La adaptación televisiva de Life is Strange no cuenta con la participación de quienes dieron vida al juego
En el centro de la historia
El argumento oficial de Prime Video no se aleja demasiado del material original. La serie seguirá a Max Caulfield, una estudiante de fotografía que descubre su poder para retroceder en el tiempo cuando logra salvar la vida de su amiga de la infancia, Chloe Price. A partir de ahí, ambas investigarán la desaparición de una estudiante en Arcadia Bay, adentrándose en una trama oscura que les obligará a tomar decisiones imposibles.
Este planteamiento es fiel al primer juego lanzado en 2015, desarrollado por DontNod Entertainment y publicado por Square Enix. En él, las mecánicas de viaje temporal no eran solo un recurso narrativo: permitían al jugador explorar los límites de la amistad, la lealtad y el sacrificio. Esa capacidad de combinar emociones intensas con decisiones morales marcó a toda una generación de jugadores, convirtiendo a Life Is Strange en un título de culto.
La trayectoria de la saga
En 2021, True Colors llevó la saga a un nuevo nivel visual y narrativo con Alex Chen como protagonista, mientras que en 2024, Max regresó en Double Exposure, un título que volvió a ponerla en el centro de la historia. Esta evolución ha demostrado que Life Is Strange no es solo un juego, sino un universo narrativo en constante transformación, donde cada entrega explora nuevas formas de contar historias profundamente humanas.
La polémica de las adaptaciones de videojuegos
La crítica de Divine recuerda a debates recientes sobre adaptaciones que dejan fuera a los creadores originales. En los últimos años, series como The Last of Us han demostrado que una adaptación puede funcionar cuando existe respeto y colaboración con los responsables del material base. En este caso, la ausencia del equipo original podría generar dudas entre los jugadores más fieles.
¿Un homenaje o un riesgo innecesario?
Por un lado, contar con Charlie Covell al mando es un motivo de esperanza: su capacidad para retratar personajes complejos y relaciones cargadas de tensión encaja con el espíritu de Life Is Strange. Por otro, no se puede ignorar la advertencia de Divine, que deja claro que quienes dieron vida a Arcadia Bay han quedado fuera del proceso.
La serie de Life Is Strange en Prime Video tiene todos los ingredientes para convertirse en un fenómeno, pero también un obstáculo importante: la desconfianza de su propio creador. La historia de Max y Chloe merece una adaptación que conserve la sensibilidad y el impacto emocional que marcaron a los jugadores en 2015. Solo el tiempo dirá si Amazon logra honrar ese legado o si acabamos ante un nuevo caso de adaptación fallida.


