El legendario director Steven Spielberg presentó una propuesta junto a Universal, pero la compañía prefirió ceder menos poder creativo
Una visión especial para la saga
La elección resulta curiosa, porque Spielberg no solo es uno de los cineastas más influyentes de la historia, también es un confeso fan de la saga. Su productora, Amblin, llegó a preparar un pitch junto con Universal Pictures, pero la negociación no prosperó. Al final, Paramount se llevó el gato al agua y, aunque todavía no hay director ni reparto confirmados, el estudio ya ha dejado clara su ambición: quieren replicar la fórmula de Top Gun: Maverick.
David Ellison, CEO de Paramount, lo explicó con contundencia: “Nos acercamos a esta película con el mismo compromiso inquebrantable que nos guió en Top Gun: Maverick, asegurándonos de cumplir los altos estándares que la franquicia y sus fans merecen”. Un listón bastante alto, teniendo en cuenta que la secuela de Tom Cruise se convirtió en todo un fenómeno global.
Un choque de visiones
Aquí es donde muchos fans se preguntan qué hubiera sido de un Call of Duty dirigido por Spielberg. ¿Un retrato crudo y visceral de la guerra, con la épica y el dramatismo que solo él sabe crear? ¿O algo más híbrido, buscando equilibrar fidelidad histórica con acción palomitera?
Ocupado con otro proyecto
Por supuesto, Spielberg no se ha quedado de brazos cruzados. Su próximo proyecto ya está en marcha: una cinta de ciencia ficción escrita por David Koepp, guionista de Jurassic Park, y con un reparto estelar encabezado por Emily Blunt, Josh O’Connor y Colin Firth. El estreno está previsto para el próximo verano, por lo que los fans del director tendrán igualmente cita en la gran pantalla.
Un futuro incierto pero prometedor
Quizá Activision aprendió de esos casos, pero prefirió un camino distinto: menos riesgo artístico, más control de marca. La incógnita ahora es si ese enfoque será suficiente para entusiasmar a los fans de toda la vida y, al mismo tiempo, enganchar a nuevas audiencias.


