La nueva serie del universo Alien ya es la tercera mejor valorada de toda la franquicia, solo por detrás de los clásicos de Ridley Scott y James Cameron
La crítica ha sido clara: esto no es solo un spin-off más, ni una precuela cualquiera. Es una reinvención con personalidad propia. Nuestra propia reseña de cuatro estrellas ya adelantaba que la serie es “ambiciosa, brutal y ferozmente entretenida”, aunque no exenta de defectos. Pero lo que más destaca es su valentía a la hora de ampliar el lore sin perder la esencia.
Por su parte, The Hollywood Reporter define la serie como “una epopeya densa, desbordante, a veces torpe pero finalmente electrizante sobre la identidad, la arrogancia humana y, por supuesto, el placer primitivo de ver a gente siendo destruida por monstruos espaciales“. Vamos, todo lo que los fans de la saga quieren ver, y más.
Un híbrido entre ciencia ficción, horror y drama existencial
Este éxito resulta aún más relevante si recordamos que la última entrega cinematográfica, Alien: Romulus (2024), se quedó en un digno pero menos impresionante 80% en Rotten Tomatoes. La diferencia está en la propuesta: Alien: Earth apuesta por un tono más introspectivo y arriesgado, mezclando el horror visceral con reflexiones filosóficas sobre la humanidad, la identidad y la ciencia sin límites.
Además, al trasladar la acción a la Tierra, la historia consigue una cercanía aterradora, como si el horror alienígena ya no fuera exclusivo del espacio, sino una amenaza que ha echado raíces aquí mismo, en nuestro suelo. Un giro que amplía el universo sin necesidad de traicionar su esencia original.