La nefasta forma en que Novaro publicó los cómics de Marvel.
Si eres un lector veterano de Marvel tendrás conocimiento de que, antes de Panini, las empresas encargadas de distribuir los cómics de La Casa de las Ideas en España fueron Vértice, Bruguera y Planeta de Agostini, con un resultado bastante caótico en el segundo de los casos, pero qué hay de la relación que existió entre Marvel y Novaro. Sigue leyendo el artículo hasta el final para descubrirlo.
Si somos honestos, tenemos que reconocer que esta fue la editorial encargada, inicialmente, de traer a nuestro país la adpatación del mítico Superman vs. The Amazing Spider-Man (1976), por obra de Gerry Conway y Ross Andru, que llegó a nuestro idioma bajo el título Superman vs. El sorprendente Hombre Araña (Spider-Man) (1977), un cómic en formato tabloide, cuya portada se muestra en la imagen que acompaña a este párrafo, el cual, pese a no estar exento de polémica, como dijimos en su momento, marcó a generaciones, ya que los lectores llevaban mucho tiempo esperando un enfretamiento entre dos superhéroes tan icónicos de DC y Marvel. A continuación, mostramos la portada de la edición española publicada por Novaro.
La incursión de Novaro en Marvel no se limitó a este proyecto, ya que también distribuyó la versión mexicana de John Carter, dentro de la publicación Domingos Alegres (1954 – 1082), un semanario que se encargaba de recoger diferentes títulos en su interior.
Dado que la relación de Domingos Alegres con la empresa Edgar Rice Burroughs Inc. venía de lejos, puesto que ya habían publicado su material de Tarzán en 1951, era de esperar que al semanario de Novaro le ofrecieran la publicación de John Carter, aunque ya se había encargado de adaptar el contenido del personaje que le había cedido la empresa Gold Key, traduciendo el nombre del protagonista como Juan Carter.
La serie producida por Marvel sobre este personaje, a cargo de Marv Wolfman y Gil Kane, vio la luz en Domingos Alegres nº 1303 (1979), cuya portada puede verse bajo este párrafo, y se encargó de incluir las dos primeras historietas de John Carter, aunque de un modo tan particular como nefasto, ya que se suprimieron tres páginas del número inicial, así como la número 5, mientras que en el segundo prescindieron tanto de la splash page como de la página 6.
No obstante, los recortes ya mencionados, muy similares a los que solía realizar Brugera con Marvel, iban mucho más allá con Novaro, ya que también se dedicaron a simplificar los textos , a la hora de traducirlos del inglés, sobre todo en aquellas publicaciones que utilizaban el formato Serie Águila, ya que su tamaño era de 19,5 x 14 centímetros, muhco más reducido que el habitual. Dado que el tamaño de los bocadillos era el mismo, algunos recortes extremos dificutaban, en ocasiones, la compresión del texto por parte de los lectores.
Auque el ejemplar ya mecionado de Domigos Alegres es posible que solo se comercializara en nuestro país, parece ser que no sucedió lo mismo con los números 1316, 1330, 1344, 1356, 1368, 1380, 1392 y 1444, que también se encargaron de serializar las aventuras de John Carter. No obstante, la distribción de Novaro era tan errática en España que los lectores nunca estaban seguros de si se iban a llevar una sorpresa cuando acudían a su punto de venta habitual.
Por si no fuera suficiente, para la ya mencionada cabecera de Tarzán, Novaro también utilizó material de la colección de Marvel llamada Señor de la Jungla (1977 – 1979) para intecarlarlo con contenido procedente de otras fuentes, recurriendo, en esta ocasión al formato denominado Serie Avestruz, cuyas medidas eran de 25,2 x 16,5 centímetros, un tamaño mucho más cercano al de los comics book estándar que el de la Serie Águila. A conituación, podemos ver la portada del primer número de Tarzán publicado por Novaro en 1973.
Como curiosidad, cabes destacar que los materiales de Hulk, el Hombre Increíble y Conan, el Bárbaro que fueron publicados por Novaro también vieron la luz en el formato Serie Avestruz, disfrutando de cabecera propia desde 1980, aunque no se tiene constancia de que este contenido llegase a cruzar el charco.
En definitiva, es bien cierto que Novaro nos permitió disfrutar de material de primera categoría, como la ya mencionada adaptación al español de Superman vs. el sorprendente Hombre Araña (Spider-Man), puesto que no volvió a salir a la luz hasta que Zinco la reeditó ya en la década de los noventa. Sin embargo, la publicación recortada de materiales como el John Carter, al más puro estilo Bruguera, la errática distribución de algunas de sus cabeceras y el hecho de mezclasen de manera indiscriminada materiales de distinta procedencia sobre un mismo personaje no dejan a Novaro como un gran referente para la distribución de contenido de Marvel en español.



