Aunque Paramount ha puesto fecha de caducidad a Strange New Worlds, su equipo tiene un plan para mantener vivo el espíritu trekkie
El plan para continuar sin continuar
“Tenemos un elenco increíble, unos decorados espectaculares… sería una pena desperdiciarlos”, confesó Goldsman con franqueza. Su compañero Myers fue más directo aún al expresar su deseo de llegar justo al borde de La Serie Original y luego dar el salto: “¿Y si alguien nos llama y dice: ¡haced esa serie!?”, planteó con ilusión.
No están hablando de un reboot en el sentido estricto, sino de un traspaso natural de Strange New Worlds a una nueva serie que arranque justo donde empieza la historia de Kirk y Spock en los 60. Pero esta vez, con Paul Wesley como el nuevo Kirk, Ethan Peck como Spock, y el equipo artístico ya listo para rodar sin perder el ritmo. El concepto tiene sentido. En lugar de desmontar decorados, rescindir contratos o empezar de cero, se mantendría todo tal cual pero con nuevo título y enfoque narrativo. Un movimiento que ahorra costes, conserva a los fans actuales y honra el legado original.
Spock, Kirk y una Enterprise lista para despegar de nuevo
Esta posible evolución no sería la primera en la historia de Star Trek. Recordemos que The Next Generation dio paso a Deep Space Nine, que a su vez convivió con Voyager, y así sucesivamente. La franquicia sabe reinventarse sin traicionarse. Lo nuevo aquí sería que el paso entre series fuese tan orgánico que el espectador apenas note el cambio.
Una jugada digna de la Flota Estelar
¿Funcionará este plan? La respuesta está en manos de Paramount. Pero la intención es clara: Goldsman y Myers no quieren cerrar la puerta, sino abrir una nueva escotilla hacia el futuro. Y con una nave tan afinada como la actual Enterprise, sería ilógico no seguir navegando.
Y si algo ha quedado claro con Strange New Worlds, es que esta generación de tripulantes sabe honrar el pasado sin dejar de mirar hacia adelante. Una habilidad que, en el universo de Star Trek, vale su peso en dilitio.


