La referencia a Spider-Man: Brand New Day, próximo gran proyecto del estudio, deja claro que la compañía apuesta fuerte por el universo arácnido. Aun así, el público sigue dudando de la capacidad de Sony para manejar a sus personajes sin caer en productos mediocres.
Mientras tanto, proyectos como Spider-Man: Beyond the Spider-Verse y la serie de Spider-Noir siguen en desarrollo. La gran pregunta es si el estudio será capaz de recuperar la chispa y transformar sus películas en algo más que simples intentos de imitar al MCU.
El contraste entre la innovación de las cintas animadas y la tibia acogida de producciones como Morbius evidencia la dualidad de la estrategia del estudio. Mientras una apuesta por arriesgarse visualmente y conectar con el público joven dio como resultado un fenómeno cultural, la otra se perdió en clichés y decisiones apresuradas. El futuro del universo arácnido dependerá de si Sony decide aprender de ese contraste y apostar por historias que realmente justifiquen su existencia.
Lo cierto es que, tras el batacazo de Kraven the Hunter, Sony ha decidido pausar su calendario marvelita. El futuro de sus producciones depende de demostrar que han aprendido la lección: ya no basta con un nombre conocido, ahora hay que darle a los fans algo que realmente merezca la pena ver en pantalla grande.