martes, noviembre 29, 2022

¿Quién es el mejor aspirante al Trono de Hierro en La casa del dragón?

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¿Aemond, Rhaenyra o Aegon II Targaryen? Los espectadores de La casa del dragón tienen sus propias preferencias. ¿Y tú?

«Para gustos, los colores» es una expresión del idioma español que proviene del adagio latino «gustibus non disputadum» que subrayaba la inutilidad de pelearse sobre las preferencias de cada uno. Pero como nos gusta más un salseo que la propia She-Hulk, aquí estamos dilucidando quién es el mejor aspirante a sentarse en el trono de Hierro. 

Como todos tenemos una opinión, hagamos un análisis y cada uno de vosotras o vosotros hagáis vuestra propia reflexión y tengáis vuestro favorito. Las alternativas no es que sean muchas, pero trataremos sobre los Targaryen. Reduciéndose la cantidad de aspirantes a solamente tres: Aemond, Rhaenyra o Aegon II. 

‘La casa del dragón’ arde de ambición y poder.

La casa del dragon

En el vasto universo de ‘Juego de Tronos’, obra del incombustible George RR Martin, y en esta su continuación, ‘La Casa del Dragón’, se dice que el Trono de Hierro fue fabricado por Aegon I Targaryen uniendo las espadas de todos sus enemigos derrotados, un símbolo del precio pagado por la conquista de los siete reinos.

El trono es, obviamente, feo, según los gustos de cada uno, e incómodo, significando la carga que un Rey debe llevar siempre. Por tanto, puede que a algunos les surja una pregunta: ¿por qué querría alguien sentarse en él?  

La respuesta es bastante sencilla: El inmenso poder que conlleva quien ostente el titulo para poder sentarse en él, pero casi siempre quién quiere hacerlo ignora ver el poder del bagaje que conlleva. Los sacrificios, la soledad del monarca y los peligros que conlleva regentar tal cargo. Todo un regalo envenenado. Aun así, las disputas por el trono de Hierro es el eje fundamental en el que giran las historias del Universo de Juego de tronos. 

 ¿Qué ven cuando miran la monstruosidad que ni siquiera pretende ser bella o tierna? Debe haber una sensación de regocijo al saber que las espadas caídas que hacen el trono les dan poder sobre siete reinos y todos los vasallos que en ellos viven. Uno debe sentirse invencible al saber que no hay nadie por encima de ellos cuando se sientan en este sitial de tortura y poder hecho de metal. 

El trono de Hierro es un sitial de tortura personal, feo e incómodo que ambicionan muchos

La casa del dragon

¿Será por eso que, para una familia que cree en las supersticiones, se ignoran convenientemente la tradición de que el trono tiene una historia de rechazo a los que considera indignos? 

Maegor Targaryen fue encontrado muerto en el trono, y aunque hubo diferentes versiones sobre quién lo hizo, se dice firmemente que el trono lo había matado. Viserys Targaryen siguió sufriendo durante toda su vida. El trono no perdona a nadie, pero eso no impide que muchos lo codicien. Ha Provocado más derramamiento de sangre que paz desde el momento en que fue creado hasta el momento en que fue destruido. 

Drogon tenía razón, después de todo, cuando decidió quemarlo hasta los cimientos. El ser alado mostró más coherencia e inteligencia que todos los humanos que lo ambicionaron y se sentaron en él. 

Pero eso no se hará realidad hasta dentro de 100 años, y en la historia actual, Rhaenyra, Aegon II y Aemond están luchando por acariciar el poder y manejar los siete reinos sentados en un trono que es una maldición. Pero… ¿Quién de los tres es más digno, cruel o ambicioso para conseguirlo? Y, es más, ¿cuál es vuestro preferido? 

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Aegon II el cobarde

Aegon es aparentemente incapaz de sentarse en el trono. O quizás tras el último subidón de ego puede que se vea con más capacidades de gobernar. Pero el hecho de que un pueblo sumiso y obligado te aclame entre olor de multitudes no es razón suficiente para que seas digno o capaz de gobernar los siete reinos. Es un cobarde, un pervertido y un violador, y ese tipo de personas no merecen tal poder. Incluso si ese no fuera el caso, este mindundi no desea gobernar, simplemente dejarse llevar por una vida de excesos y gandulería. 

Aegon reconoce delante de su hermano que no tiene la inclinación o la capacidad para gobernar, pero esto está fomentado por su inseguridad debido a la falta de fe que la gente ha tenido en él y no por su propia conciencia. Aegon II nunca prestó atención a sus lecciones; nunca se tomó nada en serio, sino que se prestó a hacer alarde de su privilegio sin ninguna responsabilidad, mientras utilizaba la falta de validación de sus padres como excusa para su lamentable vida. No tiene ni un ápice de conciencia de sí mismo y sólo desea que lo mimaran. ¿Aceptaría el Trono de Hierro a un rey como él? 

La casa del dragon

Aemond el entregado

Sin embargo, entre los hermanos, Aemond Targaryen es claramente la mejor opción simplemente porque se preocupa por su apellido y por lo que conlleva ser rey. Aemond tiene confianza y valor, cualidades que debe poseer un monarca. Lo demostró por primera vez cuando decidió reclamar al dragón Vhagar para sí mismo siendo un niño de 10 años. No tenía miedo. En cambio, vio algo que quería y fue a por ello, una cualidad que nos recuerda a Aegon I Targaryen, que conquistó Desembarco del Rey simplemente porque se negó a ser algo menos que la realeza. 

Aemond es un espadachín letal que tiene una cabeza increíblemente fría sobre los hombros. Después de todo, ¿qué niño le dice a su madre que suelte a la persona que lo apuñaló en el ojo? Lo consideraba un intercambio justo, ya que había obtenido un dragón a cambio. Incluso a una edad temprana, tenía la sorprendente capacidad de ir al grano. La pérdida de un ojo no le impidió convertirse en un hábil guerrero. Imaginaos el valor y la determinación que debe haber amasado todo este tiempo. Definitivamente no proviene de ninguno de sus padres, lo que significa que era una persona capaz de pensar por sí misma, disciplinado, autodidacta y, además, capaz de tomar decisiones correctas en el momento adecuado. 

Los espectadores de «La Casa del Dragón» saben que tiene un enorme parecido con Daemon Targaryen. Era el guerrero más hábil de su época, y para una persona como Aemond, que valoraba la fuerza, eso tenía que ser impresionante y digno de admiración. En la mesa, no tuvo problemas para iniciar la pelea, pero cuando Daemon se interpuso, Aemond dio un paso atrás. Algunos podrían llamarlo cobardía, pero también puede ser espeto o una maniobra perfectamente calculada. 

Un rey sabe cuándo dar un paso adelante y cuándo retroceder. A primera vista, es fácil creer que Aemond sería un gran rey. Pero no es así. Porque carece de la cualidad definitoria de la empatía. Aemond conoce la fuerza, no la bondad. Reconoce el filo de una espada, pero no la suave caricia del perdón. 

Desea el trono porque reclamarlo le reafirmaría, no sólo a él mismo sino a toda su familia, y, sobre todo, Aemond demostraría que es mejor que los demás. Pero una cosa es creerse más merecedor que Aegon II, otra creer que puedes hacer un mejor trabajo que Rhaenyra. Lo sentimos, pero creemos que eso es muy, pero que muy difícil.

Rhaenyra la empoderada

La casa del dragon

Por último, tenemos que hablar de Rhaenyra Targaryen. Creemos que ella no desea el Trono de Hierro tanto como disfrutar de su independencia y así escapar de compartir el destino de su madre. Hay bondad en ella y sabe de sobras defenderse. Esto es más evidente en el episodio tercero de la serie cuando deja ir al preciado ciervo, entendiendo que no tiene sentido de un derramamiento de sangre innecesario. 

Rhaenyra es también la única que llega a comprender el peso del Trono de Hierro, el conocimiento que es imprescindible para el buen gobierno. Parece inspirar lealtad en aquellos que no cuestionan su posición por ser mujer. Rhaenyra puede ser la mejor gobernante de los tres, pero eso es porque sabe sacar lo mejor que tiene cada uno. Es una buena mujer, piadosa, benevolente, firme, pero quizás no sea una buena gobernante. 

No fue capaz de establecer la alianza con las casas necesarias para su sucesión, y tampoco tuvo la previsión de estimar la astucia de Alicent y Otto Hightower, a pesar de ver las señales a su alrededor. Que no eran pocas. Ser la heredera significa que tiene algún propósito en la vida, una identidad más allá de ser esposa y madre. ¿Podrá aguantar tal designio? No es el poder sobre los siete reinos lo que ansía; es el poder sobre sí misma, para vivir la vida que quiere en paz consigo misma.

Tomar sus propias decisiones sin estar condicionada por la obligación de un hombre. Convertir los siete reinos de un patriarcado en algo diametralmente opuesto, un matriarcado. Pero esto sigue siendo un sueño porque perder ante Alicent ha llegado a significar casi perder la vida de ella y la de su familia.

Su posición es la más débil, no por ser mujer, que también, ya que el machismo es el pan de cada día en los siete reinos, sino porque ella es la que debe atacar para recuperar lo que considera suyo y los otros, especialmente el pamplinas de Aegon II, solo tienen que defenderlo.

La casa del dragon

 

 

Fuente Digital Mafia Talkies

Jorge Berrocal
Jorge Berrocal
Barcelonés de nacimiento, mañico de adopción, malagueño de alma y corazón. Social Media y Emprendedor. Demasiado friki para ser un tipo normal, y muy normal para ser un friki. Romance eterno con #Málaga

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