Ni los saiyans más poderosos pudieron salvar estos errores narrativos de Dragon Ball Z
El hermano de Goku que fue olvidado más rápido que Yamcha en un torneo
Un Raditz redimido o al menos desarrollado habría aportado profundidad emocional y narrativa, especialmente a la relación entre Goku y Vegeta. Pero no. A la nevera intergaláctica se fue.
De protagonistas a figurantes sin diálogo
En Dragon Ball, estos tres eran parte del núcleo duro. Pero en Z, la cosa cambia brutalmente. Mueren rápido en la saga saiyan y, aunque reviven, quedan relegados a simples espectadores en las siguientes sagas. Tien aún tiene algún momento decente, pero Yamcha acaba siendo poco más que un chiste.
Y mientras Krilin sigue teniendo su hueco, es frustrante que los otros humanos del equipo no hayan tenido ni una sola oportunidad seria de brillar de nuevo.
El mejor amigo que Vegeta nunca lamentó
Con el arco de redención de Vegeta, haber explorado esta relación habría sido oro puro.
Los niveles de poder en la saga de Freezer
Hasta Namek, las batallas seguían cierta lógica: estrategia, trabajo en equipo, y sí, poder. Pero con Freezer llegaron los millones de unidades de poder y todo se fue al garete. Cuando un personaje necesita multiplicar su poder por 100 solo para poder estar en el mismo plano que el villano, sabes que la escalada ha perdido el control.
Si nunca hubiesen dicho números concretos, el impacto habría sido mucho más creíble.
Goku roba el protagonismo a Gohan y Krilin en Namek
Durante la primera mitad de la saga de Freezer, Dragon Ball Z parecía querer contarnos la historia de unos héroes menores luchando contra imposibles. Pero entonces llega Goku y lo acapara todo. Sí, su transformación en Super Saiyan fue legendaria, pero el arco de Gohan y Krilin se diluyó sin justicia.
¿Yamcha infiel?
Vale que Bulma y Vegeta molan juntos, pero el precio fue arruinar a Yamcha sin razón alguna.
Goku pierde el norte en la saga de Cell
Dejar que el Dr. Gero terminase a los androides solo por querer una buena pelea… Goku, colega, ¡¿qué te pasa?! Este momento marcó un antes y un después en cómo veíamos a nuestro héroe. Pasó de salvador del planeta a irresponsable con complejo de luchador de MMA.
La saga de Buu empezó con una serie nueva… que nunca vimos
Lo de Gohan como justiciero adolescente fue una brisa de aire fresco: Videl, el Gran Saiyaman, el instituto… Era divertido, diferente, prometedor. Pero duró menos que un Kamehameha en un torneo de barrio. Enseguida vuelve Goku, vuelven las peleas, y todo lo nuevo se va al traste.
De sucesor de Goku a comparsa sin arco
Todo el crecimiento de Gohan se desinfla como una nube voladora pinchada.
De guerreras a esposas decorativas
Este punto es tan repetido como cierto: Bulma, Videl y Android 18 empiezan fuertes, pero luego quedan relegadas a roles de esposa/madre/figura cómica. ¿Qué pasó con Videl después de entrenar con Gohan? ¿Por qué 18 no participa en serio contra Buu? Chi-Chi directamente se convierte en un cliché de madre gritona.
Una serie con tanto poder no debería haber dejado de lado a personajes femeninos tan potentes.


