Treinta y cinco años después del último suspiro de Leslie Nielsen como el incompetente teniente Frank Drebin, Paramount Pictures se atreve a resucitar una de las franquicias cómicas más queridas del cine. ¿El resultado? Una secuela que, aunque no alcanza las cimas de sus predecesoras, logra mantener vivo el espíritu absurdo que definió a los hermanos Zucker.
“Agárralo como puedas”: Un hijo a la altura del padre
Dirigida por Akiva Schaffer y protagonizada por Liam Neeson, Pamela Anderson y Paul Walter Hauser. la decisión más inteligente de todos los implicados en esta pelícua ha sido no intentar reemplazar lo irreemplazable. En lugar de forzar una imitación de Nielsen, la película presenta a Frank Drebin Jr. (Liam Neeson), quien hereda tanto la placa como la incompetencia legendaria de su padre. Neeson, conocido por sus thrillers de acción de presupuesto medio, demuestra un timing cómico sorprendentemente sólido, entregando diálogos absurdos con la misma seriedad mortal que utilizaría para amenazar a secuestradores por teléfono.
El irlandés entiende la regla de oro del género: nunca hacer el payaso. Como sus predecesores Peter Graves y Robert Stack, Neeson interpreta cada situación ridícula con absoluta convicción dramática, permitiendo que el humor emerja de la situación, no de la interpretación. Es una actuación que honra el legado de Nielsen sin intentar copiarlo.
Humor renovado para una nueva década
Schaffer y sus guionistas Dan Gregor y Doug Mand toman una ruta inteligente al actualizar las referencias. Mientras las películas originales parodiaban series policiacas de los 70, esta entrega se burla de los thrillers de acción de los 90 y principios de los 2000. Las referencias a Arma Letal y Superdetective en Hollywood se sienten orgánicas y nostálgicas sin ser forzadas.
La “montaña de chistes” que promete la producción está presente, aunque no todos aterrizan con la precisión quirúrgica de los clásicos de ZAZ. Sin embargo, cuando funcionan (como la grúa o las pistolas de chocolate) generan carcajadas genuinas que recuerdan por qué este tipo de comedia física es tan efectiva.
Una de las fortalezas más notables de la película es su compromiso con los gags físicos realizados ante cámara. En una era dominada por los efectos digitales, Schaffer y su equipo optan por la tradición de Buster Keaton, y Liam Neeson cumple perfecgtamente: si se puede hacer de verdad, se hace de verdad. Los automóviles que realmente se caen, las explosiones auténticas y los atrezos funcionales le dan a la película una textura táctil que la mayoría de comedias modernas han perdido.
El reparto secundario brilla
Obviamente Liam Neeson es la estrella indiscutible, pero está rodeado de un elenco que ayuda a que esta película sea tan divertida como debe. Pamela Anderson, en pleno renacimiento artístico tras su actuación en The Last Showgirl, aporta una presencia interesante como Beth Davenport, entre la damisela en apuros y la femme fatal. Su química con Neeson funciona precisamente porque ambos interpretan la situación con total seriedad. Por su parte, Paul Walter Hauser y CCH Pounder completan un reparto que entiende la misión: servir al material, no robarse el show.
Las limitaciones del legado
Sin embargo, la película no está exenta de problemas. Algunos gags se sienten estirados más allá de su fecha de caducidad, y la estructura narrativa ocasionalmente flaquea bajo el peso de tantas bromas visuales. El ritmo, aunque generalmente sólido, sufre algunos baches en el segundo acto donde la búsqueda incansable de chistes interfiere con el desarrollo de la historia.
Más problemático es que, pese a sus mejores esfuerzos, la película nunca alcanza la alquimia mágica de las originales. Hay una sensación de “banda tributo” que, aunque Schaffer intenta evitar, se filtra ocasionalmente. La sombra de Nielsen es demasiado larga, y algunos momentos se sienten como homenajes conscientes en lugar de humor orgánico.
¿Misión cumplida?
“Agárralo como puedas” (2025) es exactamente lo que promete: una comedia que busca únicamente hacer reír “a mandíbula batiente”. En una época donde las comedias tienden a ser “tan conmovedoras como divertidas”, esta película abraza descaradamente su única misión. No aspira al Oscar, no busca lágrimas sentimentales; simplemente quiere que te diviertas durante 90 minutos.
¿Lo logra? En gran medida, sí. Esta secuela tardía cumple con dignidad su propósito: demostrar que todavía hay espacio en el cine para la comedia absurda pura. Para los nostálgicos de Nielsen y los nuevos en la franquicia por igual, “Agárralo como puedas” ofrece suficientes risas para justificar el precio de la entrada.
En tiempos donde necesitamos reírnos más que nunca, Liam Neeson como Frank Drebin Jr. llega justo a tiempo para recordarnos que a veces lo único que necesita una película es ser genuinamente divertida. Y eso, en sí mismo, ya es un triunfo.
“Agárralo como puedas” se estrena en cines el 22 de agosto de 2025


