miércoles, julio 6, 2022

Película Todo a la vez en todas partes: crítica de la locura más divertida y valiente que puedes ver ahora mismo en cines

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La película Todo a la vez en todas partes os hará entrar en un loco multiverso donde encontraréis amor, ternura, psicología y un poquito de acción

Solo os voy a decir dos cosas: esta película es una completa locura y tenéis que ir a verla. Os garantizo que no os arrepentiréis. Debéis entrar en el juego, eso sí. Pero si os dejáis llevar, entraréis en un loco multiverso donde encontraréis amor, ternura, psicología y un poquito de acción. Aquí os presento lo que me ha parecido Todo a la vez en todas partes, pero sin spoilers.

Cuando una ruptura interdimensional altera la realidad, Evelyn (Michelle Yeoh), una inmigrante china en Estados Unidos, se ve envuelta en una aventura salvaje en la que solo ella puede salvar el mundo. Perdida en los mundos infinitos del multiverso, esta heroína inesperada debe canalizar sus nuevos poderes para luchar contra los extraños y desconcertantes peligros del multiverso mientras el destino del mundo pende de un hilo.

No os dejéis engañar por lo que veis (o leéis). Todo a la vez en todas partes no es una película de acción. Bueno, sí lo es (en parte), pero es mucho más. Y es que bajo una fachada de desfachatez casi ridícula encontramos una historia de amor. De amor a los hijos, de amor a la pareja, de amor a la vida… pero, sobre todo, de amor a uno mismo. Una historia sobra conocerse a uno mismo y aceptarse.

Dirigida por Daniel Kwan y Daniel Scheinert, conocidos  como Daniels, Todo a la vez en todas partes es una gran aventura de ciencia-ficción rebosante de humor acerca de una hastiada mujer chino estadounidense (Michelle Yeoh) que tiene problemas con la declaración de la renta. Pero que el bosque no os impida ver los árboles

La creación de una locura

Todo a la vez en todas partes

Kwan y su socio Daniel Scheinert, el dúo de guionistas y directores independientes conocidos como Daniels, comenzaron a crear esta película en 2016. En aquel entonces ese proyecto primigenio parecía tan solo una locura, una exageración. Al menos eso pensaba Daniel Kwan en aquel momento. Sin embargo esto significaba, a la vez, otra cosa, lo que tenían entre manos era algo completamente diferente a todo lo visto.

Y esto llega hasta tal punto que incluso hoy los directores siguen sin ser capaces de describir su propia obra: “Hay tres posibles respuestas”, dice Scheinert. “La primera es la respuesta al drama familiar, luego viene la de la ciencia-ficción y, por último, la filosófica”. Pero es que, como decía al principio, esta película es mucho más, como ser en parte una película de kung-fu clásica.

Todo a la vez pero de la forma más humana

Si nos alejamos del bosque de película de acción y ciencia ficción, tomaremos perspectiva y veremos la verdadera película que nos quieren presentar los Daniels. Y esta película es una historia mucho más humana de lo que podrías imaginar al ver el tráiler.

En Todo a la vez en todas partes se habla de brecha generacional, de madres que son, además, hijas, esposas y que, por eso, han olvidado ser personas y de lo importante que es parar, mirar tu vida y coger el camino que realmente deseas, vivir y no sobrevivir.

Nihilismo, optimismo ilógico, bondad… son algunos de los muchos universos que recorre esta película y por la que nos transportan los Daniels, llevándonos de un género a otro sin descanso y sin respiro pero de forma divertida, original y, sobre todo, valiente. Y eso es muy de agradecer.

Un multiverso de personajes

En primer lugar tenemos a Evelyn, interpretada por la magnífica Michelle Yeoh. Esta actriz tiene un largo recorrido que todos conocemos: películas de acción (Los cinco guerreros, Espada invencible, Tai-Chi Master, El mañana nunca muere, Tigre y dragón, Shang-Chi y la leyenda de los Diez Anillos) o más recientemente por su fantástica Philippa en Star Trek: Discovery, entre otras muchas.

Todo a la vez en todas partes

Yeoh ES la película. Su actuación es muy versátil y creíble. Esta película es un gran regalo que los Daniels le han hecho para mostrar muchos matices de su actuación: artes marciales, claro, pero también comedia. Es una reina, una mendiga, una guerrera… y una ama de casa superada por las circunstancias. Y en todos estos universos es completamente creíble, transmitiéndonos las emociones que el papel exige (incluso haciendo de roca).

Evelyn (Michelle Yeoh) da la sensación de ser una inútil, que no es capaz de hacer nada bien, de terminar nada de lo que empieza. Parece que sufre Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y esto será una pieza importante del rompecabezas que es esta película, porque es una posible causa de su aparente infelicidad. Y digo aparente porque Evelyn (la Evelyn más “torpe” de todo el multiverso) es la Elegida para salvar todo precisamente por eso……..

Luego tenemos a Ke Huy Quan, quien interpreta a su marido Waymond. Quan tiene también una cierta carrera cinematográfica y vuelve tras 20 años porque todos lo conocéis como Data en Los Goonies o Tapón (Short Round) en Indiana Jones y el templo maldito. Waymond es apocado, optimista hasta el exceso… pero que poco a poco irá teniendo una importancia crucial en la historia y, sobre todo en la vida de Evelyn. Es la piedra filosofal de todo lo que nos quieren transmitir los Daniels.

James Hong interpreta al padre de Evelyn y es también un viejo conocido, tanto en cine (Golpe en la pequeña China, El chico de oro, Tango y Cash, R.I.P.D.: Departamento de policía mortal…), como en series (desde Rin Tin Tin hasta Space Command pasando por Bonanza, Perry Mason, la primera versión de Hawai 5-0, Kung-Fu, Dinastía, McGyver, Un médico precoz…), aunque aquí su papel (papeles) no dejan de ser sino catalizadores para la evolución de Evelyn. Lo mismo casi podríamos decir de Stepahine Hsu, la hija de Evelyn, aunque su papel es mucho más importante en la vida de la protagonista, como veremos, y que me ha sorprendido muy gratamente.

Todo a la vez en todas partes

Y tenemos a la maravillosa Jamie Lee Curtis, con una encantadora locura de actuación donde se percibe claramente lo mucho que ha disfrutado esta veterana actriz, dejándose llevar y haciéndonos disfrutar a todos los espectadores.

Y, sin embargo…

Y es que es lo que pasa al tenerlo Todo a la vez en todas partes… (guiño, guiño), que también tienen cosas malas.

Sí. He disfrutado muchísimo esta película, sobre todo cuando al final te paras un momento a repasar lo que has visto. Pero no todo es perfecto ni mucho menos. Y es que el guion “no está maduro”.

Como el multiverso en el que transcurre la historia, el espectador se enfrentará a un no-parar de escenas y acontecimientos que no te dejan pensar, que te suben a esta especie de montaña rusa de emociones. Y ese es, también, su mayor error.

Porque, como digo, los Daniels no han terminado de pulir el guion (algo muy complicado debido a la ingente sucesión de ideas que se nos muestran). El caso es que en esta continua sucesión de eventos pocos son los que tienen verdaderas consecuencias, pasando de uno a otro de forma que prácticamente nos olvidamos de cada mundo en cuestión de segundos. Es decir, de todo lo que aparece en pantalla hay un 80% de “oropel vacuo” (como decían mis adorados Les Luthiers) y un 20% de hechos verdaderamente relevantes, lo que verdaderamente importa.

El caso ahora es comprobar si, como a mí, este 20% te es suficiente. No te cambiará la vida, no entrará en la lista de las mejores 100 películas de la historia del cine. Pero verás algo nuevo, algo diferente (¡por fin!) algo divertido pero con un gran mensaje. Todo a la vez en todas partes es un conjunto de cosas bien hechas, pero resultado es superior a la suma de las partes.

Todo a la vez en todas partes

Dale una oportunidad. Y si no te gusta, te devuelvo el dinero que has gastado en leer esta crítica 😉

CRÍTICA

Una gran locura que no te puedes perder

RESUMEN

Todo a la vez en todas partes os hará entrar en un loco multiverso donde encontraréis amor, ternura, psicología y un poquito de acción

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