April O’Neil, aliada clásica de las Tortugas Ninja deja atrás su papel secundario para convertirse en una heroína callejera al más puro estilo Casey Jones
La ciudad de Nueva York está en manos del Clan del Pie, ahora con tentáculos bien metidos en el sistema judicial gracias a un fiscal corrupto. Las Tortugas han sido arrestadas y llevadas a juicio, y todo apunta a una farsa legal para eliminarlas del tablero. Pero claro, nadie contaba con April.
Con una entrada de película de acción, aparece enfundada en la máscara de Casey Jones y armada con un palo de hockey, enfrentándose a los esbirros del Clan del Pie justo allí, en el juzgado. Este giro no solo representa un momento impactante, sino también una evolución orgánica del personaje, que ha pasado de ayudar tras las cámaras a ser protagonista de la acción.
Y lo mejor es que su nuevo look no borra sus raíces: sigue llevando su clásica chaqueta amarilla, esa que tantos recuerdan de la serie animada de los 90, pero ahora combinada con el equipo de batalla de Casey. Una mezcla perfecta entre nostalgia y reinvención.
Así, Casey Marie ya no honra únicamente a su padre, sino también a su madre, completando una herencia de lucha, coraje y resistencia que atraviesa generaciones.
Además, este nuevo enfoque da mucho juego narrativo. No solo por la acción directa que puede ofrecer April en el campo de batalla, sino también por las implicaciones personales que tiene este rol para ella: asumir el papel de alguien a quien quiere, hacerlo suyo sin perder su identidad, y continuar la lucha mientras Casey se recupera.