en uno concreto, aparecido en el tomo dedicado a Los 4 Fantásticos, cuyas páginas aparecían desordenadas. Para subsanar su error, Marvel no tuvo más remedio que sacar una edición corregida de dicho volumen.

La Casa de las Ideas quiso aprovechar el tirón comercial de la proximidad de las fiestas navideñas, por lo que informó a los libreros de que las tiradas se iban a ajustar, de manera estricta, a los pedidos realizados, con la intención de implicar al máximo a las tiendas especializadas. Sin embargo, dada la cautela de la editorial, a la hora de estar seguros de contar con datos asegurados de venta, Marvel Masterworks no volvió a ver la luz hasta otoño de 1988, con aventuras de la colección The Avengers en su interior. Las segundas entregas de las cabeceras The Amazing Spider-Man, Fantastic Four y The X – Men se encargaron de finalizar el año.

A partir de ahí, la colección aumentó su catálogo de personajes, de tal forma que, en 1989, las cabeceras The Incredible Hulk y The Uncanny X – Men se pasearon por las páginas de Marvel Masterworks. En 1990, les llegó el turno a Captain America y Silver Surfer. Daredevil y The Mighty Thor tuvieron su oportunidad en 1991, mientras que, en 1992, Iron Man y Doctor Strange debutaban en dichos volúmenes. Al mismo tiempo, se comercializaron Marvel Masterworks de tapa blanda, mucho más asequibles, sobre todo si tenemos en cuenta que contaban con una reducción aproximada de la mitad de páginas.

Sin embargo, en 1993, cuando todo parecía marchar bien, sobrevino la gran crisis de los comic books. En realidad, el problema había empezado el año anterior, a causa de una burbuja especulativa que causó gran impacto entre editoriales y libreros. La cabecera Marvel Masterworks fue una de las más afectadas, hasta el punto de, sin hacer ningún tipo de anuncio oficial, interrumpió su publicación en 1994. Los lectores empezaron a asumir que la colección había cerrado sus puertas en su número 77, en cuyo interior se recogían aventuras de la cabecera The Avengers.

A modo de premio de consolación, en 1997, salieron algunas reimpresiones de ciertos tomos concretos, en los que la única referencia numérica correspondía a los episodios comprendidos en cada uno de los tomos. La principal novedad fue la renovación de la imagen de las portadas, llevadas a cabo por Richard Starkings, por medio de la empresa Comicraft. Pero los lectores que quisieran nuevas aventuras debían seguir esperando.

Por fin, en el año 2000, vio la luz el sexto volumen que recogía aventuras de Fantastic Four. No obstante, no se referenciaba por ninguna parte que se tratara del número 28, de modo que parecía tratarse de un cómic independiente. Nuevos tomos con historietas de Daredevil y de The Mighty Thor, en 2001, y de The X – Men, en 2002, vieron la luz con las mismas especificaciones.

Sin embargo, ese mismo año, la colección The Sub-Mariner aterrizó en Marvel Masterworks. Curiosamente, con la publicación de este tomo, se recuperaron las ilustraciones de Sandy Plunkett y la numeración individual de los volúmenes, aunque los lectores veteranos quedaron descontentos, ya que el aspecto visual aún quedaba lejos del look original. Antes de que la Casa de las Ideas pudiera atender las reclamaciones de sus seguidores, Marvel Masterworks sufrió un nuevo parón.

La cabecera no volvió a dar señales de vida hasta 2004. Entre estos nuevos tomos se encontraba uno dedicado a los mutantes, en cuya publicación cometieron el error de saltarse el cómic The X – Men 121 (1979), algo que no gustó nada a los lectores. Marvel no tuvo más remedio que buscar una solución para satisfacer a los seguidores de la editorial. Al final optó por añadir dicho número en posteriores reimpresiones.

Por fin, la colección pareció salir a flote en 2005, año en el que llegaron a publicarse hasta dieciséis nuevos lanzamientos de la misma. Con la cabecera consolidada, Marvel no tuvo problemas en considerar la recuperación del diseño original de la portada, aunque lo hizo de un modo bastante peculiar, ya que no renunció al antiguo. Los lectores que acudieran a comprar su Marvel Masterworks podían optar por adquirirlo con el diseño que prefirieran. No obstante, si optaban por el original, debían pagar cinco dólares más. Afortunadamente, con el paso de los años, esta ilógica subida de precio fue suprimida.

Fueron llegado nuevas incorporaciones a la colección, como es el caso de Rawhide Kid, en 2006, y Warlock, en 2007, dando paso a muchos otros superhéroes setenteros que aún no habían contado con su oportunidad. Aunque, durante un tiempo, se optó por volver a la tapa blanda, el programa se suspendió con la aparición de la cabecera Epic Collection.

Marvel Masterworks 300

Y así llegamos al ya mencionado número 300 de Marvel Masterworks, con el palmípedo más conocido de la Casa de las Ideas como reclamo y una portada variante que se añade a las dos ya existentes, a modo de conmemoración por haber alcanzado tan alta numeración, aunque haya sido a trancas y barrancas.

casadeel alargado mandalorian

SÍGUENOS EN REDES

124,427FansMe gusta
15,076SeguidoresSeguir
2,720SuscriptoresSuscribirte
BadWeekend
Editorial Hidra
Norma Editorial
casadeel cuadrado mandalorian