Los últimos capítulos prometen acción desatada y conexiones inesperadas en el DCU
Cuando parecía que ya lo habíamos visto todo en Peacemaker, James Gunn vuelve a demostrar que el caos tiene muchas formas de crecer. El episodio “Ignorance is Chris” no solo trajo de vuelta a rostros conocidos en versiones alternativas, también confirmó algo impensable: Spider-Man existe dentro del DCU… aunque como referencia cultural, no como superhéroe real. El mítico meme de los dos hombres araña señalándose sirvió de excusa perfecta para ese guiño, en una escena donde Vigilante se encuentra con su versión de otra realidad.
Pero más allá de las bromas, lo que se avecina es mucho más grande. La aparición de la Tierra-X, ese universo gobernado por nazis donde incluso el temible White Dragon es considerado un héroe, ha sacudido a los fans. Danielle Brooks (Leota Adebayo en la serie) adelantó que el viaje por estos mundos paralelos refleja la manera única en que Gunn entiende el multiverso: no como un simple truco narrativo, sino como una forma de explorar las diferentes caras de cada personaje.
Peacemaker temporada 2
Sol Rodríguez, quien interpreta a la ciberagente Sasha Bordeaux, no pudo contenerse y comparó los últimos tres episodios con “una película dividida en tres partes”. Sus palabras son un aviso para los espectadores: lo que viene no es un simple desenlace, sino un festival de excesos, peleas y giros donde “todo se vuelve enorme, todo se entrelaza y todo se vuelve una locura”.
Este nivel de secretismo —ni siquiera los actores recibieron con antelación los guiones finales— apunta a un desenlace que podría conectar directamente con el futuro del DCU, especialmente con la esperada Superman: Man of Tomorrow. No es casualidad que Gunn haya sido tan hermético con estas entregas: si algo caracteriza a su forma de narrar es reservar los momentos más potentes para golpear fuerte al público.
Un multiverso al estilo Gunn
Lo interesante es cómo Peacemaker ha sabido usar el humor irreverente y la violencia desmedida para hablar de algo más profundo: qué significa ser un héroe en diferentes contextos. En la Tierra-X, un personaje como Auggie Smith, racista y cruel, puede ser visto como un salvador. Esta inversión moral no solo añade tensión, también plantea preguntas incómodas sobre la relatividad de los símbolos.
Además, el juego con los universos alternativos le ha dado a John Cena la oportunidad de mostrar distintas facetas de Peacemaker. Su mezcla de torpeza, carisma y brutalidad conecta con los fans precisamente porque nunca sabes si acabará salvando el día o metiendo la pata de forma épica.
El hype de los fans
La reacción en redes ha sido inmediata. El cameo “meta” de Spider-Man se convirtió en meme instantáneo, mientras que los guiños a la mitología de DC —con menciones a Amanda Waller y la expansión del Escuadrón Suicida— alimentan teorías sobre futuros crossovers. Y no olvidemos a Eagly, el águila mascota que ya es uno de los grandes íconos de la serie, presente incluso en realidades alternativas.
Lo que queda claro es que Gunn prepara un final que busca superar incluso la sorpresa del primer año. Si la temporada 1 cerró con cameos de la Liga de la Justicia, la temporada 2 parece encaminada a dejar huella en el nuevo DCU, no solo como spin-off irreverente, sino como pieza central de algo mucho más grande.
Peacemaker como la serie clave del nuevo DCU
Cuando James Gunn y Peter Safran anunciaron su plan para relanzar el universo cinematográfico de DC, muchos dudaban de qué peso tendría Peacemaker en ese proyecto. Lo que comenzó como un experimento tras The Suicide Squad se ha transformado en la producción más consistente y aclamada del nuevo DCU.
La clave está en que la serie no solo entretiene, sino que establece puentes narrativos: presenta conceptos como el multiverso, introduce versiones alternativas de personajes clave y prepara el terreno para películas venideras. Al mismo tiempo, mantiene su propia identidad, con un tono ácido, gamberro y políticamente incorrecto que la distingue del resto de producciones superheroicas.
No es exagerado decir que, sin Peacemaker, el DCU de Gunn no tendría un punto de arranque tan sólido. La serie ha sabido equilibrar lo íntimo —las dudas y traumas de Christopher Smith— con lo épico, conectando al espectador con un personaje que, pese a sus errores, encarna la imperfección humana mejor que cualquier otro héroe.
Lo que viene después
Todo apunta a que el final de esta temporada no será un cierre definitivo, sino una bisagra hacia lo que viene en cines. Si Superman tendrá que enfrentarse a un mundo donde los universos se cruzan y las alianzas cambian, no sería raro que Peacemaker y los 11th Street Kids tengan un papel en ese tablero mayor.
Por ahora, lo único seguro es que los últimos tres capítulos serán un torbellino. Y si algo hemos aprendido de Gunn, es que nunca conviene subestimarlo: siempre guarda una sorpresa más en la recámara.


