Este giro no solo emociona a quienes soñaban con ver a Mary Jane desligarse de esa relación, sino que abre la puerta a un enfrentamiento brutal: Venom contra Mary Jane Watson. La dinámica promete ser una de las más intensas de la saga, con secretos y resentimientos al aire.
Pero la cosa no podía durar. El simbionte Anti-Venom, que Flash mantiene reprimido, regresa a su cuerpo, obligando a Toxin a separarse. La criatura queda debilitada y hambrienta, necesitando un nuevo huésped de inmediato. La mirada se dirige entonces hacia Rick Jones, un personaje clásico de Marvel que muchos daban por relegado.
¿El nuevo portador de Tóxin?
El dilema de Rick es tan moral como personal. Por un lado, el simbionte necesita un cuerpo para sobrevivir, y él es la opción más cercana. Por otro, ser huésped de Toxin supone cargar con un poder inmenso y, a la vez, con una maldición peligrosa.
El drama no acaba ahí. S.C.A.R. sigue con la lupa puesta sobre Rick y Flash, pero hay un giro interesante: Rick fue manipulado por Sleeper durante semanas, actuando como un agente encubierto sin memoria de sus acciones. Esto lo convierte tanto en víctima como en testigo incómodo de los abusos de la agencia. De hecho, Flash sugiere que Rick use su trabajo en el Daily Bugle para exponer a S.C.A.R., un movimiento que podría volverse contra ellos o, tal vez, equilibrar la balanza.