Low y Alone se enfrentarán a nuevos horrores en Little Nightmares III prometiendo escalofríos justo a tiempo para Halloween
La pesadilla continúa más oscura que nunca
Low y Alone no son héroes comunes. Son pequeños, frágiles y vulnerables, pero eso no les impide enfrentarse a horrores indescriptibles. El arco de Low es ideal para alcanzar zonas elevadas o cortar cuerdas, mientras que la herramienta de Alone resulta perfecta para romper barreras, atacar enemigos aturdidos o activar mecanismos. La cooperación no es opcional: es la clave de la supervivencia.
Una aventura que quiere sorprender y asustar a los fans
Y no lo tendrán fácil. Esta vez, la ruta hacia la libertad se complica con escenarios nuevos como la Necrópolis —un desierto plagado de secretos y la amenaza del Monster Baby— o la Fábrica de Caramelos, infestada por las grotescas Candy Weevils, criaturas tan dulces como letales. A esto se suman pasajes oscuros, ferias abandonadas y misterios que convierten cada paso en un reto. Cada entorno no solo es visualmente sobrecogedor, sino que también está lleno de posibilidades para quienes se atrevan a explorar con imaginación.
Los Residentes —esos monstruos deformes que acechan en cada rincón— no perdonan. El más mínimo ruido puede desencadenar una persecución brutal. El juego no duda en ponerte a prueba con secuencias de sigilo, momentos de acción y hasta situaciones donde defenderte se vuelve inevitable.
La saga crece en tensión y emoción con un dúo que redefine el miedo
El origen de la saga se remonta a Tarsier Studios, quienes dieron forma al primer título con un enfoque muy cinematográfico y una estética grotesca inspirada en las pesadillas de la infancia. Ahora, Supermassive Games recoge ese legado y lo expande, manteniendo el tono opresivo pero añadiendo una capa emocional más profunda. Esta tercera entrega promete ser el capítulo más personal y aterrador hasta la fecha.
Una evolución narrativa y jugable
El equipo de desarrollo ha dejado claro que este no es un simple “más de lo mismo”. Hay una evolución clara en la interacción entre personajes, en la variedad de puzzles y en la forma de explorar los escenarios. Además, el cambio de estudio —ahora a cargo de Supermassive Games— ha aportado un enfoque más cinematográfico a ciertas secuencias, algo que se agradece en un título tan atmosférico.


